Opel sigue siendo “el miembro enfermo de GM”, como lo confirman sus pérdidas acumuladas en lo que va de siglo por importe de casi 14.000 millones de euros. La nueva presidenta del grupo GM, Mary Barra (primera mujer en acceder a su presidencia ejecutiva) lo ha dicho muy claro tras tomar posesión del cargo, y le ha faltado tiempo para visitar Rüsselsheim (la sede alemana) y afirmar allí que hay que rectificar el rumbo desde este mismo año.
Los analistas financieros estiman que en la actualidad, Opel recorta los ingresos del grupo en 8.400 millones de euros anuales. Barra ha apostado por Dan Amman como nuevo director general de GM, nombrado también nuevo presidente del consejo de vigilancia de Opel, para reforzar a la marca alemana justo cuando alivia la competencia interna de Chevrolet (sorprendentemente y de forma oficial retirada de Europa desde este año). El objetivo es rebajar las pérdidas de Opel a un tercio para este año (190 millones negativos de euros frente a los 611millones calculados de 2013), de forma que su balance en 2015 cierre ya con números negros y se justifique el plan de inversiones de GM para Opel, que calcula invertir 4.000 millones de euros en la marca alemana hasta 2016, para lanzar 23 nuevos modelos y otros 13 nuevos motores. La producción se concentraría en Alemania, Polonia y España, con la planta de Rüsselsheim reservada a la fabricación de los Insignia, Astra y Zafira, tras el cierre de Bochum.
En España, el director general comercial de Opel, Enrico de Lorenzi, busca mantener su actual cuota de mercado (sobre el 7,5%), con una estimación de 63.000 vehículos vendidos para 2014 (sobre una previsión total del mercado de 800.000), apoyada por la llegada del nuevo Corsa (que podría retrasarse a 2015) y el nuevo comercial Vivaro. Choca su declaración de que la retirada europea de Chevrolet no supone una ayuda para la marca Opel (algo que puede irritar a una red comercial de 117 concesionarios que en 2013 perdió el 0,6% sobre su facturación, con las pérdidas concentradas en la quinta parte de los mismos). Entonces, ¿por qué se retira la marca Chevrolet? Tendría que explicarlo, porque aunque en teoría sólo un 1% de sus clientes se plantease un Chevrolet como alternativa, en la práctica supone un competidor menos en el segmento medio/bajo del mercado, retirada que va a beneficiar a todas las marcas “no premium” y principalmente a Hyundai, Kia y Skoda que son las que tienen precios más competitivos sin ser marcas “low cost”. Con todo, Opel cerró 2013 en mejores condiciones que los años inmediatos anteriores, logrando el segundo lugar en ventas a particulares y ganando medio punto de cuota de mercado. Y respecto a la posible absorción por Opel de concesionarios Chevrolet, De Lorenzi se ha limitado a decir que se estudiarán “caso por caso”.
Opel: Rüsselsheim, 2014 año cero
7 febrero, 2014
JUAN ROBREDO
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