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G. P. ESPAÑA F1: “Alonso I, reina en España”.

13 mayo, 2013

Pepe Valenciano. Montmeló. Enviado Especial.

 

Mañana toca ganar, no queda otra.  Esto decía Alonso tras la clasificación del sábado que le relegó a un preocupante quinto puesto. Bueno, preocupante para todos menos para él, que tenía claro que si tenía aire limpio y se quitaba a alguno de delante pronto, tendría posibilidades. No dejó nada al azar. Venía el español dispuesto a ganar en territorio maldito desde 2006, año de su apoteósica victoria con Renault, su victoria más querida y recordada hasta que volvió a ganar en suelo patrio el año pasado en Valencia. Así pues, tercera corona en territorio español para un caníbal del asfalto, para el indómito, el Indomable Fernando Alonso. Y lograba su victoria 32 en su carrera, teniendo sólo por delante a Schumacher, Prost  y Senna. Lograba además romper un registro difícil de conseguir: nadie nunca hasta la fecha logró ganar en Montmeló saliendo más allá de la tercera posición.  El ambiente en las gradas no podía ser mejor. Si el año pasado asistieron 85.000 almas, este año se ha superado la cifra en torno a los 95.000 espectadores que vibraron como nunca, y con Alonso respondiendo como siempre. Porque no falla. Carrera sí, y carrera también, lo da todo y siempre da espectáculo.  

 

Pepe Valenciano

Su determinación no tiene parangón: quiere ser Campeón del Mundo con Ferrari, su gran sueño. Este año sabe que puede, que por fin le han dado una máquina que funciona, que va bien. Si nos atenemos a la frase de Pedro de La Rosa (“quien va bien en Montmeló, va bien en todos los circuitos”), entonces podemos estar confiados, porque él, Fernando, pondrá el resto. Basta con que Ferrari siga con este buen coche el resto del año.  Alonso ya se lo ha demandado al equipo nada más acabar la carrera en sus primeras declaraciones, “debemos tener un desarrollo más agresivo de cara a las próximas carreras”, ha dicho. Con su victoria de hoy, Alonso da un golpe al Mundial y un aviso a navegantes. Recorta la distancia con Vettel, que sigue primero, a 17 puntos. En mi opinión, el peligro se llama Raikkonen, que sigue sin bajarse del podio y ya está comiéndole la oreja a Vettel, a tan sólo cuatro puntos.

 

Pepe Valenciano

Las nubes y la brisa algo fresquita del principio de la mañana fueron abriéndose  dando paso a un sol de justicia. El ambiente se caldeaba. La tribuna principal al borde del extásis cuando los monoplazas se ponían en formación de combate. Las gradas de “pelusse” estallaban de histeria colectiva medio roja medio azul asturiana cuando se dio la salida. Tensión total. Miedo a Romain Grosjean que salía detrás de Alonso. El piloto de Ferrari se preparaba para el gran momento. Por de pronto, en la vuelta de reconocimiento, mientras los demás pilotos parecían de excursión mirando el paisaje, él, Fernando, zizagueaba a un lado y otro de la pista calentando gomas, en especial las delanteras, y es que no estaba dispuesto a dejar pasar otra oportunidad. Los doce primeros pilotos calzan gomas blandas. Salida limpia, sin problemas, con Alonso cuidando de no darse con nadie y asegurando su quinta plaza. Pero su mirada estaba puesta en la curva 3: en un alarde de maestría y valentía, y habiéndose guardado el KERS al no malgastarlo en la salida ya que vio que no había hueco, apretó el botoncito y se quitaba de un mordisco a dos rivales, Kimi Raikkonen y Lewis Hamilton.

 

Pepe Valenciano

El adelantamiento portentoso por el exterior levantaba las gradas de Montmeló. Lo primero ya estaba hecho: ya era tercero, detrás de Vettel (que también dio cuenta de Hamilton), y detrás de Nico Rosberg que mantenía su posición de salida. A partir de ahí, el trío de cabeza se fue separando del resto. Giro 8, y Massa, que estuvo muy activo y sembrado en toda la carrera, adelantaba a Hamilton, sin ruedas. Y es que lo del inglés no tiene nombre con esto de desgastar gomas. Y Alonso seguía pegado, al acecho. Pronto hizo su primera parada, vuelta 9, y fue un golpe magistral de estrategia que Vettel no esperaba. La parada fue perfecta, y es que hoy nada ni nadie podía fallar. Sebastian Vettel se vio obligado a parar una vuelta después, y para cuando salió, Fernando le pasaba por poquito. Lo segundo estaba hecho: Vettel, detrás. Y el caballito rampante del español empezó a cabalgar a ritmo de clasificación. Vuelta a vuelta iba destrozando el cronómetro, y cuidando sus gomas, verdadero artista en esta parte de la lidia. En el horizonte, sólo veía la forma de pasar a Rosberg. El momento llegó en la recta principal en la vuelta 14, cuando le encimó por detrás y con DRS abierto, ñam, ñam, se lo comió. Explosión de júbilo en las gradas, banderas ferraristas, asturianas y españolas al viento. Lo tercero estaba hecho: líder de carrera.

