
Los detractores de los motores diesel no cejan en su empeño por penalizar y restringir el uso de los coches de gasóleo, tachándolos de que su emisión de partículas es cancerígena… En Francia algunas organizaciones ecologistas pretenden recurrir la decisión del ministro de Industria de no modificar la fiscalidad del gasóleo en 2013, medida anunciada como posibilidad para alarma general de constructores y usuarios. Pero la CE (la Comisión Europea) prepara un borrador para final de año donde so pretexto de mejorar la calidad del aire estudia nuevas reducciones de emisiones en los diesel (se supone que mas allá de la norma Euro 6) y aumentar la carga fiscal sobre el gasóleo. En tiempos de crisis estas medidas pueden suponer un duro golpe en mercados como el francés y el español, donde el 70% de los coches que se venden son diesel (así como la totalidad del parque industrial y comercial).
En el caso español, son varios los municipios importantes que estudian posibles medidas de incremento del impuesto de circulación (municipal) a los diesel, sin tener en cuenta su normativa de emisiones. Hoy, un motor diesel con filtro de partículas y reductor catalítico de NOx emite entre un 12 y un 22% menos de CO2 que un motor de gasolina, parecido nivel de partículas y entre un 2% y un 4% más de NOx, sin emitir hidrocarburos libres aromáticos (como los de gasolina). Datos que parecen ignorar muchos políticos europeos.