Ola de frío: cuidados de la batería, por qué falla y cuál elegir

4 abril, 2019
J. ROBREDO

Con la reciente ola de frío que asola a toda Europa y la Semana Santa a la vuelta de la esquina (18 de abril), cobra especial importancia revisar la batería del coche para evitar posibles sobresaltos en el viaje. Una preocupación a la que es fácil ponerla solución, sencillamente llevándola a comprobar a un taller y más si la batería tiene ya unos cuantos años dando servicio.

Ya cerca uno de los grandes desplazamientos por carretera del año, junto con las Navidades y las vacaciones de verano, siempre es bueno tomar conciencia de la batería, órgano vital de nuestro vehículo. Su duración media viene a estar entre los 5 ó 6 años, siempre que nos preocupemos de llevarla a comprobar su estado a un taller, desde el tercer año de vida.

Si nuestro vehículo duerme en garaje podemos alargar su vida un par de años más (e incluso más, si se trata de una batería de origen (en un coche nuevo), ya que por principio vienen preparadas para durar algo más que las de reposición, sin importar que sean de la misma marca, aunque su duración dependerá más de la atención y cuidado que se la preste.

Las baterias alojadas en el maletero van más protegidas

¿Por qué falla la batería?

Como advierte el fabricante japonés de baterías Yuasa, hay que tener en cuenta que son las altas temperaturas las que provocan la auto descarga de la batería, que luego terminan por fallar con los primeros fríos invernales y con ello pueden causar una serie de gastos adicionales y complicaciones que se podrían haber evitado revisando la batería en un taller.

Pero también hay otros causas que provocan fallos en la batería como son: la utilización del vehículo durante poco tiempo (en tiempos prolongados, mejor quitar los cables de los bornes para evitar el consumo mínimo); utilizar accesorios y sistemas de navegación con el vehículo apagado; el frío extremo por debajo de los 0 °C; dejarse cualquier luz del coche encendida; el deterioro de los bornes y su sulfatación…

No hace mucho el  RACE (Real Automóvil Club de España) emitió un dato estadístico que pone los pelos de punta y nos tiene que hacer reflexionar: “durante 2017 se registraron 165.000 asistencias en carretera relacionadas con el mal funcionamiento de la batería y si a éstas añadimos los de otras compañías aseguradoras como Mapfre (líder en España), La Mutua Madrileña, o el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC), etc., la cifra puede hasta triplicarse o más.

¿Qué batería debo poner al cambiar la de mi coche?

A menudo se plantea la cuestión de qué batería elegir a la hora de sustituir la original que monta nuestro coche, cuando le llega la hora del reemplazo. Por supuesto podemos fijarnos en las características de la original y simplemente poner una igual. Pero no tiene porqué ser obligatorio que así sea; podemos cambiar de marca, tipo y hasta de amperaje.

Batería Yuasa de tipo EFB

En el caso de que se trate de un coche moderno con el sistema “Stop & Start” de parada y arranque automático del motor en las detenciones (que aún son pocos, no llegan al 15%, y además sus baterías son más caras), deberemos ajustarnos a la que nos pida el constructor (que ya habrá introducido sus características mínimas en la centralita del coche) pero eso no impide que sea de otra marca e incluso distinta en su amperaje total y puntual.

En coches de uso urbano intenso, puede compensar pasar de una batería «Stop & Start» del sistema EFB (batería de electrolito líquido avanzado) al más completo AGM (fibra de vidrio absorbente), por supuesto respetando la potencia mínima en amperios/hora (A/h) y amperios totales que impone el constructor (y mejor si se supera). Aunque aquí conviene tener en cuenta que su duración suele ser algo menor y también afecta el elevado consumo de los sistemas eléctricos modernos, los atascos y la circulación lenta, etc.

En una batería convencional no existen estos problemas; podemos utilizar baterías de mayor o menor amperaje, según se dispongan, porque no hay límite ni por arriba ni por abajo, siempre que la batería entre en el hueco reservado a la misma ya sea en el vano motor, el suelo del habitáculo o en el maletero.

Hemos visto a coches de marcas de lujo de tipo medio con baterías de 45/Ah (algo justa) y también otros más potentes con una segunda batería (para el arranque) e incluso a utilitarios con baterías de 65/Ah (claramente sobredimensionada), pero lo normal es poner una batería adecuada a la potencia original, procurando incluso que sea un poco mayor para facilitar su trabajo.

Batería Yuasa de tipo AGM

Sólo debemos fijarnos en que los cables del positivo y negativo lleguen bien a los bornes, y en que la nueva batería entre bien en el hueco de la vieja, lo que ahora que el tamaño de paralelepípedo con 24 cm de largo se ha estandarizado de los 45 A/h hasta los 64 A/h nos permite una elección bastante variada.

Como decimos, en turismos de gasolina con aire acondicionado y en diésel ligeros el formato de 62/64 A/h se ha hecho el más popular, lo que también le convierte en el más barato de las potencias medias (a veces, está incluso por debajo de las baterías de 55 A/h, con potencias totales del orden de los 540 a los 600 A.

Es por ello la batería más aconsejable, salvo en coches pequeños de gasolina (donde de los 45 A/h podemos pasar perfectamente a los 50 A/h). Y aunque ya casi no se montan, no aconsejamos baterías más pequeñas (las de 38 A/h se quedan ya escasas en los coches modernos, por utilitarios que sean) dado que su precio no viene a ser menor que los de la más corriente batería de 45 A/h.