Ya en fase de prototipo, este coupé híbrido deportivo que ya vimos este año anticipado en los salones de Detroit y Ginebra como LF-LC, se ha mostrado en el de París como LF-CC para sustituir a las actuales berlinas IS (y al IS 250C cabrio).
Con su misma longitud (4,60 m) y batalla (2,73 m), y ya con todos los atributos que tendrá en el futuro como sucesor de los IS, parrilla incluida, en un diseño de doble flecha un tanto barroco, pero original, representa el prototipo del futuro coupé medio de Lexus (segmento D), en realidad también incluye el estilo de la berlina, todo dentro de ese cajón de sastre de soluciones estéticas derivadas del marketing que Lexus llama “L-finesse”.

Malla simple cruzada, bordes cromados (extendidos al suelo del perfil de las esquinas del paragolpes), luces de diodos en faros y pilotos (alineadas horizontalmente en los faros, sin cubierta) con la luz de cruce diurna, integrada en la parte alta del paragolpes… Todo respira un diseño esculpido, (inspirado en otro “concept” deportivo, el LFA), muy equilibrado de proporciones, sin exagerados voladizos y con unos laterales afilados donde hasta la toma de aire del pliegue inferior sube en cuña hacia atrás hasta fundirse con el perfil de los grupos ópticos.
La tapa del maletero forma un minialerón en su perfil final, que contribuye, con el resalte inferior del parachoques, a dar un aire de cola truncada a la zaga. Y los pilotos, horizontales y muy apuntados, refuerzan el diseño de marcadas aristas de este LF-CC que continuará su futuro sucesor comercial. Las tomas de aire frontales y laterales han sido pensadas para aumentar la presión aerodinámica sobre ambos ejes a alta velocidad, y el diseño busca reforzar el estilo minimizando los detalles (hasta la tercera luz de freno se ha disimulado en la antena posterior de techo, de aleta de tiburón en miniatura).
El resultado es un coche muy bonito y elegante, un deportivo agresivo pero sobrio y sin estridencias.
Los IS 200 d y 250 son los únicos coches no híbridos que Lexus comercializa en España, pero cuando aparezca el nuevo IS sólo serán híbridos.

Mecánicamente este LF-CC es un “full hybrid”, combinando un motor de gasolina de 4 cilindros y 2,5 litros de cubicaje, bajo ciclo Otto modificado a la admisión (el llamado Atkinson) del que no se ha facilitado su potencia, aunque se le calculan los 150 CV. Con un cambio CVT por convertidor variable y alimentado por inyección directa D-4S (aunque lo más probable es que se adopte la doble inyección directa e indirecta, como en otros Lexus) este motor va acoplado a otro eléctrico síncrono de imán permanente, alimentado por baterías de níquel-hidruro (Ni-H) y refrigerado por agua, del que tampoco se anuncia su potencia, aunque se calcula en torno a los 40 KW (55 CV). El conjunto comprende también un generador, y un distribuidor electrónico del par controlado por la centralita de gestión motriz, que reparte de la manera más eficiente posible el aporte motriz de cada motor.
La tracción es siempre trasera y aunque no hay datos de consumos y emisiones, se estima que el combinado rondará los 4,5 lts/100 km, con menos de 100 grs/km de CO2, cifras muy buenas para un coche que superará los 200 CV de potencia total conjunta y cuyo peso no bajará de los 1.800 kg, al menos si se insiste en utilizar baterías Ni-MH en vez de las de ion-litio. Al fin y al cabo, se trata de un conjunto híbrido ya aplicado en otros Lexus, como el ES 300h y el Toyota Camry híbrido del mercado norteamericano.

En cuanto al interior, este LF-CC sigue la pauta de la distribución de espacio de los futuros Lexus, con el salpicadero divido en dos zonas, superior e inferior, con la primera integrando el cuadro de mandos y la pantalla multifunción, mientras que la segunda se extiende a la consola, con una mínima palanca de cambio y a continuación una gran pantalla Touch Tracer para control a distancia de funciones. El puesto de conducción es más bajo y centrado que el del actual IS, y el volante deportivo, más grueso.
Aunque su comercialización aún está pendiente de fijación, todo indica que será rápida, al aprovechar el bastidor actual del IS (con sus mismos 2,73 m de batalla), lo que facilita su paso a la cadena de montaje. Además, la cadena motriz híbrida, si se mantiene, también está ya disponible. Posiblemente para el otoño de 2013 lo veremos en la calle, tras una muy posible anticipación del modelo definitivo en marzo, en el próximo salón de Ginebra.



















