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Gran Premio de Europa. Circuito de Valencia: “el Whiting Gate”

27 junio, 2010

La carrera de Valencia no será recordada por adelantamientos, ni por la participación de tres españoles por primera vez en este circuito, ni por el espectáculo deportivo que supone siempre una carrera, ni por la asistencia de 82.000 espectadores (con algún impresentable desalmado tirando botellas de vidrio), ni por la excelente organización que dejó boquiabierto al mismísimo Bernie Eclestone (que ya compara Valencia con Mónaco), sino por el bochornoso pucherazo a la carrera que protagonizó el Director de Carrera, Charlie Whiting, al permitir que un tramposo mentiroso como Hamilton, quedara segundo en la carrera y con ello afianzar su primer puesto en el Campeonato del Mundo, alterando gravemente el resultado final que de haber prevalecido la justicia deportiva, no se hubiese producido. Ya lo dijo Alonso al acabar: el público ha asistido a una carrera manipulada. En efecto, si el inglés hubiese respetado –al igual que Alonso- las normas y no hubiese adelantado al safety-car y coche médico, hubiese parado a la vez que Alonso, pero como tenía roto su alerón delantero (por su maniobra agresiva al inicio de carrera al intentar pasar a Vettel), habría tardado más tiempo en salir, con lo que Alonso le habría superado poniéndose delante de él para toda la carrera. Cierto que Alonso habría acabado 8º (porque muchos coches pararon antes con la salida del coche de seguridad), pero Hamilton sería 9º o más y no sería líder del Mundial como ahora: esa es la gran diferencia.

La conducta del Director de Carrera, al esperar veinte minutos para sancionarle (a Hamilton) fue lamentable, pues tuvo tiempo el inglés de recuperar el tiempo que perdería con la sanción, al saberse ya investigado, y el espectáculo fue bochornoso con la guinda final de una simbólica sanción de 5” a varios pilotos que tampoco respetaron normas, con lo que la sanción fue de impacto menor que la ilegalidad cometida. Si la sanción es por ir más rápido que el coche de seguridad, nunca puede ser tan ridícula como para no alterar la clasificación final y por tanto, beneficiar a todos los infractores. Si la sanción hubiese sido la equivalente en segundos al Drive through. Alonso habría acabado cuarto, y cuando menos él y la Scuderia tendrían más puntos. Quizá por eso se decidió una sanción simbólica de 5 segundos, para favorecer aún más a Hamilton y perjudicar aún más a Alonso. La manipulación de la carrera no tiene parangón en la historia de este ¿deporte?, y la persecución contra Ferrari y contra Alonso sigue y sigue. Parece increíble que el actual presidente de la FIA sea Jean Todt, (ex director de Ferrari) y que esté permitiendo este cachondeo de los comisarios, carrera tras carrera. Lo de Hamilton, no tiene nombre. Si repasamos su historial de ilegalidades, impresiona que no sea ya –de una vez por todas- duramente sancionado. Y si no, vean y juzguen ustedes:

2007-GP Nürburgring
Salida de pista por piso deslizante. Vuelve a pista con ayuda de la grúa. Sin sanción.

GP China: Frenar excesivamente detrás del Safety provocando el accidente de Vettel. Sin sanción.

2009
Adelantar a Timo Block circulando detrás del Safety y luego mentir sobre el incidente
Reprimenda de la FIA, sin más consecuencias.

2010-GP Malasia
5 cambios de dirección seguidos (prohibido taxativamente por el Reglamento) cuando Petrov (piloto de Renault) intentaba adelantarle.
Reprimenda por conducción peligrosa, sin mayores consecuencias.

2010-GP China
Recorrer el pit-lane por encima de la zona de seguridad en paralelo con Vettel.
Reprimenda por conducción peligrosa.

2010-GP España. Circuito de Montmeló
Echar fuera de la pista a Vettel. Sanción: ninguna
GP Canadá
3 infracciones: Bajarse del coche en marcha, empujarlo por la pista y no llegar a la zona de verificación en el tiempo mínimo. Multa económica y reprimenda.
Recorrer el pit-lane por encima de la zona de seguridad en paralelo con Alonso.
Ninguna sanción.

2010-GP Europa. Circuito de Valencia.
Adelantar al Safety-car.
Sanción: Drive through simbólico.

El escándalo de Valencia es total, y la indignación es amplísima, con declaraciones duras no sólo de Ferrari (Montezemolo, Domenicali y el subdirector de la firma) sino de pilotos, afición, prensa, … Felipe Massa, por ejemplo, se ha puesto la camiseta del equipo ratificando en todo, lo dicho por la Scuderia, en estos términos: “Fue un desastre para nosotros”, afirmó el brasileño, quien criticó duramente a los comisarios por tardar “20 minutos” para concluir que Hamilton había infringido las reglas; afirmó tajante que “las decisiones de los comisarios fueron completamente equivocadas”.

La connivencia del Director de Carrera con Hamilton es escandalosa. Si analizamos lo sucedido tras el brutal accidente de Webber, vemos cómo Alonso perdía toda opción de podio. Esto fue lo que sucedió: en la vuelta ocho, Webber que había sido superado en la salida, entró y cambió neumáticos; Alonso volaba ya pegado al difusor de Hamilton, que iba más lento con su alerón delantero tocado. Webber arrolló por detrás a Kovalainen, y se puso a volar por los cielos de Valencia a 315 km/h. En estas sale el coche de seguridad. La norma dice que tiene que salir delante del que va en cabeza, pero al haber accidente puede salir cuando quiera, por lo que cumplió con la norma. Sin embargo, desde la orden de salida (que la da el comisario Bern Maylander) hasta la salida a pista pasó una vuelta, muy tarde, con lo que Alonso y los demás de detrás no se habrían visto involucrados. Así las cosas, el coche salió detrás de Vettel (¡qué suerte tiene siempre!) pero delante de Hamilton y los dos Ferrari, y el inglés decidió adelantarle. Alonso y los demás se quedan detrás. Vettel puso pies en polvorosa y voló hasta el límite permitido con safety-car en pista, esto es, a 2:15 (con 1:52 se incumple la norma); Hamilton rodaba en 2:22 y los Ferrari a rebufo del coche de seguridad iban a 2:43, un mundo de segundos perdidos. Así, Alonso era 11º y Massa 18º, y adiós a la carrera. Alonso denunció la maniobra enojándose con su equipo “Sólo tenéis que hacer una cosa bien y no lo hacéis” (se refería a que tenían que hablar con dirección de carrera, porque Hamilton había adelantado al ‘safety’!), decía por radio; y el resto ya lo sabemos: Whiting tardó 15 vueltas en analizar lo ocurrido, y otras tres en cumplirse la sanción, suficiente tiempo para que Hamilton anulase el tiempo que perdería con la penalización de Drive through.

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