Las señales claras de aviso para cambiar los frenos de tu coche

7 septiembre, 2022
JAVIER GETE
Tratándose de la seguridad de los ocupantes no hay que pensarlo mucho

Tras el sofocante verano toca revisar el sistema de frenado al haber trabajado bajo condiciones de calor extremo. Te contamos cuáles son los síntomas de deterioro que indican su sustitución inmediata.

No hay duda que de entre todos los sistemas de seguridad de un vehículo, el más decisivo es el sistema de frenado, siendo también el más antiguo en cuanto a su concepción. Detener a tiempo el coche para evitar atropellos, impactos o no salirse de la carretera, dependen directamente de la capacidad de detener el coche con la suficiente seguridad, siendo la pericia del conductor muy relevante, aunque se precisa de un sistema de frenada eficaz.

Es por ello que saber detectar una posible avería en los frenos así como su correcto mantenimiento es importante para nuestra seguridad y del entorno, siendo sólo el 13,5% de los conductores españoles capaces de predecir y detectar una posible avería según un estudio recientemente publicado por el especialista “Road House”.

Una visión global del funcionamiento del sistema de frenos

Son varios sistemas hidráulicos, mecánicos y electrónicos los que colaboran en el funcionamiento de los frenos.

El proceso de funcionamiento es el siguiente:

  • El conductor presiona el pedal de freno y dicha fuerza amplificada por un servofreno, actúa sobre una bomba de presión.
  • A través de un sistema de canalizaciones y bombines se accionan las pastillas de freno (o las zapatas).
  • Las pastillas (o zapatas) mediante fricción detienen los rotores (disco o tambores).
  • Se provoca así la detención de la rueda.
  • Los frenos de disco cuentan con un rotor en forma de disco que se presiona por una pinza que incluye las pastillas de freno.
  • La efectividad de los frenos se optimiza con ayuda de los sistemas electrónicos como son el ABS (evita el bloqueo de las ruedas en caso de frenadas de emergencia).
  • En la actualidad la mayoría de los vehículos cuenta con ayudas y asistencias que han evolucionado mucho en los últimos años, que colaboran en evitar posibles colisiones e incluso con activación automática del sistema de frenado.

Señales que nos manda el sistema de frenado que nos indican su mal estado

Es muy normal que los usuarios pasen por alto posibles averías o signos de las mismas al ir adaptándose a funcionamientos anómalos y al tacto del pedal del freno.

Por el desgaste los frenos pueden ir perdiendo efectividad poco a poco, aumentando la distancia de frenado, aportando un pedal más esponjoso y generando algunos ruidos notables.

Algunos de los síntomas más frecuentes pueden ser:

  • Pedal de freno esponjoso: la causa más probable puede ser un líquido de frenos muy deteriorado, fugas o aire, o un defecto de la bomba de freno o bombines.
  • Ruidos y vibraciones, motivadas por un desgaste anormal de los neumáticos, rodamientos de las ruedas o alineamiento de la dirección, aunque si proceden del propio sistema de frenos, normalmente se deben a deformaciones de los discos de freno o a un desgaste irregular de las pastillas.
  • Distancia de frenado más largas, debido en general al desgaste de los elementos que conforman el sistema de frenos
  • Pedal de freno muy duro: el servofreno es el que multiplica la fuerza que hacemos sobre el pedal del freno, siendo normalmente el causante de posible endurecimiento del pedal del freno, siendo necesario revisar con urgencia el sistema en un taller.

Mantenimiento adecuado del sistema de frenos

Es evidente que un mantenimiento y control adecuados ayudará muy directamente a alargar la vida de los elementos que constituyen el sistema, proporcionado un funcionamiento más correcto y eficaz y evitando averías graves y peligrosas que además suelen ser muy costosas.

La forma de conducir es también un gran detonante de la eficacia del sistema de frenado, para lo que desplegamos algunos consejos:

  • No abusar de los frenos con una conducción progresiva y anticipada a las posibles situaciones de mayor violencia de frenada.
  •  Evitar en lo posible las frenadas largas en bajadas prolongadas y/o puertos de montaña, para evitar sobrecalentamientos que pueden producir el efecto “fadding” (agotamiento de los frenos por calor), con una conducción más suave y controlada y presiones ligeras en el pedal del freno mediante ayuda del freno motor.
  • Algo fundamental es también utilizar piezas y recambios cualitativos de todos los elementos que componen el sistema de frenado.