Bugatti Divo

29 agosto, 2018
J. ROBREDO
Dinamismo extremo

Con el Bugatti Divo, la marca de superdeportivos presentó en Pebble Beach la versión más radical y deportiva del Chiron, en una edición limitada de 40 unidades que ya están vendidas al increíble precio de 5 millones de euros cada una. El acto ha tenido lugar el pasado fin de semana en el tradicional concurso californiano de elegancia de Pebble Beach, y el nuevo modelo ha sido bautizado como homenaje al piloto galo Albert Eugène Diwo, “Divo” para sus amigos, que en los años 20 ganó dos veces la mítica Targa Florio al volante Bugatti.

La marca sigue así la tradición de nombrar a sus coches con los nombres de sus pilotos legendarios (Pierre Veyron, Louis Chiron, Jean Pierre Wimille, Meo Constantini…). En este caso Albert Divo, que era íntimo amigo de Pierre Veyron, y que corrió para Ettore Bugatti en la segunda mitad de la década de los 20 del pasado siglo (ganó la Targa Fiorio para él en 1928 y 1929), aunque antes ya lo hizo para otras marcas, logrando sonoros triunfos incluso en España (el GP de España en 1923 al volante de un Sunbeam, en el autódromo de Sitges-Terramar, y el de 1925 con Delage en el circuito donostiarra de Lasarte).

Este nuevo Bugatti Divo es una variante muy evolucionada del Chiron, cuya plataforma toma, por lo que realmente puede considerarse un modelo distinto ya que experimenta importantes cambios a nivel de puesta a punto de chasis, aerodinámica y suspensiones. El motor no varía, sigue siendo el mismo W16 8.0 tetraturbo de 1.500 CV que montan los Veyron y Chiron, con sus 8 litros de cubicaje y sus 4 turbocompresores (uno por cada semibloque de 4 cilindros), con la potencia anunciada en el Chiron, 1.500 CV y más de 163 mkg de par constante entre 2000 y 6.000 rpm… Como pasó la pasada primavera con el Chiron Sport, ha habido algunas críticas (y decepciones) ya que se esperaba que Bugatti elevaría el listón de su descomunal potencia hasta los 1.600 CV. Pero después de que el Chiron perdiera el cetro del coche más rápido del mundo arrebatado por los 453 km/h del Koenigsegg Regera, en Molsheim han buscado otras cualidades a destacar (sin olvidar que por encima de los 400 km/h estas diferencias son sencillamente despreciables…).

De ahí que hayan insistido en una mayor ligereza (pero no tanta; sólo 35 kg menos, debido a las nuevas llantas especiales y al material -fibra de carbono- de la tapa de los “intercooler”), y en el aumento de la “down force” (la fuerza de apoyo aerodinámico a alta velocidad) que suma ahora 90 kg más (hasta los 456 kg) gracias al alerón posterior más ancho (+23%) que llega a medir 1,83 m de anchura… Rebajar peso a las dos toneladas en vacío de estos coches debe ser muy difícil, ya que también el Chiron Sport sólo rebajó 18 kg sobre los 2.030 kg oficiales, y ahora, con 1.995 kg, sigue siendo más pesado que el primer Bugatti Veyron (el de 1.001 CV) de 2012, que anunciaba 1.888 kg.

Y con las prestaciones parece suceder lo mismo: el primer Veyron anunciaba 431 km/h y 2,6 segundos de 0 a 100 km/h, y el Chiron Sport repetía en el circuito de Nardó las mismas prestaciones oficiales del Chiron “normal”, o sea 2,5 segundos de 0 a 100 km/h (y 6,5 segundos de 0 a 200 km/h… y hasta 32,6 para llegar a los 400 km/h, con una velocidad punta estimada de 420 km/h…). Y este Divo, pese a contar sólo con el modo de conducción “handling” (carece del modo “Top Speed” de sus hermanos), dice haber recortado el tiempo del Chiron en Nardó en nada menos que 8 segundos, pese a anunciar 380 km/h de velocidad punta (autolimitada en este caso, al no llevar el modo Top Speed) y rebajar sólo una décima (2,4 segundos) el 0-100 km/h (y 6,4 segundos en el 0-200 km/h). La tracción sigue siendo a las cuatro ruedas y la caja de cambios es la automática de tipo doble embrague y siete relaciones.

