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Mini Rocketman: minicohete urbano

1 mayo, 2011
J. C. BERGER

BAJO el nombre de Rocketman (siguiendo la tendencia a la desinencia “man” de los anteriores Clubman, Countryman, Paceman… con el objetivo de masculinizar una percepción todavía demasiado “femenina” de estos coches), este “concept” surge como un Mini más corto que los demás (3,42 m) pero aún lejos de los casi tres (3,05) tan sólo que media el legendario Mini de Alec Issigonis.

Bastante ancho (1,9 m) y de altura normal (1,4 m), este Rocketman pretende ser una especie de “minicohete” urbano capaz de albergar diversas motorizaciones (de hecho en la unidad expuesta no se hablaba para nada de su motor, sólo de pasada se aludía a un consumo de hasta 3 lts/100 km (suponemos que de gasolina) gracias a una excepcionalmente ligera estructura en fibra de carbono que también se aplica a la parrilla, cerco de faros, pasos de rueda, etc. Lo lógico es suponer que en su día podrá montar los actuales motores de la gama Mini y alguno más nuevo en torno al litro, posiblemente un tricilíndrico (y también posiblemente híbrido) capaz de cumplir estas expectativas.

La novedad de su diseño estriba sobre todo en unas puertas sin marco, con dos grandes bisagras externas (otro guiño “retro” al primer Mini) de doble articulación, que permiten una gran apertura y que además “muerden” por abajo el umbral, lo que facilita el acceso sobre todo a las plazas traseras, que en realidad no son dos sino una más otra posible auxiliar (un 3+1, como el Toyota IQ).

Como buen “concept” tiene una serie de “gadgets” a cuál más extraño (los pilotos traseros de diodos en forma de asa, el portón basculante que abre a mitad del techo, englobando la luneta, mientras que la parte inferior se desliza hacia atrás, a modo de cajón, el techo en fibra de carbono con el dibujo imitando la “Jack Union” británica, etc), “gadgets” destinados esencialmente a “vestir” el prototipo y llamar la atención, y que difícilmente veremos (al menos todos) en el modelo de calle.

Pero con lo que hay que quedarse es con su formato, que sí es muy posible que se aplique al futuro Mini urbano de serie. No hay datos oficiales sobre su batalla (a ojo de buen cubero, sobre 2,30-2,32 m) ni sobre su peso (en el modelo final en chapa de acero no deberá ser superior a los 800 kg), y esperemos desde luego que no llevará las exageradas y antiestéticas llantas de 18”, absurdas en un coche de batalla tan corta (le hace parecer un carrito de helados). Esta manía de las ruedas grandes de perfiles ultrabajos (que lejos de lo que se afirma no favorece la estabilidad, al menos en coches tan pequeños) resulta especialmente contraindicada en estos coches urbanos, por no hablar del espacio útil que sus pasos roban al habitáculo.

Además, con neumáticos estrechos como los de este “concept” (165 mm) aún se ven más feas, como cuatro platos en las esquinas… El frontal guarda el aire de familia de los Mini, con la parrilla trapezoidal que ahora integra los faros antiniebla en su interior, junto a la matrícula), y lo cierto es que despojado de la hojarasca de camuflaje como “concept” sí pue-de resultar un atractivo Mini urbano.

Los faros son de diodos, de forma circular en los de luz de cruce diurna, y en su espectacular interior destaca el gran reloj central en color rosa y la ausencia de “joystick” auxiliar, sustituido por un “trackball” al volante, de modo que todos los mandos de funciones de conducción se encuentran en el mismo. Las puertas de doble pivote permiten un buen acceso en estacionamientos estrechos, pese a que no sean precisamente pequeñas en relación a la longitud del coche, y la capacidad interior es muy buena con dos plazas, buena con tres (se adelanta el asiento del acompañante delantero hacia el salpicadero) y justa con cuatro, ya que el juego que permite el adelantamiento del asiento del conductor es mucho menor. Desde luego, no es el prodigio de habitabilidad que fue el primer Mini de hace medio siglo, y tampoco llega al de los Toyota IQ y Volkswagen E-Up!. Pero desde luego no deja de ser una interesante aproximación a lo que podrá ser el futuro Mini “mini”.

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