General Motors (GM) no traerá su marca de lujo Cadillac hasta 2020. Así lo ha manifestado Johan De Nysschen, actual presidente de la división Cadillac. Y esto no sucederá hasta 2020, cuando considera que la marca “premium» americana por antonomasia estará preparada con los modelos adecuados y sus motorizaciones para competir con las marcas especialistas alemanas (Audi, BMW y Mercedes) en su propio terreno (en EE.UU. es otra cosa, pues tiene a su favor el factor origen, o campo como dicen los futbolistas). Para ello estará invirtiendo 2.500 millones de dólares, para que su marca de élite disponga de ocho nuevos modelos y los motores apropiados en potencia, consumos y emisiones.
En la actualidad GM mantiene 46 concesionarios en Europa y vende discretamente en algunos países (China incluido) las berlinas ATS Sport (coupé y sedán) y CTS, además de los crossovers SRX y Escalade (en España, con la ayuda de la red Opel), aunque su apuesta principal es el mercado chino que en este año está sufriendo una caída de ventas (en julio cayó un 6,6%), a la par que dos devaluaciones del yuan, su moneda, que obligará a las marcas europeas y americanas a subir los precios de sus coches. El objetivo de Cadillac es vender 500.000 coches en 2020, cuando en 2014 sólo vendió 275.000 unidades.

