Hasta ahora no he tenido problemas, pero tengo miedo de tenerlos en el futuro. Soy alérgico a los plásticos de las boquillas y me dan accesos de tos al soplar por las de los alcoholímetros que usa la Guardia Civil en sus controles (lo he comprobado al soplar por ellas, ya que como te las dan después de soplar, he probado con algunas que me ha traído mi hijo). Si en caso de control me niego a soplar por este motivo ¿infrinjo también la ley, teniendo justificación? Porque sí aceptaría que me hagan un análisis de sangre ó de orina…
Antonio Torres (Correo electrónico, Madrid)
Respuesta.– Nos plantea Vd. un caso realmente extremo. No sabemos si los accesos de tos le imposibilitarían conducir tras la prueba, si se le permitiría adaptar una boquilla intermedia de otro material o si habría alguna otra fórmula para cumplir la exigencia legal. Desde luego, ahora negarse a soplar es más problemático y le puede costar bastante más caro. En cualquier caso debería plantear el problema directamente a la DGT y en todo caso lo mejor es que llevara siempre en el coche una certificación de su médico que asegure que Vd. padece esa extraña alergia a las boquillas de los alcoholímetros, y admitiendo que se prestaría a otro tipo de control alternativo.