Ir al contenido

G.P. F1- ABU DHABI 2012: “FERNANDO ALONSO, A TIRO DE 10”

5 noviembre, 2012

Pepe Valenciano

Nada hacía presagiar una carrera tan movida desde el inicio. En las tres carreras anteriores, sólo en una ocasión salió el Coche de Seguridad, y no se alteró la carrera. Por lo demás, fueron carreras sin alicientes, excepto en la segunda de 2010 con la pérdida del título por Alonso y el primer cetro mundial de Vettel. Sin embargo, la carrera que hemos vivido este año ha sido memorable, espectacular desde el inicio. Hamilton salía primero merced a una pole brutal conseguida a costa de los Red Bull, incapaces de seguirle el ritmo en todo el fin de semana. Detrás salían Webber, Maldonado, Kimi Raikkonen, y Button como primeras figuras. Y justo detrás Fernando Alonso que iba a salir con el cuchillo entre los dientes, como siempre. ¿Y Vettel?, el alemán bicampeón del Mundo y actual líder del Mundial salía desde el Pit-Lane tras la merecida sanción por engañar a la FIA en la sesión de clasificación al poner tan poca gasolina que tuvieron que parar su coche. La sanción obedecía a que según la normativa en vigor este año, los monoplazas tienen que llegar por su propio pie a “parque cerrado” y con al menos un litro de combustible para el análisis de la FIA. Pues bien, el coche de Vettel fue tan al límite de peso que la medición dio 850 ml. Fueron sancionados a salir el último de la parrilla. Y la sanción debería haber sido aún mayor, no ya por la infracción en sí, sino por la mentira del equipo –que sabía lo de la gasolina- al decir que la parada fue por un problema técnico del motor. Así las cosas, los estrategas de Red Bull decidieron –con acierto- que daba igual salir el último que hacerlo desde el pit-lane, así que le cambiaron el set-up y la caja de cambios para ponerle a Vettel una sétima velocidad más larga para afrontar la carrera, que de otro modo –con el set up de la clasificación- no tendría nada que hacer. Acierto pleno de Red Bull, como se vio al final de la carrera. Dicho esto, cabe decir aquí que en nuestra opinión, la sanción fue injusta a todas luces por cuanto que el infractor fue favorecido con la sanción. Me explico: la sanción en estos casos debería haber consistido en obligar al infractor a salir el último con el monoplaza en las mismas condiciones de set-up que tenía en el momento justo de cometer la infracción. Así no se debería haber permitido que, “de perdidos al río” como hicieron en Red Bull, cambiasen el set-up para darle a Vettel un coche competitivo saliendo desde tan atrás, o sea, nueva relación de marchas. Esta cuestión no es baladí por cuanto que en condición normal cualquier monoplaza puede elegir cambiar la configuración del coche distinta de la de “parque cerrado” una vez terminada la sesión de clasificación, pero ello ocasiona la sanción de salir desde el pit-lane. Lo que no es admisible es que en el caso que nos ocupa, no sólo cometieron la infracción de llevar menos de un litro de combustible, sino que encima se permitieron la “frivolité” de engañar a los comisarios por si su cuento tragaba. Finalmente, para el caso que nos ocupa, la norma debería cambiar: o bien se prohíbe cualquier cambio de set-up cuando hay una sanción de salida desde el último lugar en parrilla, o bien llegado el caso, el equipo podría cambiar su set-up pero se le debería obligar a hacer un ‘drive through’ o un ‘stop and go’ en las cinco primeras vueltas. Esto sería lo más justo. No hay duda: se cumple lo de siempre en el fútbol, se favorece al infractor.

