
En la elección de “coche del año” para 2013 que realiza en España el grupo Vocento a través de su diario ABC, sólo habrá tres modelos candidatos de entre todas las novedades presentadas al mercado español: Seat Toledo, Hyundai i30 y Peugeot 208. La explicación: son los únicos que se han “postulado” por sus respectivas marcas para el premio, o sea que a todas las demás marcas que han sacado novedades o no les interesa o no quieren invertir, ya que en el premio no es el jurado (periodistas del motor) el que decide la selección de los candidatos, que en justicia tendrían que ser todo los coches nuevos lanzados en España en 2012 (al menos así lo era cuando Motor Mundial votaba en dicho premio). Así, no cuentan los nuevos Renault Clio, Ford B-Max, VW Golf, Audi A3, Mercedes Clase A, Volvo V40, etc, con lo que el premio queda muy devaluado. Y de los tres “postulantes”, sin rechazar méritos, hay uno -el nuevo Seat Toledo– que es un “clon” de otro modelo Skoda (el Rapid) que además de fabricarlo, no participa en la elección de este coche del año, pese a pertenecer -al igual que Seat– al grupo Volkswagen, como tampoco participan sus otras marcas: Audi con su nuevo A3, ni VW con su nuevo Golf. ¿Quién lo entiende? Además, de ser elegido el Toledo (poco probable, pues la mayoría de los periodistas del motor que participan en la elección, saben que es un clónico del Skoda Rapid, que, aunque presentado tampoco participa en la elección), ello implicaría en rigor un premio “ex aequo” con el Rapid, que inicia su comercialización a primeros del próximo año (el premio de ABC se conocerá más tarde), con lo que el público tendrá muchas dudas (por decirlo suavemente) sobre cómo interpretar este premio, dudas que no benefician para nada a nuestro sector.