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GP de Hungría. Alonso: el origen de un mito

29 julio, 2010

Hungría fue el primer país del Este de Europa, de la Europa de la Guerra Fría, de la Europa del Telón de Acero y de la Europa del Pacto de Varsovia, que acogió en 1983, un Gran Premio de Fórmula Uno. Entonces una multitud se dio cita en él para ver ganar a Nelson Piquet en una emocionante lucha de titanes con el malogrado Ayrton Senna. Fue en este circuito donde un jovenzuelo resuelto, decidido y con ganas de comerse al mundo, vestido de azul, sorprendió a todos ganando en 2003, y siendo en ese momento el piloto más joven en ganar una carrera de F1. Nos referimos, obviamente, a Fernando Alonso. Consiguió doblar al mismísimo Michael Schumacher. Al año siguiente, Alonso fue 3º, y desde entonces poco más que llevarse al zurrón, a excepción del año pasado, 2009, que consiguió la sorprendente pole con Renault, que fue un petardo de coche que le llevó por la calle de la amargura durante los años 2008 y 2009. Pero entre 2003 y 2009, existió el 2007, año del “affaire” de Hamilton, cuya sanción al español le costó la carrera y a la postre, el que hubiese sido su tercer título mundial, que perdió por un punto.
Por lo que respecta a los otros españoles, De La Rosa consiguió aquí su mejor puesto en la F1, el podio, mientras que Jaime Alguersuari debutó en el Gran Circo el año pasado, siendo en ese momento el debutante más joven de la historia de la Fórmula Uno.

Conociendo el circuito de Hungaroring.

El trazado es bastante tortuoso, con muchas curvas que no dan tiempo al relax del piloto, y será por eso que se le conoce como el “Montecarlo del Este” o el “Mónaco sin muro”, como gusta llamarlo Pedro De La Rosa. Adelantar aquí es poco menos que imposible, por lo que conseguir la pole se antoja crucial para el que quiera ganar la carrera. Conseguir el rebufo en la primera curva para adelantar es muy complicado a no ser que el piloto de delante cometa error en la frenada y trazada. Es un circuito que penaliza bastante la salida por la zona sucia (2º, 4º, etc), por lo que si no es posible lograr la pole, no es descabellado intentar el 3º mejor que el 2º. Aunque no hay que olvidar que la estadística dice que sólo el 50% de las poles gana la carrera.

Ciñéndonos más a las especificaciones técnicas del circuito, el circuito se inauguró en 1986, habiéndose corrido desde entonces 24 grandes premios., el primero de ellos el 10 de agosto de 1986. Con una capacidad para 120.000 espectadores, tiene una longitud de 4.381 metros; se dan 70 vueltas (306,670 km). La velocidad máxima en 209 fue de 290 km/h. La carga aerodinámica es muy alta, con un desgaste neumáticos medio/alto. Los frenos requieren exigencia alta, y el motor está un 60 % del tiempo de vuelta a fondo. El consumo de gasolina es de 2 kg / vuelta, y la penalización por cada 10 kg de combustible es de 4 décimas. Con respecto a los récords del circuito, éstas son las cifras: mejor Vuelta Rápida: Michael Schumacher, en 2004, con 1:19:071. Vuelta rápida de 2009: Mark Webber, con 1:27:931.Mejor Pole: Michael Schumacher, en 2004, con 1:19:146.Pole de 2009: Fernando Alonso, con 1:21:569. El podio 2009 fue: Hamilton, Raikkonen, y Webber.

Como decíamos más arriba, el circuito es tortuoso, lento y revirado. Para los pilotos supone un alto grado de concentración y estrés, pues los constantes giros castigan en extremo al piloto. Al ser la carrera a 70 vueltas, el cansancio acumulado hace que el último tercio de carrera sea propicio a los errores de pilotaje. A ello contribuye la alta temperatura del circuito, 50 grados, donde suele hacer mucho calor. Después de Mónaco es el circuito más lento del Mundial. Entre tanta curva sólo una recta de 700 metros da algo de respiro al piloto. Otro tema imporante es la refrigeración del monoplaza, que al ir tan lento no puede refrigerar como sería con velocidades altas.

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