Célebre por el “San Ganchao” de Hamilton en 2007, es uno de los preferidos por los pilotos. Es imprevisible por cuanto tiene una de las rectas más largas del Mundial, curvas de alta velocidad, una primera curva a derechas en la salida de recta de meta de más de 180 º y la última curva de izquierdas previa a la entrada en recta de meta, en la que siempre se toca piano pero que si te pasas un “pelín” te lleva a pisar moqueta verde sintética, lo que hace que pierdas la adherencia y el control del coche. Y como esté mojado por lluvia (como ya anuncian algunas previsiones), mucho peor.
El Circuito de Shanghai, situado a 50 km de la metrópoli, tiene una longitud de 5.451 metros, con 16 curvas, de las cuales hay 9 curvas a derechas y 7 curvas a izquierdas. Se caracteriza también por tener curvas en apoyo muy rápidas, varios virajes en ese y frenadas bruscas que hacen sufrir en demasía los neumáticos, especialmente el delantero izquierdo. Aunque los traseros también sufren especialmente en la salida de las curvas lentas. Además tiene dos grandes rectas (típico de los circuitos construidos por Herman Tilke). La recta de atrás, situada entre las curvas 13 y 14 es la más larga con casi un kilómetro de largo, llegando a coger los monoplazas 320 km/h, con una brusca frenada que se pasa a 50 km/h. La parada en pit Lane conlleva una pérdida total de 22”, y el paso por vuelta está entorno a 1:37. La última “pole” fue para Vettel, que paró el crono en 01:36:184. El récord del circuito lo tiene Michael Schumacher que en 2004 dio el giro en 01:32:238; la mejor “pole” la consiguió Rubbens Barrichelo en 2004 con Ferrari, con un tiempo de 01:34:012. los últimos ganadores fueron Fernando Alonso, Michael Schumacher, Kimi Raikonen, Lewis Hamilton y Sebastian Vettel, en 2005, 2006, 2007, 2008 y 2009, respectivamente. O lo que es lo mismo: no se repite ganador.
El Gran Premio se corre a 56 vueltas. Los frenos requieren exigencia media; el motor va a tope el 61% de la vuelta. Los compuestos que se utilizarán son duros y blandos. El consumo de gasolina está en 2,6 kg por vuelta, y por cada 10 kg de más, el monoplaza sufre una penalización de tiempo de 4 décimas por vuelta. Se requiere una carga aerodinámica alta. Por lo demás, este circuito requiere un “set up” muy fino, y conseguirlo es muy difícil, pues hay que conjugar la velocidad en las dos grandes rectas, con el equilibrio necesario para el paso por curva, y lograr entre tanto, una correcta estabilidad en la frenada. Este puede ser el último Gran Premio en este circuito por cuanto este año vence el contrato y a la fecha todavía no se ha renovado.