El éxito de los nuevos modelos de Renault, principalmente de los SUV compactos Captur y Kadjar ha permitido a Renault aumentar su beneficio en casi 1.000 millones de euros, alcanzando los 2.823 millones en 2015 frente a los 1.890 de 2014, lo que representa un incremento del 49,3%, con unas matriculaciones de vehículos de 2,8 millones de unidades.
Una situación que podía haber sido mucho mejor, de no ser por las grandes pérdidas (620 millones de euros) de su participada Autovaz (fabricante de los vehículos Lada) y de la que tiene casi la totalidad de su capital, muy afectada tanto por la crisis económica rusa como por las restricciones impuestas a la importación de productos y componentes europeos (entre los que está el automóvil) como represalia a la “guerra fría” económica impuesta como castigo a su política belicista por Estados Unidos y los países de la Unión Europea.
