Para anunciar su producción estuvo presente en Vigo el presidente del grupo PSA, Christian Streiff, flanqueado por los directores generales de Citroën (Gilles Michel) y Peugeot (J.Philippe Collin), lo que subraya la importancia que para PSA tiene esta gama de la que se han producido desde 1996 3,2 millones de unidades de ambas marcas y de la que en 2007, a los 11 años de su lanzamiento, aún se vendieron casi 350.000. Por eso, y como ya sucede con el Xsara Picasso (que continúa su producción junto a los C4 Picasso y Grand Picasso en la planta viguesa), los nuevos modelos no reemplazan a los anteriores que seguirán fabricándose mientras su demanda lo justifique, aumentando la oferta VUL (vehículos utilitarios ligeros, o sea furgonetas) de PSA.
También la presencia de Streiff contribuye a resaltar la importancia de la factoría de Vigo, que en 2007 produjo 547.000 vehículos (+20%), siendo la más productiva del grupo galo en Europa. Con 9.700 empleados, su plantilla no va a sufrir grandes recortes pero tampoco se ampliará, reduciéndose mediante ajustes suaves y la no renovación de las jubilaciones.
De momento, PSA inyecta 326 millones de euros en Vigo con este nuevo lanzamiento para mejorar utillaje e instalaciones, a los que se añaden otros 334 millones en la inversión de producción de los dos nuevos modelos, que se fabricarán en Vigo en exclusiva, lo mismo que los C4 y Xsara Picasso.
Los nuevos Berlingo y Partner comparten una nueva plataforma, la del monovolumen de Citroën C4 Picasso, con 4,3 m de largo por 1,81 m de ancho, y una altura de 1,80 m (1,87 con las barras y galería de techo).
En ambas marcas su oferta se desdobla en el vehículo comercial puro (furgoneta) y el «ludospace » (el combi, para entendernos, con una clara ambición de servir también de turismo monovolumen).
Este último va totalmente acristalado, lleva 5 plazas y un maletero de 675 litros (bajo su bandeja) que sube a 1.350 hasta el techo, o a los más de tres mil con la fila trasera de asientos plegada. Sin embargo, sólo trae una puerta corredera lateral de serie, como la furgoneta (la segunda es siempre opcional). En cuanto a la furgoneta, puede llevar dos o tres asientos delanteros (2+1) con una carga útil de 625 a 850 kg y un volumen interior útil de 3,3 a 3,7 m3. Las diferencias entre el modelo de Peugeot y el de Citroën son meramente cosméticas; sólo cambia el frontal, ya que capó, aletas y toda la zona posterior son idénticas.
Respecto a su mecánica, tanto el Berlingo como el Partner montan los mismos motores, el 1.6 HDI turbodiesel de inyección directa, declinado aquí en dos potencias (pero no las habituales de 90 y 110 CV, sino menores: 75 y 90 CV para las furgonetas, dejando el 1.6 HDI 110 CV para los «ludospace »), pudiendo montar filtro de partículas el 1.6 HDI 90 CV. Su consumo en el ciclo combinado es de 5,8 lts/100 km (de 5,6 a 5,7 en los «ludospaces»). Además hay una versión 1.6 16V de gasolina, con dos potencias (90 y 110 CV, esta última para los «ludospaces ») y un consumo combinado de 8,2 lts/100 km. Todos montan cambio manual de 5 velocidades y dirección asistida, trayendo también de serie ABS+AFU. Luego, en opción, ofrecen ya lo mismo que cualquier turismo, desde el ESP al aire acondicionado (automático o manual), encendido automático de faros y limpiaparabrisas, control de crucero y limitador de velocidad, detector de presión insuficiente de neumáticos, airbags laterales y de cabeza, etc… Ambos ven mejorada su modularidad (asientos individuales traseros en el «ludospace», asiento delantero de la furgoneta convertible en mesa y hasta plegable, con posibilidad de llevar un tercer pasajero, etc). En cualquier caso suponen una apuesta interesante por un comercial compacto medio/ grande, con la ventaja de emplear hasta un 60% de componentes ya existentes, para una producción anual de 300.000 unidades en la planta viguesa (en 3 turnos), lo que supone la mitad de su capacidad, dejando el resto para los C4 Picasso y Xsara Picasso.