El momento ha llegado. Tras un leve cambio inicial en la anterior carrera de Valencia, con la prohibición del cambio del mapa motor entre la calificación y la carrera, ahora llega el cambio total: ya no se puede ni eso ni usar el motor para emitir gases que favorecen la aerodinámica, aún sin pisar el acelerador y mucho menos aún frenado. Para que nos entendamos, lo que ahora se prohíbe es el enésimo invento del mago Newey que consiguió interpretar mejor que nadie los resquicios y lagunas del Reglamento Deportivo, al conseguir dirigir los gases del motor a través del difusor, creando mayor agarre y adherencia, y por tanto mayor carga aerodinámica. Para la FIA, este invento incumple el artículo 15, apartado 3, donde queda prohibido que la aerodinámica del coche no pueda ser manipulada de ninguna manera con ningún artilugio móvil. Así, la FIA considera que los gases también fluyen en la aerodinámica cuando el motor está parado o en deceleración, -piedra filosofal de Red Bull- y esa es la manipulación que se quiere prohibir, no del todo sino tan sólo permitir que sólo el 10% de esos gases puedan fluir por el difusor. Nadie ha conseguido copiar el sistema con efectividad suficiente para igualar o superar a su creador Adrian Newey. Para el año que viene, definitivamente los escapes estarán a nivel distinto del suelo.
En Valencia ya vimos que los efectos negativos en la escudería que mejor ha aprovechado la circunstancia del mapa motor, se empezaron a notar. Es el caso de Red Bull, que por primera vez en la temporada, tuvo que usar dos juegos de gomas y dos intentos para hacerse con la pole. Ya no iban tan sobrados como hasta ese momento. Pero su eficacia aerodinámica –propiciada sin duda por los escapes soplados- amortiguaron el golpe inicial de las prohibiciones, y mitigaron su efecto en un circuito adverso para ellos, haciéndose con la pole. Ya en carrera, la diferencia con Ferrari fue casi inexistente. Fernando Alonso pasó en carrera al Red Bull de Mark Webber, y después de recorrer 305 kilómetros de Gran Premio, la diferencia final rozó los 10 segundos. Casi nada. De haber salido Alonso por delante, es muy posible que ni Vettel hubiese podido con él.
Pero en Silverstone, la cosa será distinta. O eso es al menos lo que todo el mundo cree y a lo que se agarra Ferrari para la casi imposible remontada. El efecto de pérdida de tiempo por la prohibición de la FIA, va a ser demoledor para algunos y el fin para otros. Ya se hacen quinielas entorno a ver cómo afectará la pérdida de tiempo en las grandes escuderías. Red Bull estima en medio segundo su pérdida. Así se ha manifestado Helmut Marko, segundo capo de la escudería que comanda Dietrich Mateschitz, quien manifestó que “esperamos perder aproximadamente medio segundo por vuelta sin el difusor soplado”. ¿Farol?, ¿realidad?. Han demostrado ser especialistas en esconder sus cartas y engañar constantemente al personal así que no habría que fiarse mucho. Pero aunque sean tres décimas por vuelta puede ser suficiente para Ferrari a tenor de sus últimas mejoras. Y en menor medida para McLaren que parecen haber perdido algo de fuelle. Sin lugar a dudas, la clave va a estar en cómo se hayan preparado los equipos durante las últimas dos semanas para afrontar el nuevo panorama. La dificultad de acertar con los cambios es extrema si tenemos en cuenta que no hay posibilidades de pruebas más allá de los viernes. Aquel equipo que, cual camaleón, sepa adaptarse mejor y más rápido a las nuevas configuraciones técnicas, tendrá mucho ganado y estará por delante de sus rivales para la segunda parte de la temporada. Por ello el mensaje de Red Bull da miedo de ser cierto: “Nos hemos preparado para igualarlo (la pérdida de tiempo prevista) con los reglajes y la aerodinámica. Somos optimistas en poder mantener nuestro nivel de rendimiento”, dice Helmut Marko. Además, Marko ha señalado directamente a McLaren como la escudería que más va a perder con la prohibición, al menos en la primera carrera de esta nueva etapa. Veremos si acierta. Para el director de la escudería que lidera el Mundial, Christian Horner, “cómo nos afecte en comparación con los demás sólo lo veremos en Silverstone. Según nuestras simulaciones, a lo sumo será de tres a cinco décimas y quizás un poco más con otros equipos”.
Para la Scuderia de Maranello, se presenta una oportunidad, la única para darle la vuelta a este Campeonato que tienen en sus manos Red Bull y Sebastian Vettel. Para el Director de Ferrari, Stefano Domenicali, “veremos si las modificaciones técnicas decretadas por la FIA van a cambiar las cosas o no, porque todos vamos a perder algo en términos de rendimiento. La cuestión será ver quién paga el precio más alto”. A falta de poder hacer pruebas, para Domenicali el impacto de la prohibición «No se puede decir con certeza de antemano. Sólo se podrá saber el viernes, durante las dos sesiones libres». La cautela se impone y el trabajo también. Así en Maranello, tanto Fernando Alonso como Felipe Massa se ha empleado a fondo en la fábrica, trabajando con el simulador, reuniones y más reuniones con los ingenieros, todo ello después de Valencia y antes de tomarse unos días de respiro. Para el piloto líder de Ferrari, Fernando Alonso, comienza un nuevo tiempo. Así lo ha dejado caer en su blog de la Web oficial de Ferrari al señalar que: «Es un momento clave de la temporada. Estamos progresando, como se ha podido ver en las últimas tres carreras, pero ahora además debemos confirmar el progreso visto en Mónaco, Montreal y Valencia en un circuito de características completamente diferentes, que se adapta mucho mejor a nuestros principales rivales.» «En Silverstone –continúa diciendo el español- necesitas mucha carga aerodinámica y en ese aspecto estamos un poco por detrás. Tendremos nuevas piezas, pero hay un paso de esto a decir que hemos recuperado la distancia… quizás. Debemos ser realistas y aceptar que no es posible que en menos de dos meses, el tiempo desde la carrera de Barcelona, hayamos recortado la distancia que vimos en el circuito de Cataluña. No era una vuelta entera, porque eso fue debido a la forma en que la carrera se desarrolló, pero era mucho más grande de lo que hemos visto en las últimas tres carreras. Debemos continuar trabajando en mejorar el coche y después estoy seguro de que la victoria llegará. ¿Dónde? No tengo una bola de cristal para ser capaz de dar una respuesta definitiva.»
Todo el paddock coincide: comienza otro Mundial. ¿Será suficiente para Red Bull su renta obtenida hasta la fecha?; ¿tendrán un ‘Plan B preparado’, y nos dejarán a todos con la boca abierta?: son las grandes preguntas para las que nadie tiene respuesta, pero que pronto se contestarán por sí solas.

