Sigue muy caliente lo ocurrido con el adelantamiento de Fernando Alonso a su compañero Felipe Massa, el pasado Gran Premio de Alemania en el Circuito de Hockenheim. Y vergonzoso e insultante el comportamiento infame de unos periodistas (perdón, escribanos con tinta y lengua suelta) de tres al cuarto, que lejos de participar en la rueda de prensa de la FIA para hablar de la carrera, se limitaron a insultar gravemente al piloto español (lamentable). La caza de brujas que emprendieron contra él desde 2007, año en el que estaba con su niño mimado, Hamilton, y que habían suspendido cuando Alonso abandonó McLaren para irse a Renault, ha vuelto en cuanto han tenido oportunidades. La rueda de prensa fue esperpéntica, y la FIA debió pararla y no consentir que se desmadrara, pero la consintió para su propio regocijo con el fusilamiento calumnioso que le propinaron al bicampeón del mundo, Fernando Alonso, toda la prensa inglesa. Por lo tanto, es éste un sentimiento de rabia contenida de un aficionado, que no periodista, y como tal lo voy a expresar: pura envidia. Mientras que Alonso sólo ganó la primera carrera de este año, y empezó a no puntuar y a alejarse del líder, Hamilton, han estado agazapados, pero en cuanto Alonso ha vuelto, la bestia inglesa ha despertado y han ido a por él si más miramientos.
Lo primero que hay que denunciar es que las ruedas de prensa son obligatorias para los pilotos, por tanto, Alonso obedeció –seguro que en la FIA deseaban que no fuese, para sancionarle después- y aguantó el tipo de una forma admirable, sin una mala palabra, sin un mal gesto. El primer culpable de esta situación, es la propia FIA por permitir este bochornoso esperpento. Y por cierto, cuentan en Marca (el artículo de Lobato no tiene desperdicio), que a un periodista de As, Carlos Miguel, se le echaron encima, ¡mira tú!, por intentar reconducir la rueda de prensa a cuestiones deportivas.
La segunda cuestión que hay que analizar es que lo llamativo de estos hipócritas que ahora critican, no lo hicieron cuando en un pasado reciente Kovalainen dejó pasar a Hamilton (ambos en McLaren) en este mismo circuito en 2008, y por el mismo sitio; he repasado las imágenes y ¡vaya cara más dura los de McLaren!, ¡con qué cara pasó Hamilton a su compañero, que se apartó en la famosa horquilla del circuito!; el propio Hamilton lo reconoció nada más acabar la carrera: “Tengo –dijo– que darle las gracias a Heikki, que ha hecho un gran trabajo de equipo porque no podía luchar conmigo, yo era más veloz». Y ese año, gracias a eso, Hamilton ganó su Mundial con un solo punto de diferencia sobre Massa, que quedó subcampeón del mundo. Tampoco dijeron nada cuando en 2007, Massa dejó pasar a Kimi Raikonen (ambos en Ferrari) en Brasil, gracias a lo cual el finlandés ganó el Mundial por un punto a Hamilton y Alonso empatados a puntos en 2º y 3º lugar; tampoco dijeron nada cuando los mismos pilotos hicieron lo mismo, en el mismo circuito, pero al revés, para que el niño Massa ganase –si no, ¿de qué forma? – en su casa; tampoco han dicho nada cuando en esta misma temporada, a Button se le dijo <> “ahorra gasolina” para no apretar a Hamilton (su compañero) y que éste sumase más puntos que aquél; tampoco han dicho nada cuando en Red Bull le dan una pieza nueva a un piloto y al otro no, beneficiándole claramente en perjuicio de un compañero de equipo. Por cierto que tiene guasa que sea el propio director de Red Bull, Martin Whitmarsh el que haya declarado que el adelantamiento de Alonso ha sido una farsa y manipula la carrera. ¡Mira quién fue a hablar, después de quitarle una pieza al que la tenía (Webber) para dársela a Vettel (qué casualidad, iba delante en los puntos). Y además era el segundo de abordo en McLaren, a las órdenes de Ron Denis cuando mandaron a Kovalainen dejar pasar a Hamilton en Alemania 2008. Y podríamos seguir y seguir poniendo ejemplos. Lo dicho: hipócritas de medio pelo.
Lo tercero que habría que analizar es la estupidez del equipo Ferrari al no haber previsto esto en la reunión antes de carrera, sabiendo que Massa salía 3º y que cualquier cosa puede ocurrir. Era tan fácil como dejar claro que de los dos (Alonso y Massa) el que vaya primero ha de ir más rápido y si no, ha de facilitar el paso al compañero, sobre todo si éste está delante de aquél en la clasificación (cual es el caso) y tiene opciones de restar importantísimos puntos a los de cabeza en el mundial.
Menos mal que entre tanta “porquería” pululando por el padock, un sensato como Michael Shcumacher, que en esto de la F1 sabe un poco, (7 títulos le avalan), ha dicho alto, claro, tajante, y conciso que las órdenes de equipo deben existir y que él hubiese hecho lo mismo con tal de beneficiar al equipo. Bien por tu valentía, Michael.
Lo cuarto que habría que analizar es la tontería ésta de no dar órdenes de equipo. ¿Se imaginan que cuando sale un suplente en un equipo de fútbol no pudiese hablar con sus compañeros para transmitir las órdenes o consignas de su entrenador?, ¿se imaginan que Alberto Contador no pudiese tener ayuda de su propio equipo al subir los Alpes o los Pirineos?. En contrarreloj, el ciclista está sólo y depende de él mismo, pero en carrera hay un equipo. Pues la misma cosa ocurre en F1: en calificación, es el piloto el que se la juega, él solo, pero en carrera hay un compañero y un equipo que es QUIEN LE PAGA. ¿A qué está jugando la FIA?. En este laberinto de declaraciones de unos y otros, uno que sí sabe y que manda en esto, Bernie Ecclestone, ya ha dicho que son los equipos (la FOTA) quienes tienen que decidir sobre si debe haber o no órdenes de equipo, y no la FIA. Así, a declarado que «para mi, un equipo es un equipo y pueden hacer correr sus coches de la manera que crean mas conveniente”, para continuar diciendo que «nadie puede interferir en la forma de dirigir el equipo, al menos que hagan algo peligroso y entonces sí estarían en dificultades, pero si no que hagan lo que quieran». A ver qué deciden en el próximo Consejo Mundial del 10 de septiembre y, como ha declarado Falvio Briatore a Sky Italia Sport 24, “la regla –artículo 39.1- no tiene sentido y debe ser abolida. La Fórmula 1 es un deporte de equipo. No creo que Ferrari haya hecho nada malo». Capaces son de quitar los puntos a Ferrari o algo así. O a lo mejor suspenden a Alonso y le quitan la Superlicencia. Menos mal que –dice Briatore– “el Consejo lo preside Todt, que dirigía Ferrari cuando en 2002 ordenó a Barrichello detenerse para dejar pasar a Schumacher. Así que todos tranquilos”. Lo que sí tengo claro es que conforme se acerque esa fecha, la prensa inglesa especialmente va a arremeter contra la FIA presionándoles al máximo. Esperemos que alguien (Todt) ponga un poco de cordura.
Me quedo con lo que ya dijo Alonso sobre todo esto: «Se hablará hasta el jueves, porque ya estaremos en Hungría, pero los ingleses han visto acabar Ferrari primero y segundo y a medio minuto los demás, aparte de Vettel, por tanto esto no creo que les haga mucha gracia y hablarán de este adelantamiento».