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James Muir destituido de la presidencia de Seat

16 abril, 2013
JUAN ROBREDO

El grupo Volkwagen ha decidido destituir (con fecha del 1 de mayo próximo) al británico James Muir (de 54 años) como presidente de Seat, puesto para el que fue nombrado en 2009 para un mandato de tres años (más 2 prorrogables), con el objetivo principal de sacar a Seat de los números rojos. Un cometido que, al considerarse ya como poco viable ha desatado esta destitución, aunque se le reconoce el trabajo desarrollado y se le deja teóricamente en espera de un nuevo cargo dentro del área de ventas del grupo VW, bajo las ordenes de Christian Klinger, vicepresidente de ventas del consorcio alemán, con el que según rumores ya tuvo ciertas tensiones en el pasado, por lo que es probable que Muir solo continúe en el grupo germano hasta cumplir su contrato.

James Muir y Jürgen Stackmann

El galés James Muir llegó al grupo alemán proveniente de Mazda, donde tuvo un gran éxito como presidente de la división europea, y sustituyó en Seat al alemán Enrich Schmitt para el que precisamente no tuvo mucha consideración en una de sus primeras declaraciones, por lo que fue llamado al orden desde la sede central del grupo VW. Al poco tiempo, Muir destituyó a su director general en España, Marcall Farreras, quién después de pasar por la jefatura mundial de marketing de Skoda con mucho éxito, colocó a Seat como líder de ventas en España, lo que era el objetivo principal, por lo que dicha destitución causó una gran sorpresa dentro de la compañía y de la red.

El sustituto de Muir en la presidencia de Seat es Jürgen Stackman, de 51 años que inició su carrera profesional en el sector en Ford (1989) donde fue vicepresidente de Marketing en Europa hasta 2010 que entró en el grupo VW para encargarse de la vicepresidencia del área comercial y de marketing de Skoda donde ha tenido un gran éxito. Stackman instalará su nuevo domicilio en Barcelona, a diferencia de otros anteriores presidentes de la compañía española, estando entre sus principales objetivos la mejora de la red europea de la marca (aspecto de importancia vital) y la ampliación de la gama de modelos de Seat, hoy prácticamente solo con el Ibiza y el León (ya que el Toledo y el pequeño Mii son muy minoritarios y además fabricados por Skoda en la República Checa y Eslovaquia respectivamente), aspectos estos que han quedado un tanto rezagados con el anterior mandato de Muir, en opinión de muchos de los analistas. Precisamente es a través de Skoda y no de Volkswagen, de donde podría llegar el SUV que pretende Seat (muy probablemente, saldrá como hermano gemelo del Yeti al renovarse este modelo), fabricándose en la República Checa y no en la fábrica de Martorell (Barcelona) que necesita llegar a una producción de 480.000 coches/año para salir de los números rojos, tan rojos como el escudo de la marca española que poco a poco va perdiendo las oportunidades que tuvo en el pasado dentro del grupo VW, de las que sí se aprovechó Skoda.

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