La ampliación de gama de los Mini prevista por BMW y ya consumada por arriba con los modelos de 5 puertas, SUV, familiar, etc, tiene también una propuesta por abajo (representada por el “concept” Rocketman de 3,45 m de largo) para volver a ofrecer un auténtico Mini urbano como lo fue el original. Para eso, BMW busca un socio generalista con experiencia en utilitarios urbanos, y todo indica que podría volver a ser Toyota (quien ya suministró en su día el motor diesel del Yaris al Mini) la elegida para ese desarrollo de biplaza urbano, al estilo de la asociación entre Renault y Mercedes para la producción de los Smart/Twingo. Si la negociación cuaja, podríamos ver para 2019 un Mini “by Toyota” en la línea del IQ…