Motor Mundial

Renault pone las pilas

Quizá uno de los efectos de esta última y más grave crisis económica que padecemos sea la de poner de manifiesto la insuficiencia del actual esquema energético mundial, basado en el petróleo durante casi un siglo. Algo especialmente cierto en el mundo del transporte, y que toca a su fin en el presente siglo por las más elementales razones económicas y ecológicas. Y si desde hace más de medio siglo se ha apuntado a la tracción eléctrica como sustituto del motor de combustión interna, hoy estamos en condiciones de hacer realidad ese viejo sueño.

La tecnología actual, en especial en lo referente a las baterías, permite concebir coches de propulsión totalmente eléctrica, coches sin ningún tipo de emisión de gases, que irán tomando paulatinamente el relevo de los actuales vehículos con motor térmico. Y en esta tarea, como en todo, hay marcas pioneras y otras que se limitan a seguir los pasos de las primeras. Y sin duda Renault se encuentra, por méritos propios, a la cabeza de las situadas en el primer grupo.

Esta apuesta eléctrica de Renault se va a concretar en cuatro futuros modelos (uno de ellos, español), dos totalmente de nuevo cuño y otros dos derivados de plataformas actuales, escalonados de tal modo que se abarque a una clientela potencial muy variada.

Así, uno será un pequeño utilitario biplaza urbano, otro, un polivalente compacto, derivado de la plataforma del Megane, el tercero una berlina familiar tricuerpo y el cuarto una versión eléctrica del Kangoo concebido como vehículo comercial y de ocio. Sus nombres, los “concept car”: Twizzy, Zoe, Fluence y Kangoo Z.E. (por “zero emissions”).

Renault Twizy: El “urbanita” más ágil.- La movilidad urbana reducida a su mínima expresión; un utilitario de dos plazas, ciudadano y económico, con tan sólo 2,30 m de largo. De momento, el “concept” que se ha mostrado permite ver su esencia, aunque el modelo definitivo no será tan radical y si muy práctico y funcional.

Su motor es un ligero síncrono de 15 KW (20,4 CV) y 7,1 mkg de par, con el que puede alcanzar una velocidad de 75 km/h. Con capacidad para dos plazas en tándem (una tras otra) y un pequeño maletero de unos 60 litros de capacidad, el Twizy pretende servir como transporte elemental urbano pero sin prescindir de los últimos elementos de seguridad (entre ellos los airbag frontal y laterales). Mínimo radio de giro, facilidad de aparcamiento, y una autonomía en torno a los 100 km, suficiente para un uso eminentemente urbano.

Su baterías de ion-litio no son reemplazables, pero a cambio son las de menor duración de recarga: en 3,5 horas de recarga sencilla vuelven a estar operativas al 100%. El Twizy representa la alternativa básica de movilidad urbana a bajo coste que se va a imponer en las grandes urbes a pasos agigantados. Su recarga eléctrica puede efectuarse por la noche, desde un enchufe doméstico, y podrá contar con posibilidad de recarga rápida, una vez decidido el tipo de toma de corriente para esta modalidad. Será el primer eléctrico de Renault y será español, fabricado en la actual planta de Valladolid, a razón de 20.000 unidades al año.

Una decisión fruto del último acuerdo que permitirá que de la planta vallisoletana salgan también otros 80.000 vehículos anuales de un nuevo modelo convencional, junto a un nuevo motor térmico muy ecológico y de muy bajo consumo. Una brillante operación capitaneada por el actual presidente de Renault, Jean Pierre Laurent, que va a permitir suficiente carga de trabajo para Valladolid durante los próximos años y da tranquilidad a sus 1.300 empleados. El monto total de las inversiones que Renault efectuará en Valladolid rondarán los 500 millones de euros, de los que 70 serán para la producción del Twizy, y unos 300 para el modelo térmico, quedando el resto para la cadena de motores. Z.E.: el Kangoo más ecológico.-Pero antes que el Zoe, y al tiempo que el Twizy, Renault prepara otro modelo eléctrico, esta vez con una mayor espectro de clientela potencial, como corresponde a un vehículo apto tanto para el ocio como para el negocio.

Desarrollado sobre la plataforma corta del Kangoo, el Kangoo Z.E. (versión eléctrica del “Be Bop”) montará el motor más potente de todos los eléctricos del rombo, una unidad de 70 KW (95 CV), que compartirá también con el cuarto eléctrico de la marca, el Fluence Z.E. Amplio y modular (4,2 m de largo por 1,85 de alto), el modelo de calle contará con una autonomía de unos 160 km por una velocidad máxima de 130 km/h, aunque muchos “gadgets” del Kangoo Z.E. “concept” no los veremos en el modelo de serie (como la doble pared aislante de la carrocería tipo frasco “termo” para aislar la temperatura interior de la exterior, o la barrita luminosa sobre la puerta indicadora del estado de carga de la batería, que sin embargo podría figurar en el salpicadero en el modelo de calle).

