JAVIER GETE
Una incierta transición ecológica
Acaba de empezar la transición ecológica que hará que el mundo del motor sufra una importantísima transformación en los próximos años, partiendo de las famosas etiquetas ecológicas, para llegar hasta los coches eléctricos y los de célula de combustible por hidrógeno y pasando por los híbridos y los biocombustibles. Los fabricantes de vehículos son ya muy conscientes del papel importante que desempeñan en la reducción de contaminación y lo vienen demostrando con la creación y puesta en el mercado de nuevos modelos ecológicos (cero emisiones) de manera continua y programada de cara al año 2035, momento en el que ya no se podrán matricular vehículos que no cumplan con esta premisa.
De lo que no cabe duda es que en estos años se está produciendo un claro incremento de disponibilidad de combustibles alternativos, una gran mejora de las infraestructuras, una importante reeducación de los conductores hacia una movilidad más sostenible, un desarrollo continuo de las nuevas tecnologías de los vehículos y, sin duda, una potenciación y gran armonización de la fiscalidad en relación con las emisiones de CO2.
El futuro del automóvil conlleva una profunda reconversión en la que el uso de los combustibles fósiles deberá dar paso a otras alternativas más sostenibles, no siendo un proceso realizable en una sola etapa y que conllevará un cierto periodo de tiempo, pasando por varias fases de adaptación que están definiendo los fabricantes y que paulatinamente permitirán a los usuarios acostumbrarse a una conducción muy diferenciada de la actual.
Más o menos, los expertos definen estas fases como sigue:
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- Ahorro máximo de combustible para apostar a corto plazo por los biocombustibles (ya en curso)
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- Automóviles híbridos, sobre los que ya hoy por hoy apuestan casi todos los fabricantes
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- Creación y puesta en marcha de un nuevo tipo de vehículos movidos por energías alternativas (eléctricos, célula de combustible por hidrógeno, …)
Los Biocombustibles
Son los combustibles obtenidos a partir de materias vivas de la superficie terrestre, también denominadas biomasa. Existe una gran diversidad de biocombustibles, aunque para el automóvil solo se distingue entre biodiesel y bioetanol, pudiendo utilizarse el biodiesel en los vehículos diésel actuales y el bioetanol en los vehículos gasolina, aunque realizando cambios y adaptaciones para que los motores trabajen con estos combustibles sin dar problemas.
Tanto el biodiesel como el bioetanol son biodegradables y renovables, reduciendo en el caso de biodiesel ostentosamente las emisiones de azufre, monóxido de carbono y de partículas sólidas, aunque aumentando las emisiones de NOx (neutralizables mediante un catalizador SCR), y produciendo una reducción de la potencia entregada y algo más de consumo. Es algo más caro que el diésel convencional y para su producción se necesitaría una cantidad ingente de recursos naturales a explotar.
En lo referido al bioetanol, que se obtiene a partir del maíz y la caña de azúcar, normalmente se utiliza mezclado con gasolina (el E85 tiene el 85% de bioetanol y un 15% de gasolina), con un mayor consumo de combustible ya que aporta el 72% de la energía disponible respecto a la gasolina tradicional, pero con emisiones mucho más bajas.
La realidad actual dista notablemente de ser optimistas sobre la utilización de los biocombustibles, visto que los fabricantes de automóviles ya están mostrando su tendencia hacia vehículos electrificados más que hacia este tipo de combustibles.
Los vehículos híbridos
Es bien conocido que no todos los híbridos son iguales en cuanto a su funcionamiento, sea en sus variantes de híbridos puros que en caso de los híbridos enchufables, contando además con mecánicas muy variadas que vienen desarrollando las marcas de manera constante en estos años. También los motores eléctricos pueden resultar muy diferentes, contando además con muchas y variadas divergencias en cuento al almacenamiento de la energía (baterías), no pudiendo en ningún caso hablar de híbridos standard.
Además los objetivos de los vehículos híbridos son diferentes, ya que algunos se enfocan hacia la reducción de emisiones y consumos, y otros procuran centrarse en mayores prestaciones aunque aportando mayor ecología.
De lo que no cabe duda es que los vehículos híbridos e híbridos enchufables son una fase intermedia hacia la transición final de los vehículos 100% ecológicos.
Célula de combustible de hidrógeno
Parece que a largo plazo esta es una de las mejores opciones para la sustitución de los combustibles fósiles, ya que estos vehículos dotados de pila de combustible (FCEV) es la tecnología que la mayoría de los expertos consideran la mejor alternativa de cara al futuro. La pila de combustible transforma el hidrógeno en electricidad y agua mediante un proceso reactivo entre el oxígenos del aire exterior y el propio hidrógeno, prescindiendo de los motores de combustión interna y con una emisiones totalmente inocuas (agua), por lo que consiguen su total independencia de los combustibles fósiles y consiguiendo una total restricción de las emisiones contaminantes.
Esta tecnología aporta tanto inconvenientes como ventajas, siendo actualmente una de sus complicaciones la producción del hidrógeno así como la distribución del mismo para su uso facilitado (hidrogeneras,..). En nuestra opinión, esta alternativa es la que tiene mayores posibilidades de futuro (sobre todo para vehículos pesados), ya que el hidrógeno se encuentra en el mundo en cantidades ilimitadas y seguramente su producción y almacenamiento contará próximamente con muchas más posibilidades que actualmente.
En un último caso, también se está trabajando con la idea de emplear el propio hidrógeno como combustible, empleando un motor de gasolina tradicional con las modificaciones pertinentes, emitiendo vapor de agua y algo de calor como resultado de su combustión dentro del motor. Si bien a este método de combustión del hidrógeno todavía le quedan obstáculos por superar como la energía requerida para fabricarlo, su alto coste de producción, el almacenamiento a presión elevada (entre 350 y 700 bares), etc.
