El Gran Premio de España de Fórmula Uno a disputar en el Circuito de Montmeló, el próximo fin de semana, se presenta apasionante por varias cuestiones. Por un lado, el renacer de Ferrari con Fernando Alonso al frente, con las modificaciones y evoluciones que –ya sí- van a poner en los monoplazas rossos. Un F150º totalmente renovado, que tendrá la puntilla en el próximo Gran Premio de Canadá. Entonces, ya sí, podremos hablar del F150º B. Y por otro, la sorprendente y reciente decisión de la FIA de restringir, primero, el uso de los motores para favorecer el rendimiento aerodinámico de los monoplazas a través de los famosos “escapes sopladores o escapes soplados” (los blown diffuser, en inglés), puestos en práctica el año pasado por Red Bull, copiados por casi todos, y evolucionados por Red Bull en cuanto a que consiguen mantener el flujo de aire aún estando el motor parado, para después deshacer lo dicho y posponer la decisión por las protestas de equipos implicados. “Donde dije Digo, digo Diego”. De ello hablaremos más tarde.
Pero vayamos por partes. La confianza de Fernando Alonso en sí mismo es increíble. Después de su espléndida carrera de Turquía, donde quedó tercero, y vistas las evoluciones y novedades que presentó el monoplaza, y sabiendo lo que se viene encima en las próximas carreras, en cuanto a avances del F150º se refiere, el español sacó de su chistera su particular calculadora y nos mostró a todos –a través de su Blog de la Web oficial de Ferrari-, sus posibilidades este año. Para el piloto de la Scuderia, nada está perdido. Y todavía queda tiempo para la reacción. Esto decía el asturiano: «Sabéis que me gusta jugar con los números y en el viaje de ida y en el de vuelta entre Maranello y Turquía repasé mis resultados en las cuatro primeras carreras del año pasado y en las de éste. Llevo ocho puntos menos (49 contra 41), pero en los cuatro grandes premios disputados (Japón se corrió el año pasado y se ha suspendido éste) tengo 13 de más (41 frente a 28)». De este modo, Alonso considera que los actuales 52 puntos que le separan de Vettel, no son para nada inalcanzables: «Recuerdo bien que después de Silverstone en 2010, la desventaja era de 47 con nueve grandes premios por disputar, cuando ahora restan quince. Eso significa que la misma cosa puede verse de formas diferentes, incluso opuestas. Lo que cuenta son los resultados y empezamos a subir al podio. Debemos hacerlo con regularidad y estoy convencido de que todavía tenemos nuestra opción en la lucha por el título». Además, Fernando Alonso no se amilana y no se conforma con un tercer puesto del podio: «No podemos conformarnos con un tercer lugar y, sobre todo, debemos ser más competitivos en la calificación. Si salimos desde la tercera fila o más abajo, resulta complicado luchar por la primera posición». Y ya piensa en la próxima carrera: «Hay que poner toda la carne en el asador y disponer en Barcelona de las novedades que nos permitan dar un paso adelante, también en calificación». No es de extrañar, pues, que el presidente de Ferrari, Luca Cordero di Montezemolo, haya dicho en una entrevista en la CNN, sobre Alonso, que «Alonso es muy, muy fuerte. Es uno de los mejores pilotos que he visto en mi carrera. Es muy fuerte de cabeza. Está empujando al equipo de un modo constructivo, pero también es muy cercano al equipo. Quiero que esté mucho tiempo con nosotros».
