Stellantis cancelará los contratos a los concesionarios de sus marcas

24 mayo, 2021
J. ROBREDO
Nuevas condiciones desde 2023

El nuevo grupo surgido de la unión de los grupos PSA y FCA, Stellantis, ha decidido cancelar los contratos de los concesionarios de todas sus marcas de volumen en Europa, en total nueve (Peugeot, Citroën, Opel/Vauxhall, DS, Fiat/Abarth, Alfa Romeo, Jeep, Lancia y Maserati).

El preaviso de fin de contrato se notifica oficialmente desde el 31 de mayo, con dos años de prórroga antes de su extinción total bajo el actual marco legal. Ello implica que desde 2023, cada concesionario deberá vender todas las marcas del grupo, dentro de una nueva estrategia para reforzar todas y cada una de ellas “ con unos vendedores fuertes, rentables y preparados para la nueva movilidad que está por llegar”. La noticia no ha sido muy bien acogida por la actual red de PSA/Opel ni tampoco por la de Fiat/FCA, que mantienen contactos con la nueva central europea dentro del periodo de negociación para llegar a un acuerdo antes del 1 de junio de 2023.

Hay recelos de que el acuerdo choque con el nuevo marco normativo de la Unión Europea, que delimitará las relaciones entre los fabricantes y sus redes, previsto para mayo de 2022, aunque los directivos de Stellantis afirman “estar preparados y contar con el suficiente margen» para incluir las novedades que incorpore la futura ley europea. Existe en PSA el precedente de la plataforma de venta “online” para Peugeot, Citroën y DS, que causó malestar en los distribuidores por gestión exclusiva por las marcas, y todo dentro de una situación crítica de ventas a causa de la repercusión de la crisis del Covid19 , con excesivo peso de las automatriculaciones y las ventas de “rent a car” en algunas marcas. Por si fuera poco, hay una sentencia de la justicia austríaca a favor de un concesionario contra Peugeot por “prácticas abusivas”, que sin duda pesará en la negociación a nivel europeo.

En España las redes de concesionarios manifiestan su temor a la apertura de procesos de concentración de marcas en la distribución, forzando la desaparición de quienes no puedan hacer frente a nuevas inversiones, así como a la ruptura del actual reparto geográfico, especialmente complicado por las duplicidades de las redes de PSA y FCA. En Stellantis se aduce la “necesaria reestructuración de la red”, pero los concesionarios difieren mucho sobre los criterios a aplicar en la misma.