AUDI puede lograr para 2010 tener a punto su «coupé de 4 puertas » que bien podría inaugurar un número nuevo, entre el 6 y el 8 (¿el futuro A7?). Derivado de la plataforma del A5 y con elementos del A6, este «concept» presenta un aspecto radicalmente distinto a los actuales Audi comerciales; su frontal es bastante más ancho y anguloso, con unos faros por diodos de forma muy estilizada, trapezoidales y apaisados, con un cierto diseño «reptil». El escudo central (el ya clásico «single frame» de los Auto Union de los años 30) muestra aquí sus barras sólo horizontales, y se ensancha para parecer menos vertical y pesado, suavizando sus esquinas superiores. En los paragolpes se tallan dos grandes tomas de aire cuadrangulares en los extremos, que acaban de reforzar su impresión de fuerza. Y por detrás, se repite la simetría delantera en los grupos ópticos, con dos bandas rojas en los extremos, un gran paragolpes con dos pequeñas salidas a cada lado (cuadradas y muy apaisadas) para los escapes y un gran portón muy tumbado.
Sus medidas están a la altura de lo que se pediría a un A7 deportivo: casi 5 metros de largo (4,95), 1,93 de ancho y 1,40 de alto, lo que le hace algo mayor (poco) que un A6, pero más bajo y ancho, y sobre todo, mucho más estilizado. Cintura alta, habitáculo que se estrecha frente a la caja, puertas sin marco, ruedas de 21 pulgadas, techo panorámico de vidrio… son elementos que unos podrán formar parte de la configuración definitiva y otros limitarse a entrar en la panoplia típica de la decoración de un «concept». Lo que es evidente es que recurrirá de forma abundante al aluminio, para lograr mantener los 1.800 kg del peso final de este «concept» en el futuro A7 de calle. En cuanto a la configuración de 4 plazas del prototipo, quizá se ofrezca como opción de lujo en el futuro, ya que por anchura (y maletero; tiene más de 500 litros) pese a su diseño deportivo es eminentemente familiar.
En el interior, el cuero y la madera de nogal presiden las zonas nobles, lo que no quita para un diseño muy futurista de salpicadero, con un aireador que se proyecta en todo el centro y laterales, pantalla multifunción retráctil (de grandes dimensiones), consola integrada y base central realzada, grandes butacas con todo tipo de reglajes automáticos, sistema MMI de activación de elementos, etc. El cambio es una evolución del S-Tronic de 7 relaciones (el DSG de Audi, con dos embragues) y la tracción la integral quattro «fetén» (con el diferencial adelantado, y motor longitudinal).
En cuanto al motor, en Detroit se mostraba con un diesel (dentro de la política europea de potenciar el diesel en EE.UU.), aunque por supuesto cuando llegue al mercado, lo hará con más plantas motrices del grupo. En este caso, se trataba del 3.0 V6 TDI en una evolución especial «limpia» (Clean Diesel) que daba nada menos que 225 CV y 56 mkg de par, emitiendo sólo 156 gr/km de CO2 (5,9 lts/100 km de consumo promedio).
Es un resultado extraordinario para demostrar en terreno «hostil» como el estadounidense las excelencias del diesel, pero que se apoya en otras ventajas propias de un «concept», como son el sistema «Stop&Start» de parada y arranque automáticos de motor, los neumáticos de baja resistencia a la rodadura, la recuperación de energía cinética en las frenadas, la dirección de asistencia desconectable (eléctrica) en recta, etc… No hay que olvidar que con la llegada de Barak Obama a la presidencia de EE.UU. ha cambiado el panorama de tolerancia con el despilfarro energético USA, hasta el punto de que el nuevo presidente norteamericano ya ha decretado para 2010 la entrada en vigor de una nueva ley (la de las «36 millas por galón») que va a imponer un consumo máximo promedio para los turismos de nueva concepción de sólo 6,5 litros cada 100 km, ya sea gasolina o gasóleo (en estos momentos la media es de 11,4). Por eso, todo lo que sea demostrar que se pueden hacer coches de lujo con consumos mínimos y sin llegar siquiera a recurrir a motorizaciones híbridas, es un modo de afirmar el «yes we can» a nivel automovilístico.
Por último, dos detalles importantes en este «Sportback Concept » que pueden sentar escuela: la suspensión delantera estrena un nuevo eje de 5 brazos en aluminio forjado que repite el esquema de palalelogramos deformables, y los discos de freno cerámicos en las 4 ruedas, muy ligeros y con una duración prácticamente de por vida (300.000 km), una solución que no sólo se adopta por motivos deportivos y de prestaciones sino también ecológicos.