Carlos Ghosn pide ahora una indemnización por detención arbitraria

4 diciembre, 2020
J. ROBREDO

El ex patrón máximo de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, Carlos Ghosn, huido de la justicia en el Líbano, exigirá una indemnización por las condiciones de su detención en Japón, hasta su rocambolesca fuga en la noche de fin de año de 2019.

Su demanda ha sido respaldada por el Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de la ONU, cuya opinión -no vinculante-, sugiere que Carlos Ghosn debería ser indemnizado porque el Gobierno japonés pasó por alto sus derechos humanos y su detención fue “arbitraria”. Ghosn lleva 2 años batallando contra la fiscalía japonesa, desde que fue detenido el 18 de noviembre de 2018 en el aeropuerto de Tokio, acusado de fraude fiscal y ocultamiento de rentas durante 5 años, así como de achacar pérdidas falsas a Nissan. Estuvo 23 días en prisión provisional preventiva, hasta ser formalmente acusado con cargos sucesivos que fueron coartando su libertad bajo fianza, permaneciendo en prisión a la espera de juicio hasta que logró fugarse la víspera de la Nochevieja de 2019, tras más de 13 meses en una cárcel nipona, logrando huir al Líbano donde sigue refugiado, sin visos de ser extraditado a Japón.

La decisión de la comisión de la ONU ha causado profundo malestar e irritación en Japón, cuyo gobierno ha solicitado a la ONU que rectifique su dictamen. La fuga de Ghosn supuso una humillación para el gobierno nipón, que le considera un prófugo de la justicia. Pero también es cierto que sufrió unas duras condiciones de retención, por tiempo indefinido y sin permitirle ver a su esposa, siempre bajo arresto sin opción a la libertad condicional. La justicia nipona permite la detención continua bajo arresto concatenando cargos, el interrogatorio sin presencia de abogado, y Ghosn sufrió 130 días en prisión preventiva en una celda sin calefacción y con la luz encendida de forma permanente, incluso para dormir, y sin poder recibir visitas por 2 meses.

Tokio pretende que el grupo de trabajo de la ONU corrija las “inexactitudes e imprecisiones de su dictamen”, y desde luego rechaza indemnizar a Ghosn, quien acusa al Ministerio de Justicia nipón de prestarse a apoyar un complot contra él organizado por los directivos de Nissan junto a otros altos funcionarios del gobierno japonés, a fin de evitar la fusión (absorción más) definitiva de Nissan con Renault, tesis que defiende en su reciente libro “El tiempo de la verdad: Carlos Ghosn habla”, publicado en francés e inglés por la editorial Grasset, y aún pendiente de traducción al español.