La marca de GM ha hecho público un comunicado en el que avisa de una llamada a revisión a sus clientes de los nuevos modelos de Opel Adam y Opel Corsa entregados desde el pasado mayo de este año 2014, tras detectar en un control rutinario de calidad que unas 8.000 unidades de estos dos modelos montan una dirección que no se ajusta a las especificaciones de origen.
Opel afirma que por precaución y para evitar cualquier posible riesgo, estos coches no deben ser conducidos antes de realizarles la inspección. Parte de estos vehículos aún están en manos de la red comercial, lo que facilita su revisión, pero otros han sido vendidos. Por eso, desde el 27 de septiembre los usuarios pueden consultar en las páginas “web” de la marca (www.opel.es y www.opel.com) si su coche está entre los afectados o no, así como recibir las instrucciones precisas para llevarlo a revisión en caso de lo esté. Opel no ha especificado qué tipo de error de montaje se ha cometido en la dirección o qué tipo de especificaciones incumple la misma.