Rugen los motores con el sol ya cayendo sobre el desierto de Abu Dhabi, en el Circuito de Yas Marina, tan espectacular como siempre. Lo siento por Mónaco, Valencia o Singapur, pero este circuito es el no va más. La carrera se le ponía ya franca a Vettel que iba a protagonizar una remontada histórica, bien es cierto que favorecido claramente en cada uno de los sucesos e infortunios que fueron acaeciendo en el transcurrir de la carrera. Así fue en la salida que se quitaba de encima, ya sin arrancar, a Pedro de La Rosa al que se le quedó parado su coche en la vuelta de formación. Mala suerte para el piloto español de HRT que tenía que salir detrás de Vettel desde el Pit Lane. Un enemigo menos para el alemán. Arranca la carrera y Raikkonnen hace una salida magistral poniéndose segundo a las primeras de cambio. Hamilton mantenía la primera plaza, y detrás Alonso en un abrir y cerrar de ojos gana una posición poniéndose quinto. Charlie Waiting una vez que pierde de vista a los monoplazas en la primera curva, da la salida a Vettel y De La Rosa. Alonso, no contento con su primer bocado, ñam, ñam, se come a Mark Webber en un adelantamiento antológico, imposible para todos, menos para él, pues pasó a su amigo rozando el muro y apurando una frenada con un coche con el que otro ni lo hubiese intentado, y con estas se pone cuarto el asturiano antes de terminar la primera vuelta. Salida estratosférica del asturiano. Otra vez otra demostración antológica: se convierte en el único piloto de la parrilla que ha ganado posiciones en la primera vuelta en todos los grandes premios disputados este año, 18 hasta la fecha. Por detrás, primer lío de la tarde-noche: chocan los dos Force India, y Grosjean pincha por toque con Nico Rosberg. Di Resta pincha. Vettel está a 15” de la cabeza. Hamilton parece tener problemas de calentamiento de gomas, y Raikkonnen se pega a él. Le presiona pero el rocoso inglés aguanta. No acaban los problemas con Vettel pues tiene el alerón delantero roto. Se plantean llamarlo a box pero desisten por el momento. Así las cosas, parecía escrito el desastre de Vettel y su pérdida de liderato si su coche desfallecía por ese motivo, pero está tan bien hecho que la falta de aerodinámica en ese punto delantero no le impide cabalgar hacia adelante adelantando a cuantos se ponen por delante.

Vuelta 5ª y Vettel ya es 14º. Los pinchazos y abandonos le favorecen. La suerte está con él. Mientras, Alonso sigue la estela de Maldonado, correoso en los primeros giros. Pero Alonso está desatado, como lo ha estado desde el inicio del Mundial porque para él cada carrera es un desafío a la lógica, a la física, al destino, pues tiene que lidiar con una máquina inferior desde que se apagó el primer semáforo en Australia. Es la vuelta 7 y El Indomable está a 1” de Pastor Maldonado. Lo va a coger, seguro. Por detrás de Alonso está Webber, que otra vez se durmió en la salida. En el giro 9, accidente brutal de Rosberg que choca con Narain Karthikeyan, compañero de Pedro de La Rosa, y primer coche de seguridad en pista. Nuevo golpe de suerte para Vettel, que aprovecha para entrar en box, cambiar alerón delantero derecho, y poner gomas blandas, y aunque se pone de nuevo a la cola, con esa estrategia recupera todos los segundos al reagruparse los monoplazas, y por ende, gana dos posiciones, las de los accidentados. Es la vuelta 14. ¿Está loco Vettel?, ¿va a aguantar hasta el final (55 vueltas) con unas gomas blandas?. Es un misterio, pero estas gomas descafeinadas de Pirelli (desde luego les ha entrado el miedo y se han vuelto de un conservador que asustan) iban a aguantarle muchas vueltas, y entre tanto podría ir más rápido que sus rivales con duros. Se va el Safety Car y Vettel (ya sin Di Resta ni Hulkenberg, ni Rosberg ni Karthikeyan), acecha a Romain Grosjean quien le pone las cosas difíciles aunque no por mucho tiempo. Sigue su cabalgada pasando a cuantos se le ponen por delante, con Bruno Senna (que a apunto está de chocarse), a los Marussia, a los Catherman,…. Por delante, Alonso acecha sin cuartel a Maldonado, mientras que Webber hace lo propio con el asturiano. Pasadas tres vueltas desde la salida del coche de seguridad, de nuevo se puede usar el DRS en los dos tramos habilitados. Máxima tensión en Ferrari pues no tiene la distancia de defensa óptima con Webber. Pero Alonso es una roca y aguanta como un jabato. Con un ojo mira a su rival de atrás y con el otro mira a su presa de delante, Maldonado.

