Se trata de la primera bajada de precios de las autopistas dependientes de la Administración del Estado español en los últimos 13 años. La sensible rebaja del 0,6% en sus precios es consecuencia de aplicar la fórmula pactada por el Gobierno y el sector de las concesionarias en 2002, una fórmula cuya aplicación anual es automática y tiene en cuenta la variación del IPC medio entre los meses de octubre de un año y el anterior, además del número de vehículos que las utilizan.
En 2015 el tráfico por las autopistas creció un 6,38% respecto al registrado en la anualidad de octubre a octubre anterior, con una media de 17.759 vehículos diarios (siendo la red de autopistas de pago en la actualidad de unos 2.550 km).
Se da la circunstancia que durante 2015 el precio estuvo congelado y que durante 2016 una parte de las concesionarias de las autopistas de pago (la mayoría de las denominadas con la letra R) entraron en fase de autoliquidación por orden judicial, proceso en el que el Estado tiene lo que se llama “responsabilidad patrimonial en las concesiones”, lo que le puede costar unos 4.500 millones de euros para resarcir a los bancos y las constructoras de sus facturas no cobradas.