Volvamos al principio. ¿Qué acaba de decidir la FIA?, pues sencillamente pararle los pies a Red Bull e impedir que esto se acabe (el Mundial, me refiero), en dos o tres carreras cuando la diferencia sea tan abismal entre el primero y el segundo, que la mitad de la temporada deje de tener interés para patrocinadores, público, etc, con la cuantiosa pérdida económica que ello conlleva. No veo otra razón para tomar la decisión que se ha tomado. Y que se haga ahora, cuando todos los equipos estaban desarrollando la mejora de los escapes, significa parar y enfocar las mejoras hacia otra dirección (más gasto) para casi todos, y para Red Bull, implica partir de cero, deshacer lo que ya les funcionaba y tener que fabricar algo distinto. No se entiende que esto se haga ahora, ya iniciada la temporada. Tiempo hubo antes de empezar. Como tampoco se entiende que por el pataleo de algunos, la FIA se desdice de lo dicho, y ha anunciado que se pospone la decisión, pero que sí o sí se va a poner en práctica. Se trata, pues, de dar unas semanas de margen para que de tiempo a los equipos a reconfigurar los motores. Así que Red Bull puede respirar tranquilo y aprovechar la carrera de Montmeló y la siguiente en el Principado de Mónaco para aumentar su ventaja. La ventaja que tenía Red Bull ya la tenía el año pasado, cuando no hacía más que lograr poles. ¿Por qué no se hizo antes de empezar la competición?. El caso es que esta medida afecta al flujo de aire que transcurre por el difusor de tal modo que sólo se permitirá un 10% de este flujo de aire con el acelerador pisado. Ahora Red Bull consigue que el 100% del tiempo, se generen gases que van hacia atrás. Los escapes soplados lo que hacen es utilizar los gases calientes que salen del motor sellando el difusor, consiguiendo de este modo, que no salga aire por los lados, con lo que ese aire sale todo él por el difusor y a más velocidad, lo que implica que el coche se pegue más al suelo. En otras palabras, hasta el momento, la cantidad de aire que circulaba por el difusor era ilimitada, incluso cuando el coche estaba parado. Incluso también en las frenadas, sin acelerar. Ello mejora notablemente el comportamiento aerodinámico del coche, el agarre, y es lo que consiguió Red Bull especialmente en la clasificación, y lo que el resto de escuderías se esforzaba en imitar. Una de ellas, Ferrari ya estaba casi lista. En la Scuderia trabajaban a ritmo para lograr algo con los escapes que limitase su falta de agarre en calificación. Ya lo dijo Alonso en Turquía, al afirmar que “Creo que Ferrari tiene que intentar cambiar un poco el modo de trabajar, arriesgar más y encontrar soluciones más innovadoras. A partir de ahora hay que empezar a inventar”. En esa línea se manifestó también el griego Nicolas Tombazis, Jefe de Diseño de Ferrari, al señalar que “La mayoría del downforce -agarre- lo produce el difusor y el suelo, pero recientemente se ha descubierto que los escapes pueden tener un gran efecto en este entorno. Así que poniendo los gases en un área particular del suelo y haciéndolos actuar de cierta manera se consigue cerrar la distancia entre el suelo del coche y el propio suelo de la pista, lo que hace ganar ese agarre y mejorar claramente el pilotaje”. Por su parte, Stefano Domenicali señaló al respecto que “Tenemos que encontrar más carga aerodinámica y mejorar la forma de trabajar de los escapes, especialmente en la calificación”, Y ello porque en calificación, estando el coche vacío de peso de combustible, no se consigue la misma carga aerodinámica que Red Bull, lo que casi se iguala en carrera, a igualdad de pesos, donde las gomas se calientan mejor y más rápidamente. Hasta ahora, los Red Bull conseguían calentar rápidamente las gomas gracias al especial agarre que conseguían a una vuelta.
Lo que la FIA pretende no es prohibir el difusor soplado, sino que se use el motor para que salgan gases incluso cuando está parado. Lo que viene a decir la FIA, es que “el acelerador sólo debe usarse para ganar par motor, no como elemento aerodinámico móvil porque iría contra el artículo 3.15 del Reglamento Técnico», que viene a decir que ningún elemento de la aerodinámica puede ser móvil. Cabe recordar aquí que en su día a Renault (año 2006, segundo Campeonato del Mundo de Fernando Alonso) se le prohibió a mitad de temporada, su invento del “mass damper”, o amortiguador de masas, con lo que el Renault tenía más agarre en paso por curva y era inmune a las vibraciones por el paso por los pianos, en definitiva, el coche era más rápido y estable en las curvas lentas y de velocidad. Esta prohibición casi le cuesta el título a Renault.
La medida tomada por la FIA «Nos va a afectar a todos», aseguró Ross Brawn, jefe de Mercedes GP., para continuar diciendo que «No tengo ni idea de qué pasará a partir de ahora, aunque parece claro que no volveremos a oír esos escapes que petardeaban». Para el ingeniero inglés de McLaren, Tim Goss, “todos los equipos van a tener problemas en lo referente a los mapas del motor. Nos afectará a todos”. Para él, “supondría un paso atrás en nuestro desarrollo cuando entre en vigor. También lo será para nuestros grandes adversarios. No sé a quién les afectará mas”. Lo más sorprendente es que estas quejas vengan precisamente de la Escudería que presuntamente ha promovido la denuncia a la FIA para que el invento de Red Bull se considere parte móvil de la aerodinámica, y por tanto, susceptible de ser prohibida a tenor del ya archifamoso artículo 3.15 del Reglamento Técnico. En resumidas cuentas, la decisión final se pospone hasta la reunión de la Comisión Técnica de la FIA que tendrá lugar en el Gran Premio de Canadá, o sea después de Barcelona y después de Mónaco.
Para los más perjudicados, en palabras de Christian Horner, Jefe de Red Bull, esta decisión era “inevitable” y la considera “una desafortunada consecuencia del éxito”. Pues más claro, agua.
Si alguien tenía dudas de dónde venía el éxito de Red Bull en calificación, ellos mismos se han descubierto.