El Kangoo Z.E. llevará también células fotoeléctricas en el techo para climatizar el habitáculo sin cargo a las baterías, que por supuesto son también de ion-litio, con doble sistema de recarga (rápido y lento) y sustitución rápida “quickdrop”. Fabricado en la planta francesa de Maubèuge, junto a la frontera belga, este Kangoo Z.E. está llamado a ser la solución ecológica ideal para profesionales, autónomos y flotas de empresa que deban circular en entornos congestionados, beneficiándose de las ventajas fiscales y medioambientales de ser un vehículo “cero emisiones”.

Zoe: el compacto eléctrico del rombo.-Si el Twizy será vallisoletano al año que viene, otro Renault eléctrico, el Zoe, será francés en 2012, producido en la factoría de Flins, no lejos de París. Desarrollado sobre la plataforma del Megane, el Zoe será el compacto eléctrico de la marca, bajo un diseño futurista, aunque el modelo definitivo seguramente carecerá de la apertura en élitros de las puertas delanteras o de la vertical de las traseras que ostenta el “concept” de este modelo.

Pero sus medidas finales no diferirán mucho de los 4,10 de largo por 1,81 de ancho del “concept”, respetando siempre la batalla del Megane (2,61 m), con capacidad para 4 plazas y un maletero no tan exiguo, con sus 150 litros de capacidad. El Renault Zoe estará animado por un motor eléctrico de 54 KW (73 CV) y 23 mkg de par, alimentado por baterías de ion-litio que además de contar con las dos modalidades de recarga (la lenta, entre 4 y 8 horas, desde un enchufe normal doméstico, y la rápida, por corriente trifásica a 400V, en unos 20 minutos) puede también reemplazarse mediante el sistema “quickdrop” en cuestión de segundos (dejando mientras en carga la batería descargada).

Y sus 73 CV ya le permiten unas prestaciones más relevantes, con 140 km/h de velocidad máxima, sin olvidar que su autonomía (160 km) ya le permite ciertos usos interurbanos… Probablemente el modelo definitivo aún mejorará algunos parámetros de rendimiento, en especial los relativos a autonomía y potencia, pero sí veremos en el Zoe detalles “high tech” ya esbozados en su “concept”, tales como el salpicadero táctil, la pantalla panorámica informativa y quién sabe, quizá hasta la climatización con productos hidratan-tes (desarrollada en colaboración Biotherm) o el alerón retráctil, con la tercera luz de freno integrada.

Pero casi seguro que sí llevará el techo “inteligente” con células fotoeléctricas para mantener la correcta climatización del habitáculo y ahorrar energía tanto en calefacción como refrigeración. Y también el sistema de flujo aerodinámico variable de aire hacia las baterías, para mantenerlas siempre a la temperatura idónea de entrega de carga.

Renault Fluence Z.E. La berlina eléctrica de Renault.-El cuarto Renault eléctrico será el Fluence Z.E., la versión eléctrica del Fluence, la berlina familiar de tres volúmenes recientemente puesta a la venta, que aprovechando su plataforma, alargará su longitud hasta los 4,62 m para acoger con toda comodidad sus 5 plazas y al tiempo, ofrecer un maletero suficiente de unos 330 litros.

Fabricado en la planta turca de Bursa, donde se monta el Fluence convencional, este Fluence Z.E. ha circulado ya en una corta serie experimental (a medio camino entre el “concept” y el modelo de calle) para demostrar sus bondades a los funcionarios de la ONU en la última conferencia sobre el Cambio Climático en Copenhague. Su comercialización tampoco se hará esperar mucho, puesto que está prevista para el primer semestre de 2011, empezando en Israel y Dinamarca, primeros países comprometidos en ella, siempre con la motorización de 70 KW (95 CV) y 23 mkg de par, que le asegura 160 km de autonomía antes de recargar, por los medios ya comentados (recarga normal, rápida ó cambio rápido de batería “quickdrop”).

En resumen, todos son alternativas “cero emisiones” para iniciar de forma progresiva la sustitución de los coches con motor de combustión por los estrictamente eléctricos, introducidas por Renault y extendidas a su alianza con Nissan, ya que ambas marcas utilizarán baterías conjuntas desarrolladas por AESC (la empresa mixta para fabricar baterías de tracción creada por la Alianza Renault/Nissan y la nipona NEC) para mejor aprovechar las economías de escala.

En estos momentos dos mil personas (mil en Renault y mil en Nissan) trabajan en el desarrollo de vehículos eléctricos Z.E. a través de un programa de inversiones por valor de 4.000 millones de euros, con el objetivo de lograr que para 2020 los coches eléctricos representen un 10% del parque mundial. Y que Renault, al menos, produzca para entonces un 20% de sus modelos exclusivamente con tracción eléctrica.

No es un camino exento de dificultades: hay que lograr todavía varios objetivos comunes, desde una toma universal común de corriente para enganchar todos los coches eléctricos a los mismos postes de recarga rápida (la lenta bastará con una toma doméstica) a la reforma de la factura eléctrica, para que un precio atractivo de recarga nocturna incentive su venta, pasando por el tema del alquiler o venta de las baterías. Pero todos están ya en vías de solución.

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