Tengo un Renault Laguna con 85.000 km que me está gastando mal las ruedas delanteras; el juego de origen del coche (Michelin) me duró casi 40.000 km, pero el segundo (Continental) no llegó a los 30.000 y ya con mayor desgaste de un lado (por dentro) que de otro. Y ahora este tercero que llevo (Pirelli P6000 Energy) ya lo veo con más dibujo de un costado que de otro, lo que ya se aprecia a simple vista con sólo 15.000 km. De momento voy a poner las ruedas traseras delante y viceversa, pero quiero saber si tiene solución, porque la segunda vez me hicieron el paralelo y veo que no ha servido para nada. ¿Hay marcas que aguantan más este problema? Porque me han recomendado que vuelva a poner Michelin… ¿Tiene algo que ver la medida? Monto la original, 205/55 R16. Manuel Santos (Madrid)
Respuesta.– Su caso se produce en muchos y diversos coches, y nos atrevemos a asegurar que se trata de un problema de paralelo incorrecto. Aunque se lo hayan ajustado una vez, los coches de tracción delantera y relativo alto peso como el suyo (no nos dice si se trata de diesel ó gasolina, aunque es un problema mucho más frecuente en los turismos turbodiesel de elevado par) lo sufren con cierta facilidad, ya que el par motriz a bajo régimen y con carga tiende a “abrir” el tren delantero, desgastando entonces más las ruedas por el lado interior. Cuando se produce en el eje trasero es a veces aún más difícil de corregir, sobre todo en los ejes independientes multibrazo, porque sus posibilidades de reglaje (y desreglaje) son mucho mayores, y cuesta más descubrir cuál es el que se desajusta, ya que en este eje, sin tracción ni dirección, hay menos factores de desgaste. Por eso cuando ocurre más de uno se limita a intercambiar las ruedas, y si así consigue que le hagan los 35 ó 40 mil km, pues santo y bueno.
Normalmente a coche nuevo y con todos los ajustes de pivote, mangueta y rótulas sin holguras, el tren delantero aguanta más tiempo. Pero cuando empiezan a surgir las holguras, se van abriendo inexorablemente y acaban con frecuencia “comiéndose” las ruedas por dentro. Y como además el lado interior se aprecia menos, a menudo cuando nos damos cuenta es demasiado tarde (y con los neumáticos direccionales modernos, tampoco podemos “darles la vuelta” para compensar”, y si son asimétricos, sí, pero a costa de invertir el giro, algo no siempre conveniente. Por eso es mejor pasarlas de delante a detrás y viceversa).
Vuelva a hacer el paralelo, y mejor en la casa (Renault) ó en un taller independiente especialista en direcciones y amortiguadores. Por cierto, una amortiguación blanda -y la suya empieza a estarlo con 80.000 km- también agrava el problema. Y si ve que hay margen, consulte al mecánico y pídale que le “cierre” la convergencia un poco (de medio a un grado, o incluso menos según las cotas originales) para compensar la tendencia inexorable a “abrirse” que tendrá con el tiempo. Así, quizá los primeros 10.000 kms tienda a gastar por fuera las cubiertas, luego quedará neutro, y en el último tercio volverá a gastarlas un poco más por dentro, con lo que se reparte el uso.
En cuanto a marcas, Michelin lo que suele dar es más kilometraje que las demás a igualdad de agarre. Por eso se las han recomendado, pero no es que no sufran el problema, sino que retrasan un poco más su aparición. Y las Pirelli P6000 son más blanditas… Y la medida no tiene nada que ver, excepto la anchura, ya que cuanto más anchas son las cubiertas, más sensibles son a las variaciones de convergencia (pero eso dentro de grandes variaciones; entre las 175/185 y las 195/205 las diferencias son mínimas. Pero entre unas 165 y unas 225, sí que se nota, sí…).
