Basado en el Opel Insignia, el nuevo 9-5 estira 10 cm más su batalla (ya hasta los 2,84 m) lo que le permite llevar su longitud hasta los 5 m (24 cm más que el actual 9-5), que le sitúa entre los sedan más grandes del mercado. Su línea tres volúmenes fuerza una caída de techo muy prolongada, con una luneta muy tendida que da lugar a una corta tapa de maletero. Los grupos ópticos traseros van unidos por arriba y en los laterales, con flancos limpios sin perfiles y cintura más bien alta, choca un poco la ausencia de terceras lunas de custodia, dado su tamaño. En el frontal destaca la parrilla pentagonal, y los faros, horizontales.