Estamos en el giro 20 y la carrera da un vuelco espectacular con dos golpes de efecto: el primero con Lewis Hamilton de protagonista estelar: queda varado con su McLaren, sin fuelle en el motor. Adiós carrera para él. Una lástima porque se merecía esta carrera por el buen fin de semana realizado y por la mala suerte que le ha acompañado este año. Raikkonnen, que estaba a 2,5” del inglés, toma el mando que ya no soltaría hasta el final. Y Fernando Alonso ya es tercero. Vettel está a 23” de la cabeza. El segundo golpe de efecto, con Pastor Maldonado que de repente, sin avisar pierde ritmo y Fernando Alonso le pasa como una exhalación, ¡poniéndose segundo de carrera!. Increíble pero cierto. Por su parte el líder del Mundial ya es 11º y va a ritmo de la cabeza. Tiene mucho mérito Fernando Alonso que consigue llevar su Ferarri a un ritmo tal que se trata de tu a tu con el Red Bull de Vettel y por encima del de Webber. En la cabeza, Kimi Raikkonnen potente, fuerte, sin errores, sin fisuras, sabe que su momento en su retorno a la F1 ha llegado. Y harto de la radio no se corta un pelo y les dice a su box “¡dejadme en paz!”. Kimi es único, sin duda. El ritmo del Lotus es superior al Ferrari: oído cocina. En la vuelta 25 una lucha cuerpo a cuerpo entre Webber y Massa acaba con la carrera del brasileño que se da un trompo por culpa del australiano que le toca empecinado en pasar a Massa. Al piloto de Red Bull se le ha visto esta carrera más nerviosos y agresivo que nunca, algo raro en él desde luego. Por delante, alarma roja: las gomas de Alonso empiezan a desfallecer pues pierde bastante tiempo con Vettel así que tiene que parar y montar ya los compuestos duros, y de ahí hasta el final. Alonso para en la vuelta 28. Parada rapidísima, será la segunda más rápida de la carrera. Y el piloto español de Ferrari sale por detrás de Vettel. Parece mentira pero así son las cosas. La esperanza es que Vettel tendrá que parar pues es imposible que sus gomas blandas le duren desde el giro 14 hasta el final. Pero ya es de noche, baja la temperatura y eso afecta al calentamiento del calzado duro de Ferrari. Vuelta 30, a 25 del final y Vettel está pegado a Webber que para pronto para dejarle paso, eso sí tras advertirle a Webber por radio que tiene por detrás a Vettel. Blanco y en botella… También paran Maldonado y Button. Terreno despejado para Vettel que estará en el podio si sus gomas no desfallecen.

La carrera se acerca al ecuador y Sebastian Vettel ¡ya es segundo de carrera!. El sueño de Ferrari y Alonso de ponerse líder del Mundial por la salida desde el pit-lane de Vettel, se desvanece. La remontada que está haciendo el alemán es brutal, histórica, portentosa. En la vuelta 32 para Raikkonnen, Button vuela y Alonso ya empieza a darle caña al martillo pilón: sus gomas ya calientes le responden. Y él responde también. Empieza a mejorar los tiempos de todos, incluido Vettel. Raikkonen marca vuelta rápida en la 34. Alonso está volando y recortando, y el giro 36 ya está a 5” de Vettel. La diferencia va decreciendo, las gomas de Vettel empiezan a desfallecer. Respiro para Ferrari. Alonso, indómito, voltea los tiempos y obliga a Red Bull a mover ficha: llaman a Vettel a box para cambio de ruedas, blandas otra vez. Y de nuevo la carrera nos depara otro percance que hace saltar todos los pronósticos: a la vuelta siguiente a la recién parada de Vettel, choque múltiple en pista (Webber, Di Resta, Grosjean -¡cómo no!- y Sergio Pérez)y nuevo coche de seguridad. De nuevo la suerte está con el líder del Mundial. Con gomas recién puestas, nuevo reagrupamiento de coches, con lo que recupera de un plumazo todo el tiempo perdido. Demasiado factor suerte. Pero es la suerte del campeón. Y para Alonso lo peor, pues iba en su mejor ritmo de carrera y de nuevo tendría que volver a coger buena temperatura para sus gomas.

