Un problema menor de sensibilidad de tensión eléctrica afecta a unidades del cabriocoupé de la marca sueca fabricados entre el 5 de julio y el 22 de agosto de 2007. Se trata de la sensibilidad del calculador de gestión de los airbags, que en caso de arrancar el coche con la batería baja, acusa el descenso de tensión encendiendo el testigo de fallo de airbags. Para solucionarlo, basta la descarga de un nuevo «software» de gestión de airbags que elimina el problema. Volvo avisa a los propietarios afectados.