 

Pepe Valenciano

Ya en la vuelta 18, Alonso sacaba 3” a Vettel, y Massa apretaba al alemán, poniéndose a tiro de 1,8”. Detrás, Raikkonen, Rosberg (ya desfondado) y Webber, que se quejaba del desgaste de sus gomas delanteras. Iban pasando las vueltas y la diferencia de Alonso con Vettel aumentaba. En el giro 20 ya le sacaba 4,1”, y 7 a Raikkonen, aunque el finlandés tenía en la cabeza parar una vez menos que los demás.  Y en estas, el debutante este año Van der Grade, se queja de que algo le falla al coche: ni más ni menos que rotura de suspensión trasera. Adiós carrera para él. No sería el único percance: en la vuelta 36 Hulkenberg se lleva por delante a Vergné al salir del pi-stop. La broma le costaría un Stop & Go.  En el giro 24, Vettel para otra vez pues tiene una auténtica sangría de tiempo que pierde vuelta a vuelta: 8 segundos en tan sólo dos vueltas. Su parada es tardía, y por estirar el stint va a perder mucho más: la carrera. Cuando sale a pista se queda sólo en tierra de nadie. Y sin opciones.

 

Pepe Valenciano

Un genio llamado Alonso era líder cuando se había consumido poco más del primer cuarto de carrera. ¿Quién dijo que en Montmeló no se adelantaba?. El reto era mayúsculo, aguantar la carrera a ritmo trepidante, brutal, para lograr una ventana de tiempo suficiente para contrarrestar su parada de más con respecto a Kimi, que iba a tres paradas.  Fernando puso un ritmo brutal, a ritmo de tanda de clasificación, como dijo el al terminar, y comenzó su cabalgada hasta el final. Pero con su parada de más, Raikkonen se puso líder momentáneo, lo que llevó a Fernando a cogerle y pasarle en pista, giro 39,  antes de su cuarta parada. Nuevo júbilo en las gradas. Banderas al viento, gritos de ánimo al español que vuela sobre el asfalto. Apretó de  lo lindo hasta abrir la ventana de su parada de más con respecto a Kimi. Cuando salió a pista, vuelta 39, tiró como un poseso y cual martillo pilón aumentaba la distancia décima a décima, segundo a segundo, así hasta lograr los 18 segundos que necesitaba. Entretanto, Vettel hacía su parada en el giro 40, y Alonso ya sacaba 2” a Kimi. Fernando vuela sobre Montmeló, como un martillo pilón, erre que erre, no ceja en el empeño. Esta victoria tiene que ser suya, España se lo pide, lo necesitan tantos y tantos que han ido a verle haciendo un esfuerzo económico muy importante para los tiempos que corren. Tiempo es lo que Alonso le va metiendo a Raikkonen, 8,9 en la vuelta 44.  Kimi está ya sin gomas y para en la 46. Alonso sigue empujando, es un coloso sobre la pista: le está metiendo 32 segundos ¡a Vettel!. ¡Qué tiempos aquellos de los últimos años en que el alemán se marchaba desde la primera vuelta y arrasaba a sus rivales!.  Rosberg es 6º a  casi un minuto del líder Alonso. La paliza es de campeonato.  Logrado el objetivo de abrir la ventana,  Alonso hacia su última parada en la vuelta 49, saliendo por delante de Kimi y con 8 jugosos segundos de ventaja, más que suficiente para tirar hasta el final. En el giro 58, Esteban Gutiérrez marcaba la vuelta rápida de carrera superando la anterior de Massa. Muy buena carrera de este piloto que incluso lideró por unas vueltas la carrera, al ser el último en hacer su primera parada. A partir de aquí, Fernando Alonso nada y guarda la ropa. Tiene controlada la carrera. Y la victoria, ésta no se escapa. Marca los mismos tiempos de Raikkonen, manteniéndole a raya, y si necesitase más, que nadie dude que hubiese exprimido aún más su Ferrari F138, un monoplaza nacido ¡por fin! para ganar.