El segundo coche de seguridad se va en la vuelta 43: quedan 12 vueltas de infarto. Situación de carrera: Raikkonnen, Alonso, Button, Vettel. Sergio Pérez es sancionado con un Stop & Go (entrar en el pit-lane y pararse 10” durante los cuales no puede tener ninguna ayuda de ningún tipo por parte de nadie en el box). Nada más irse el coche de seguridad, Kimi Raikkonnen tira como un poseso aprovechándose de que durante tres vueltas no se puede usar el DRS. Fernando Alonso algo dormido, perdió la estela del finlandés. Antaño el español era un experto en el arte de torear con el coche de seguridad, pero últimamente le vemos como si le costase coger el rebufo del coche de delante cuando se relanza la carrera. Kimi marca la vuelta rápida en el giro 44. Con el DRS ya activado, Vettel se lanza a por Button y se pone a 0,7” del inglés. Va a ser una de las batallas más bonitas que se recuerdan. En Maranello rezan porque Button aguante el envite del alemán y no suba al cajón. Serían tres puntos más de oro para Alonso. Vettel encima constantemente a Button que se defiende como gato panza arriba. Alonso por su parte, hace su trabajo de forma admirable y marca ¡cuatro vueltas rápidas consecutivas!. El piloto de Ferrari se acerca a la cabeza. Soñamos con la victoria del español. El desierto se lo debe desde 2010. Vettel aprieta todo lo que puede. A falta de 5 vueltas, la tensión es máxima. No se recuerda una carrera con este subidón de adrenalina desde hace mucho tiempo. Vuelta 51 de 55, y Alonso se pone a tiro de 1,9” de la cabeza, que no comete errores. Button aguanta a Vettel, que no desfallece en el intento, no desespera. Pero está preparando el ataque por donde menos se lo espera el inglés: dado que en recta no puede con él ni abriendo el DRS tendrá que ser en curva y por el exterior, adelantamiento típico de Vettel en el que es un consumado experto. Así ocurre en la vuelta 52, a falta de 3 para el final. Se pegan los dos coches, el McLaren y el Red Bull, ninguno cede, los dos aguantan pegados, pero no se tocan por pura suerte. Al final, Button desiste y Vettel gana. Otra vez la suerte le acompaña. Demasiado factor suerte de nuevo. Y se lanza a por Alonso, cuyas gomas empiezan a engañarle con algún derrapaje, y ello porque en su persecución a Kimi ha realizado una tras otra, vueltas perfectas de calificación, ha tirado al máximo, lo ha dado todo. Más no se puede exprimir el F2012.

En estas tres últimas vueltas, las posiciones se mantienen. Kimi Raikkonen gana después de su última victoria, allá por Bélgica 2009. En su retorno a la Fórmula Uno, y después de varios podios, obtenía su merecido premio. Esta vez sí, y sin que sirva de precedente, irradiaba felicidad. Por fin veíamos a Raikkonen feliz, contento y sonriente. Motivos tiene. Los mismos que Fernando Alonso, que entraba segundo casi pegado a Kimi, y también exultante pues como dijo en el podio, “Estar segundo es lo máximo que podíamos hacer. Estoy muy contento porque pienso que no fuimos súper competitivos este fin de semana. Tuvimos que pelear a lo largo de la carrera, hicimos una muy buena estrategia y buscamos la victoria. Creo que fue un domingo perfecto y seguiremos peleando hasta el final”. Desde el podio, Alonso no perdía tiempo y ya arengaba a las tropas de Maranello con un grito de guerra: “¡Second!”, enseñándoles a todos los dedos. El tercero de la terna del podio, también tenía motivos para sonreír: había salvado los muebles, todo le salió perfecto, tuvo mucha suerte (¿la suerte del campeón 2012?), y supo manejar con astucia y maestría la dificilísima situación de partida que casi le arrebataba de un plumazo sus opciones de ganar su tercer mundial. Después de esta carrera apasionante, quedan dos, Austin (EEUU) e Interlagos (Brasil). Vettel sigue en lo más alto de la clasificación con 10 puntos de ventaja sobre Fernando Alonso, ya su único rival. Los dos luchan por conseguir un registro difícilmente igualable en el futuro: ser el Tricampeón más joven de la historia de la Fórmula Uno. En la siguiente carrera habrá bola de partido para Vettel. Si Alonso la salva iremos al ‘tie break’ en Brasil. ‘Aleia iacta est’ (La suerte está echada).

(Fotos: Sitio Web Oficial Ferrari, Red Bull Racing, Diario Marca, Google Images)

Compartir

Facebook X LinkedIn Pinterest