Según un comunicado de General Motors (GM), el constructor estadounidense ha realizado últimamente seis llamadas a revisión diferentes que afectan a nada menos que 8,44 millones de vehículos, la mayoría vendidos en Estados Unidos y Canadá, aunque también afecta a algunos vehículos vendidos en Europa. Los modelos en cuestión son de las marcas Buick, Cadillac, Chevrolet, GMC, Oldsmobile, Pontiac y Saab, fabricados entre 1997 y 2014.
Entre estas llamadas a revisión está la relativa al mal funcionamiento de la llave de arranque de muchos modelos de GM fabricados entre 2003 y 2007 y que al fallar, desconectaba los airbags. Como quiera que entre los vehículos involucrados hay algunos que han sufrido accidentes -algunos con víctimas mortales-, a GM le están lloviendo las demandas y algunas de ellas ya han sido admitidas por el famoso abogado Kenneth Feinberg, nombrado recientemente director del Fondo de Compensación de GM por la presidenta de GM, Mary Barra, que cuenta con una dotación de al menos un millón de dólares para cada familia de los fallecidos, siempre que se comprometan a no demandar a GM.
Hasta la fecha, GM ha admitido la responsabilidad o culpabilidad en 13 de los fallecidos, pero también hay cerca de 60 heridos que reclaman indemnizaciones ante los jueces y hay otras muchas por llegar al despacho de Feinberg, famoso por haber gestionado las indemnizaciones del 11 S y de la contaminación del mar con petróleo de BP, donde consiguió acuerdos en más del 92 por ciento de los casos.
De momento parece que Mary Barra cuenta con suficiente dotación presupuestaria para pactar las indemnizaciones a las que hubiera que llegar para dejar el buen nombre de las marcas de GM a salvo.
