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NUESTRO ANÁLISIS: EL TERMÓMETRO DEL G. P. ESPAÑA

15 mayo, 2013

Pepe Valenciano –Montmeló- Enviado Especial

 

  

10. FERNANDO ALONSO: Matador. Combativo. Victoria apoteósica, arrolladora de principio a fin. Salida magistral, esta vez sin cebarse en la primera curva, con la cabeza fría, esperando las curvas 2 y 3 donde dio el zarpazo por el exterior. Lección de conducción y de cuidado de gomas, y eso que tiró a muerte. Este año,  SÍ, parece que por fin puede lograr su sueño de igualar a Senna con tres entorchados y enfundando la casaca roja de Ferrari.

 

9. MONTMELÓ: Entregado. 95.000 almas asistieron a la carrera. Cierto que un 75% son extranjeros, según explicó en su día el director del Consorcio del Circuito. Pero da igual, parecían todos españoles y ferraristas. Apoteosis final con la victoria incontestable de Fernando. El público dio colorido y se lo pasó de lo lindo, haciendo la ola en las gradas antes de la salida. Cada paso de Alonso era un clamor, y en la vuelta final el público en pie daba alas a Fernando para cruzar la meta sin contratiempos. Después, la locura colectiva cuando Alonso paró el coche y agarró una bandera española con la que llegó a pit-lane. Gracias, Fernando por hacernos disfrutar. Y gracias al público que supo estar a la altura.

8. KIMI RAIKKONEN: Regularidad. Así se llama lo que está haciendo este piloto, a la chita callando, sin hacer ruido. 33 carreras seguidas terminando. 22 carreras consecutivas puntuando, a tan sólo una del récord de Alonso (23) y a dos del récord de Michael Schumacher (24). En Canadá lo puede igualar, con permiso de Romain Grosjean, (que se lo digan a Fernando, SPA 2012). Pilotaje de ensueño del finlandés que con una parada menos acabó 2º. Se pone a tiro de 4 puntos del líder Vettel. Es el gran rival de Alonso por el título.

 

 

7. FELIPE MASSA: Centrado. Esta vez sí estuvo a la altura. En casa de su compañero, con el patrocinio del Santander, su  partener principal, dio la cara desde el principio. Muy agresivo y batallador fue escalando posiciones desde su noveno puesto en parrilla, para terminar en el podio 3º. Está en el camino adecuado, sabe que se juega su continuidad al final de temporada.

 

 

 

 

 6. FERRARI: Perfectos. Las evoluciones traídas les han dado alas. Por fin los datos del túnel del viento (el de Toyota, claro) se correlacionan con los datos de pista. El F138 voló en Montmeló, en una pista técnica, exigente. Definitivamente, es el mejor coche de la era Alonso en Ferrari. La estrategia de carrera fue determinante, inteligentes en las cuatro paradas de Alonso y en las de Massa. Los “tuercas” estuvieron muy centrados, rapidísimos en las paradas. Y estuvieron muy atentos y certeros cuando detectaron un pinchazo débil en una de sus ruedas, por lo que adelantaron su cuarta parada dos  vueltas. De haber seguido el neumático se habría delaminado. Esta vez no apareció la mala suerte.

 5. NICO ROSBERG: Luchador. Sabía que llevaba zapatos resbaladizos con suela frágil. Su vuelta de clasificación, para enmarcar. Pero mantuvo el tipo en la salida y durante varias vueltas. Después en carrera exprimió su coche lo que pudo pero la configuración de su aerodinámica y posiblemente la excesiva temperatura que transmiten sus poderosos frenos de carbono al neumático, hicieron añicos sus gomas. Más no pudo hacer. Acabar 6º es todo un logro.

 

 

 

 4. SEBASTIAN VETTEL: Desdibujado. Incapaz de seguir la estela de los de delante, fue superado por Alonso en el primer cuarto de carrera. Hizo una  buena salida situándose a la estela de Rosberg, pero pronto vio que su coche no es el de antaño. Y si a eso le sumamos su degradación de gomas, pues blanco y en botella. Se limitó a conservar su cuarta plaza en un desesperado intento de llegar líder a Mónaco. Allí casi seguro que lo pierde pues la degradación de gomas en circuito urbano va a ser terrible. Además de todo ello, se equivocó en la estrategia de aguantar para ahorrarse una parada. Un fin de semana para olvidar.