Aún así, Stephan Winkelmann, el patrón de la nueva Bugatti propiedad del grupo Volkswagen, insiste en que este Divo es una variante “más deportiva”: según Winkelmann, “dentro de nuestras posibilidades, hemos cambiado el equilibrio en el caso del Divo aún más hacia la aceleración lateral, la agilidad y las curvas. Los comentarios de nuestros clientes fueron abrumadores. Mostramos el Divo a un pequeño grupo seleccionado de propietarios del Chiron, y los coches se vendieron de inmediato, fue una confirmación fantástica para el equipo de Bugatti que había puesto tanta dedicación y pasión en el proyecto”. Y un negocio redondo para Bugatti: 200 millones de euros por un coste de producción (revisiones y modificaciones incluidas) que no excederá los 50 ó 60 millones de euros…

En todo el comportamiento del Divo le permite ser más eficaz en curva que el Chiron, algo admitido por el propio Winkelmann, que ha dicho que si el Chiron “es muy rápido y sofisticado en rectas, el Divo también lo es en curvas”, comentario que a buen seguro no habrá sido del agrado de los propietarios del primero… Este aumento de agilidad ha sido fruto de diversas modificaciones, con las que el Bugatti Divo es capaz de soportar fuerzas centrífugas en curvas de hasta 1.6 G. A ello ayuda tanto el nuevo alerón posterior como los retoques en suspensión y chasis, incluyendo un nuevo ángulo de caída de ruedas. El Divo tiene un nuevo alerón trasero regulable en altura, y que como el del Chiron, puede actuar también como freno aerodinámico, oponiendo mayor o menor resistencia al aire según sus distintas posiciones que se corresponden con sus tres modos de conducción (EB, Autobahn y Handling).

Bugatti Divo: Diseño agresivamente deportivo

Estéticamente, las diferencias con el Chiron son muy evidentes, tanto por delante, con su nuevo paragolpes que también aumenta la presión descendente y desvía más aire hacia las tomas frontales de refrigeración, mejorando la misma. El capó también es de nuevo diseño, con tomas de aire que también contribuyen a una mayor eficiencia aerodinámica, lo mismo que las 4 salidas de escape encastradas en el escudo difusor de la zaga. Sin embargo, Bugatti no ha hecho público el Cx del Divo, lo que hace pensar que pese a todo no debe ser mucho menor que el del Chiron, del que también difiere ligeramente en sus dimensiones, ganando 2 cm de ancho y 10 cm de largo, hasta los 4,64 m.

El frontal del Divo, aunque repite la parrilla con la parrilla en escudo de Bugatti, es distinta a la del Chiron y Veyron, con los faros de diodos reducidos a la mínima expresión (sólo 3,5 cm de grosor) y finamente carenados junto a las grandes tomas de aire delanteras, mientras que el gran alerón trasero recuerda un poco al del Bugatti Vision Gran Turismo, coronando una trasera completamente nueva en la que destacan sus nuevos pilotos, tras la rejilla de ventilación del motor, realizada parcialmente por impresión en 3D y con aletas y nervaduras especiales que se iluminan de forma progresiva, provocando un efecto de luz progresiva muy exclusivo, en forma de llamas, que viene a ser la principal seña de identidad de la zaga del Divo.

El techo también es distinto, diseñado para crear una conducción homogénea de aire hacia el motor (de tipo aeronaútico NACA) a través de la cubierta del mismo, aumentando el flujo de aire que recibe el sistema de refrigeración para que éste mantenga siempre su temperatura óptima. Y lo mismo se puede decir de los frenos, con 4 conductos independientes de ventilación para cada disco, capaces de suministrar el caudal de aire necesario para mantener su temperatura óptima de trabajo. Estas 4 entradas de aire proceden de un área de alta presión aerodinámica de la parte alta del paragolpes frontal, de unas tomas adicionales en las aletas delanteras, y de la toma principal del radiador frontal y de los difusores situados por delante de las ruedas. Unas aspas se encargan de concentrar y redirigir este flujo de aire frío a los discos de freno (de 42 cm de diámetro delante y 40 detrás), que disponen lo mismo que en el Chiron de una pantalla térmica diseñada para evacuar el calor, que ahora mejora su función gracias al efecto de succión creado por la cortina de aire de las ruedas, con lo que además de refrigerarse los frenos, se logra mantener la temperatura adecuada de los neumáticos dentro de su mejor rango de agarre.

En el interior hay pocos cambios, dentro del exquisito diseño y acabado que tenían las dos plazas del Chiron, aunque el acento se ha puesto ahora algo más en la sobriedad. Hay un equipo de sonido especial algo más ligero, una ligera reducción de material aislante en los paneles internos y se han suprimido algunos huecos portaobjetos (sin causa aparente). En todo caso, sigue siendo extremadamente lujoso, combinando materiales nobles (piel napa. Alcántara, etc) con la máxima tecnología de confort, al tiempo que, como coche a medida, el afortunado propietario puede solicitarlo con un equipamiento a su gusto. Para eso paga 5 millones de euros

Galeria de fotos

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