ROBERT Bosch anuncia la primera aplicación en serie (sobre el Audi A5) del asistente de frenada de emergencia para bajas velocidades, ampliación del actual Sistema Predictivo de Frenada de Emergencia que ya equipa a numerosos turismos. Estos asistentes (BAS) son de gran utilidad, dado que según un estudio de la aseguradora Allianz en 2009 si todos los vehículos los equipasen se evitarían sólo en Alemania medio millón de accidentes leves al año (equivalente a 330 millones de euros en costes de reparación).
Estrenado en el nuevo Audi A5, este asistente utiliza el ESP unido a un sensor de radar de largo alcance (LRR3). Como a menos de 30 km/h la distancia ante el vehículo precedente es normalmente demasiado corta, el intervalo de aviso previo también lo es, sin posibilidad real de eficacia.
Así, al superar una distancia mínima con una diferencia de velocidad muy alta como para evitar el alcance, el sistema frena inmediatamente el coche. Por encima de 30 km/h, el sistema ayuda por fases: primero avisa con una señal óptica o acústica y luego actúa ligeramente en los frenos. Si el conductor no reacciona, aplica una frenada parcial automática para a la vez que desacelerar, darle tiempo para reaccionar.
Y si tampoco lo hace, el sistema frena por él, mientras que si lo hace aumenta su frenada (si ésta no es lo bastante enérgica) para evitar la colisión. Con este sistema, el BAS actúa en todas las situaciones; a alta velocidad en autopista, a media en carretera y a baja en tráfico urbano.