 

 

 

3. ESTEBAN GUTIERREZ: Meritorio. El mexicano de Sauber hizo su mejor carrera en F1, liderando al principio cuando todos pararon menos él. Simbólico pero que le quiten lo bailado. Luego en carrera se mantuvo firme luchando contra sus “enemigos”: Williams, Caterham, Toro Rosoo”, incluso superó a Lewis Hamilton, todo un hito.

 

 

 

 

 2. LEWIS HAMILTON: Destroyer. Definitivamente es el mejor especialista  en destrozar gomas. Y eso este año se paga muy caro. El hombre debe estar desesperado, pues cambiar a estas alturas su manera de conducir no parece tarea fácil. Acabar 12º lo dice todo. Claro que a río revuelto ya se sabe: si se hubiese quedado en McLaren peor aún le irían las cosas.

 

 

 

 

 1. MCLAREN: Caóticos. Sus evoluciones no funcionaron. Lejos de la cabeza, sus pilotos sólo pudieron ser  8º (Button) y 9º (Pérez). Su coche no da más de sí. Y se les va este Mundial. Están tan lejos que muy posiblemente abandonen ya cualquier intento de evolución de un monoplaza nacido enfermo terminal. Y dado el cambio revolucionario que les espera a los equipos  en 2014, no  sería de extrañar.

 

 

 

 

0: DIETRICH MATESCHITZ: Quejica. “Todo  el mundo sabe lo que pasa aquí; esto no tiene nada que ver con correr, es una competición de gestión de neumático”, declaró el multimillonario dueño del equipo Red Bull. Para una vez que acude en directo a ver a los suyos, menudo chasco se llevó. Hasta el punto de provocar una reunión de queja con Bernie Ecclestone al finalizar el Gran Premio. Pero hombre, ¿te quejas ahora cuando tu coche no es poderoso?. Hasta este año, tampoco parecía esto una competición de motor y piloto (la esencia pura de la Fórmula Uno), sino la competición del más pillo y listo a la hora de interpretar la norma transgrediéndola a su favor y convirtiendo esto en una competición de aerodinámica. Tiene gracia que ahora se quejen y ello porque por una vez (y sin que sirva de precedente) su gurú el ingeniero  Adrian Newey no supo encontrar la puerta a la nueva normativa que otros sí encontraron. ¿Acaso no ganó Vettel en Bahrein?, ¿entonces?. ¿Por qué no solicita cambios en las rígidas normas aerodinámicas?; de esta forma no harían falta ni KERS, ni DRS, ni neumáticos degradables, inventado todo ello para contrarrestar esta absurda  forma de enfocar la Fórmula Uno hacia al aerodinámica. Ya lo avisó el presidente de Ferrari hace un par de años. “Nosotros fabricamos coches, no aviones”. Si le hubiesen hecho caso. Pero entonces perderían el valor añadido de tener en sus filas al mejor ingeniero diseñador que ha existido y existe en la Fórmula Uno, y claro eso no les interesa. Quizá el Sr. Mateschitz prefiera volver al año 2011 donde conocíamos el resultado de la carrera antes  de empezar, con Vettel al frente, claro. Pero eso no es lo que quieren ni el público, y ni los patrocinadores ni el dueño del circo (Ecclestone), que son los que le pagan un montón de millones cada año. No lo olvidemos, que esto es un gran negocio. Y lo estaban perdiendo por el poco interés que despertaban unas carreras aburridísimas. Ahora se ha recuperado el interés y las audiencias así lo demuestran. Ah, se me olvidaba, Sebastian Vettel ganó en Barcelona en 2011 con…. ¡¡¡4 paradas!!!. O sea, lo mismo que Fernando Alonso en 2013. Y no hubo quejas de Red Bull.

(FOTOS: Pepe Valenciano)

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