Este Ferrari Testa Rossa J, lo podrán conducir tus hijos

10 agosto, 2021
GERARDO ROMERO-REQUEJO M.
Réplica eléctrica a escala

Little Car Company, la empresa especializada en réplicas de automóviles emblemáticos para niños, acaba de presentar el Ferrari Testa Rossa J, uno de los deportivos de competición de los años 50 más bellos de la historia del automóvil, ahora miniaturizado y reconvertido en eléctrico.

Este bonito proyecto rescata al mítico Ferrari 250 Testa Rossa de 1957, a través de una réplica a escala del 75% apta para ser conducido por adolescentes de más de 14 años o cualquier adulto que pueda entrar en su puesto de conducción, si bien no está homologado para su uso por carreteras abiertas. En este caso, el apelativo J viene de Junior, haciendo clara referencia tanto a su público objetivo como al tamaño más pequeño del modelo.

Esta reproducción fiel en edición limitada dirigida a los coleccionistas más apasionados, ha sido liderada por Ferrari a través de su Centro de Estilismo en Maranello, el cual supervisó las proporciones exactas de la réplica, mientras que el chasis y otros componentes se crearon utilizando dibujos de diseño originales del departamento Classiche de Ferrari.

Recuperando un pedazo de historia

Principal protagonista de las carreras en las décadas de los 50 y 60, el 250 Testa Rossa (apelativo otorgado al color rojo de su culata de 12 cilindros) es uno de los Ferrari más importantes de todos los tiempos, debido a su amplia carrera de triunfos y longevidad en las pistas (18 victorias y tres campeonatos mundiales en 1958, 1960 y 1961). Además, este bólido es el único Ferrari que ha ganado las 24 Horas de Le Mans cuatro veces (en 1958, 1960, 1961 y 1962), considerando el 330 TR su última evolución.

El Ferrari Testa Rossa J reproduce meticulosamente las líneas del 250 Testa Rossa en la versión «barchetta» original diseñada por Scaglietti, apodada “guardabarros de pontón”. La atención al detalle es exquisita, conservando la carrocería de aluminio batida a mano, al igual que en los modelos históricos. La pintura es la misma que se aplica a la actual gama de automóviles de producción de Ferrari, lo mismo que la insignia en la parte delantera.

Interior fiel al modelo de carreras

En su interior se ha puesto de manifiesto la misma atención al detalle que en el exterior, diseñando el Centro de Estilismo de Ferrari un único asiento que acomoda tanto a un adulto como a un adolescente, incorporando  los mismos ribetes del original y empleando la misma tapicería de cuero de alta calidad de los modelos actuales de la marca del «cavallino». Como en el modelo original de 1957, el volante está fabricado por Nardi y cuenta con el sistema de liberación rápida más pequeño de Ferrari, facilitando la entrada y salida del conductor.

Los indicadores clásicos se han readaptado para su nueva concepción eléctrica, pero conservan el diseño y las fuentes originales. Los medidores de aceite y agua ahora monitorizan las temperaturas de la batería y del motor, mientras que el medidor de combustible ahora mide el nivel de carga de la batería y el tacómetro se ha convertido en un velocímetro. Como guiño a la actual generación de coches de carretera, los pedales proceden del Ferrari F8 Tributo.

Rendimiento y seguridad

Este Testa Rossa Junior conserva la misma geometría de dirección y suspensión, lo que le da un manejo auténtico para que coincida con su apariencia original. La suspensión incorpora amortiguadores Coilover Bilstein y resortes personalizados que fueron afinados en la pista de pruebas de Fiorano en Maranello, mientras que los neumáticos son unos Pirelli Cinturato montados sobre las clásicas llantas de radios, ahora de 12″, hechas a mano por el fabricante original Borrani.

En cuanto a la seguridad del vehículo, se han reforzado los paneles laterales de metal y opcionalmente se puede añadir una barra antivuelco anclada al chasis. Además, el equipo de frenos reemplaza el sistema de tambor original por otro actual de cuatro discos firmado por Brembo, que maximiza el rendimiento de frenado y complementa al freno de mano hidráulico.

Este Ferrari Testa Rossa J dispone de tres baterías ubicadas en la parte delantera del automóvil que proporcionan una autonomía de aproximadamente 90 km y recargables a través de una toma emplazada donde residía anteriormente la tapa de combustible. Su energía alimenta un motor eléctrico capaz de sobrepasar los 60 km/h de velocidad punta.

A través del clásico ‘Manettino’ de la marca se ofrece la posibilidad de elegir entre cuatro modos de conducción. El modo Novato dispone de una aceleración controlada y la capacidad de desactivar el automóvil desde un mando a distancia, limitando la potencia entregada a 1 kW (1,4 CV) y con una velocidad máxima de 20 km/h . El modo Comfort sube hasta 4 kW (5,4 CV) y 45 km/h sus prestaciones, mientras que los modos Sport y Race se vuelven cada vez más deportivos, con una aceleración de respuesta instantánea e incrementando su velocidad máxima a algo más de 60 km/h.

Se fabricará una tirada limitada de solo 299 vehículos a un precio de 93.000 euros (sin incluir impuestos ni transporte), dando la oportunidad a sus distinguidos clientes de personalizarlo a través de 14 decorados de carrocería históricos y 53 combinaciones de pintura para su carrocería. Un precio sin duda elevado aunque justificado debido tanto a su método de fabricación artesanal como por la exclusividad de tener uno de los automóviles más icónicos y exitosos de Ferrari y de la historia del automovilismo, aunque sea a escala reducida.

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