No entiendo la manía de algunos fabricantes como Peugeot en ofrecer techos de vidrio no practicables, cuando lo lógico es que de hacerlo, lo sean, pudiendo abrirse y cerrarse. ¿Hay alguna ventaja o razón que lo explique? A mí me costó encontrar una versión con techo de chapa para mi 307 familiar, porque casi todo lo que me ofrecían era con techo de vidrio…fijo. Y eso en una marca pionera en techos, como lo ha demostrado con los rígidos plegables de los 206/207 y 307/308.
Jesús Vázquez (Madrid, correo electrónico)

Respuesta.–Volvemos a las decisiones del marketing; en realidad se trata de abaratar costes, ya que un techo fijo de vidrio es siempre más barato que uno practicable. Peugeot los puso de moda con el 307 SW (el suyo es la versión 307 Break, que lo llevaba de chapa, y efectivamente más raro en su oferta que el del SW), y lo ha continuado con el 408 SW (pero no en el 407). Con el techo fijo se gana en estanqueidad, se eliminan las guías y sus ajustes, y sobre todo el motor y mando eléctrico de su apertura (que ahora llevan todos; antes eran manuales), ahorrándose su coste y sus posibles averías. Como contrapartida, son más frágiles (tanto en caso de accidente como por impacto de objetos externos) y pesan más, elevando el centro de gravedad. Pero no es sólo Peugeot, también ofrecen techos transparentes de vidrio fijo otras marcas, a menudo unido en las versiones más sofisticadas a pigmentaciones fotosensibles que permiten su oscurecimiento a pleno sol. En cualquier caso, es de suponer que en el futuro Peugeot volverá a ofrecer techos practicables en sus gamas (ya lo hace en algunas), máxime cuando, también por razón de costes, está limitando sus “cabrios coupé” de techo rígido plegable a las gamas superiores (como se aprecia con el nuevo 208, que no tendrá, a diferencia del 207, versión CC).