 

Pepe Valenciano

Última vuelta, la 66. Don Emilio Botín, nervioso como todos. El asturiano  levanta  algo el pie  y se da un festín con la grada volcada. Vuelta de campeón. La distancia con Raikkonen es de 12 segundos y 40 a Vettel. Las gradas se levantan, éxtasis total. Fernando Alonso veía la bandera a cuadros ante el delirio de un público absolutamente entregado y agradecido por el carrerón que acababa de presenciar. Por detrás, entraba Kimi Raikkonen, y detrás de él un exultante Felipe Massa que mucho tiempo después volvía a subirse al podio. Mención especial merece en esta ocasión el brasileño. Su carrera fue también para enmarcar. Salió 9º y recuperó seis posiciones finales. Y esta vez, sí, ayudó al equipo, lo que el propio Alonso le agradeció por radio. En cuarta posición entró Sebastian Vettel, que se equivocó de estrategia intentando inútilmente ir a tres paradas, estirando su primer stint pero perdiendo muchísimo tiempo. Cuando se dio cuenta del error, fue demasiado tarde. Alonso se da su vuelta de honor ante el delirio, un rugido que supera al del motor del F138. Vettel se pone a la  par para felicitar al campeón, con una victoria i-na-pe-na-ble. Y en estas que se para ante los suyos de la “pelousse” y coge una bandera española que le alcanza uno de los comisarios de carrera. La imagen que vivimos en directo, en el circuito, ponía los pelos de punta. Ambiente inenarrable, emoción a derecha e izquierda de las gradas, con el público en pie. Alonso llevaba su coche despacio, como queriendo que no se acabase la vuelta, una vuelta de honor para la historia.

 

En el 48 cumpleaños del Director de Ferrari, Alonso le regalaba su victoria número 11 en Ferrari. Y el podio 89 de su carrera deportiva. Se coronaba por tercera vez en su tierra, en su país, en España. Con el coche en parque cerrado, Alonso ponía la bandera sobre el nº 1 asignado al ganador de la carrera. El uno de la victoria. En  el podio, el Himno de España volvía a sonar por segunda vez (la primera en los prolegómenos de la fiesta a  pie de pista como país organizador. Esta segunda vez era en honor del campeón, para fastidio de algún político que andaba por allí. La cara del Presidente de la Generalidad de Cataluña era un poema. Pero esto es lo que hay, amigo. Y ojalá que suene muchas más veces, señal inequívoca de la excelente salud del automovilismo español.

 

Web Oficial Ferrari

¿Cómo se fue cimentando la victoria de Alonso en esta carrera?. Varios fueron los factores y claves. Pilotaje excepcional una vez más, de Fernando, agresivo cuando había que serlo; listo y prudente cuando las circunstancias lo requerían. Estrategia perfecta de Ferrari, que siguen muy entonados después de la pasada temporada que fue impecable en este punto. Confirmación del desastre de Mercedes con los neumáticos, al parecer propiciado por el excesivo calentamiento de unos poderosos frenos de carbono que parece que aumentan todavía más la temperatura del neumático por el aire caliente que sale de los frenos. Valiosísima carrera de Felipe Massa, con salida muy buena, agresivo en toda la carrera y sumando puntos muy valiosos para la Escudería. Si sigue en esta línea le tendrán que renovar, para desgracia de Webber, candidato a su asiento. Kimi Raikkonen confirmó su consistencia y esperó inútilmente que Alonso desfalleciera. Ojo con sus números: consigue 33 carreras consecutivas terminando, y 22 en los puntos, a dos de igualar el récord histórico de Michael Schumacher. En mi opinión, es el candidato más directo al título contra el que tendrá que luchar Alonso. Todo dependerá de si Lotus puede mantener el ritmo de evoluciones contra el dinero de Red Bull, que a buen seguro que harán evoluciones hasta el final. ¿Y Vettel?, pues vuelve a demostrar lo que veníamos diciendo hace tiempo: en cuanto ha tenido una lucha de tu a tu con Alonso en toda la carrera, la ha perdido. Si no arrasa desde el principio, Vettel no sabe gestionar la carrera. Hasta la fecha cimentó sus tres títulos ayudándose de un coche absolutamente muy superior al resto, bastando lograr la pole para tirar desde el principio, sin oposición. Que conste que no se le quita mérito a sus títulos y a su conducción, que es de lo mejor.

 

Web Oficial Ferrari

¿Y ahora qué?. Pues llega Mónaco, donde Fernando Alonso, con el coche que tiene, debería estar arriba. Pero es vital lograr calificar en primera línea, si no, la dificultad de adelantar en el circuito más lento y virado de todo el mundial, puede aguarle la fiesta. Claro que Alonso ya demostró cómo se adelanta en Mónaco cuando en 2010 tuvo que salir desde pit-lane (por su accidente en los Libres 3) y remontó hasta la sexta posición. Pero bueno, esto será la próxima carrera. Ahora  toca disfrutar de una carrera memorable que quedará grabada en la memoria de quienes estuvieron allí vibrando en directo y de quienes siguieron la carrera por la televisión.

(FOTOS: Pepe Valenciano y Web Oficial Ferrari)

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