Tesla da marcha atrás: no a los videojuegos con el coche en marcha

3 febrero, 2022
J. ROBREDO
Inicialmente podían jugar solo los acompañantes

Elon Musk ha dado marcha atrás y ha anunciado que Tesla no permitirá “que el conductor de alguno de sus coches, ni tampoco el pasajero, utilicen los videojuegos instalados en el sistema multimedia del vehículo si éste está en marcha”.

No ha sido una medida voluntaria, sino forzada por el anuncio de la NHTSA (la National Highway Traffic Safety Administration, la DGT federal estadounidense) de abrir una investigación sobre la seguridad de los Tesla dotados de videojuegos en su ordenador de a bordo, investigación que supondría comprobar casi 580.000 automóviles de los modelos Tesla S, X, Y y 3 dotados con la aplicación denominada Passenger Play que desde hace ya tiempo permitía al pasajero entretenerse con algunos videojuegos cargados en ella.

El problema surgió cuando, tras añadir nuevos videojuegos al ordenador del vehículo (inicialmente eran sólo tres) Tesla anunció que estos videojuegos (pensados para entretener al conductor mientras recarga las baterías del coche, o para que pueda jugar el acompañante durante el viaje) podían funcionar en marcha simplemente tras preguntar al usuario si es el conductor o no, de modo que si la respuesta es negativa funcionarían (lo que abría a la puerta a que también lo hicieran si el conductor mentía).

La polémica se acentuó tras varios accidentes de usuarios que conducían con el Autopilot de Tesla, un sistema de conducción semiautónoma que facilita jugar mientras se conduce, pero que obligó a Tesla a precisar que se trataba sólo de una ayuda al conductor que no le reemplaza, exigiéndole que permanezca atento y vigilante en ciertas condiciones. La NHTSA insistió entonces en que «ningún vehículo disponible hoy puede conducirse por sí mismo. Todos requieren de un humano que tenga el control en todo momento y las leyes les hacen responsables de sus vehículos».

En realidad, llovía sobre mojado. Tras el primer accidente mortal registrado de un Tesla con el Autopilot en funcionamiento (en 2016), la NHTSA inició una investigación culminada el pasado agosto de otros 11 accidentes entre 2018 y 2021 con el Autopilot involucrado, casi todos colisiones nocturnas contra vehículos detenidos en la calzada, con el resultado de un muerto y otros 17 heridos. Como se demostró que los sistemas de monitorización del coche no fueron capaces de reconocerlos, la NHTSA pidió a Tesla los datos de estos sistemas en los 765.000 coches que los montaban de 2014 a 2021.

Musk adujo entonces que con el Autopilot activado, sus coches registraban una media de un choque por cada 5,26 millones de km, media que subía a un siniestro cada 3,52 millones de km con el Autopilot desconectado. La introducción del Passenger Play volvió a alarmar a la NHTSA, por la posibilidad de que pudiera dar lugar a distracciones fatales, sobre todo tras su última actualización en diciembre de 2020, en que nada impedía que el conductor jugase a juegos donde incluso si quien jugaba era uno de los pasajeros había un alto riesgo de distracción.

Por esa razón, Tesla ha optado por no ofrecer juegos en sus pantallas táctiles delanteras con el coche en movimiento mediante una nueva actualización del Passenger Play, que lo deja bloqueado cuando el coche rueda. Para la NHTSA se deben prohibir todos los videos en el asiento delantero y toda navegación “web” con el coche en marcha, para “no crear una distracción peligrosa para el conductor”. Eso sí, en más de la mitad de los estados de EE.UU. se puede hablar por teléfono por el móvil mientras se conduce sin dispositivos “manos libres”…