Nuevo coupé gran turismo
Presentado al alimón en el Salón de Tokio y el de Los Ángeles, celebrados el pasado diciembre, Lexus anuncia ya la versión definitiva de su nuevo coupé RC (Racing Coupé), sucesor de los IS CC, pero concebido como un coupé de 4 plazas y como todos los últimos Lexus, nacido ya desde el principio con versión híbrida incluida.
Desde el lanzamiento del LFA, este nuevo RC pretende explorar las posibilidades de un coupé gran turismo, deportivo pero con capacidad de representación mas allá de las meras prestaciones, y más atractivo de lo que en su día lo fuera el SC. En el punto de mira están los últimos coupés de Audi, Jaguar, Mercedes y BMW, aunque desde el punto de vista de su motorización no pretende llegar tan lejos como ellos.

Más emocional que prestacional.– La marca “premium” de Toyota se conforma con extraer 318 CV a la versión térmica de gasolina, siempre a partir del V6 de tres litros y medio, un rendimiento elevado pero lejos del de sus rivales (menos de 40 mkg de par), mientras que el RC híbrido (RC 300h) monta la misma mecánica mixta del IS 300h, con el 4 cilindros 2.5 de ciclo Atkinson y 178 CV, que unido al grupo eléctrico auxiliar logra ofrecer en total 220 CV (223 en el IS 300h), un nivel ciertamente escaso para un deportivo de su nivel… Es evidente que Lexus no pretende ofrecer ningún superdeportivo con este nuevo RC (aunque se acerque en el RC F de 450 CV), sino un coupé gran turismo de bella estampa, capaz de rivalizar estéticamente con sus rivales, pero sin entrar en el terreno de las muy altas prestaciones.
Desarrollado sobre la plataforma del GS tiene 2,73 m de batalla y ofrece unas medidas relativamente contenidas (4,7 m de largo, por 1,84 de ancho y 1,40 de alto) partiendo siempre de una configuración de motor delantero longitudinal y tracción trasera. Las suspensiones sí son bastante elaboradas (por dobles triángulos superpuestos en ambos ejes) lo mismo que los trenes rodantes, con llantas de 19” y 10 radios, con distinto calzado (neumáticos de 255/35 delante y 275/35 detrás) aunque también puede montar llantas de 18” y 5 radios, con neumáticos de perfil 45. Respecto al IS, es 3 cm más ancho, 3,5 cm más bajo y 7 cm más corto, unos recortes no demasiado significativos que revelan al segmento potencial al que apunta, el mismo del IS, con la mira puesta en los coupés de los Audi A5, el próximo de la nueva Clase C de Mercedes y los BMW Serie 4.

El RC 350 térmico pasa los 318 CV de su motor V6 de 3 litros y sus casi 39 mkg de par al eje propulsor trasero a través de un cambio automático de 8 marchas por convertidor de par (derivado de el del IS-F), mientras que el RC híbrido recurre a un cambio automático por convertidor centrífugo variable (e-CVT) que emula 7 marchas, otro ejemplo de que ninguno de los dos pretende ser un auténtico superdeportivo. El motor eléctrico, alimentado por baterías de níquel-hidruro (Ni-MH) y no de ion-litio, proporciona 143 CV (105 Kw), aunque sumados a los 178 CV del 2.5 térmico su potencia final se deja un centenar de CV en el camino (220 frente a los 321 teóricos), otra señal de que no son las prestaciones su principal objetivo, aunque sí es probable que lo sean sus consumos, todavía no oficialmente homologados.

Bonita estampa.– Donde sí hace volver las cabezas el nuevo Lexus RC es por su estampa exterior y también llama la atención su capacidad, en especial el RC 350 (cuyo maletero supera los 400 litros), con 4 plazas reales y cómodas. Su estética está realmente lograda, con el frontal en doble flecha de todos los nuevos Lexus de forma que la parrilla superior es más pequeña que la toma inferior, con unos faros derivados del Concept LF-LC, con tres lámparas de diodos en “L” y una iluminación cuyo haz se dirige tanto a lo alto como hacia delante (una disposición no muy útil) que le hace perfectamente reconocible de noche en cualquier entorno. Por otra parte, la pronunciada caída del techo en arco y su bonita zaga, con los grupos ópticos enmarcados en un doble perfil, inferior y superior, y el gran parachoques con “branquias” en las esquinas y los escapes gemelos flanqueando el difusor central, aportan un toque tan elegante como el frontal, con una línea general dominada por las aristas, pero no excesivamente quebrada ni angulosa.
Por dentro, terminación y acabados recuerdan al IS, con materiales de gran calidad percibida, inserciones en madera “shimamoku”, cuero, aluminio, etc… y una cuidada iluminación progresiva también por diodos. Los asientos utilizan espumas premoldeadas para conformar su diseño envolvente y materiales ligeros, a fin de reducir el peso al máximo (todavía no declarado en ninguna de las dos versiones). Y por supuesto, cuenta con toda la parafernalia de conectividad “on line” propia de los coches de hoy, que combina información, navegación y comunicación controlada a través de una gran pantalla táctil multifunción de 7”.
Por último, no olvida los más sofisticados sistemas de seguridad de última generación, desde el control de ángulo muerto (muy preciso, controlado a través de un monitor) a los asistentes activos de aparcamiento. Pero todo eso se detallará más adelante, cuando llegue al mercado a partir del próximo verano y sepamos ya el equipamiento oficial de serie y sus correspondientes opcionales.

























