RENAULT LAGUNA
27 julio 2007
Su diseño no es especialmente rompedor, salvo quizá en el remate exterior del capó y los faros. Con un aire fluido y elegante, su estilo recurre a un capó largo y una acentuada caída de techo, con un frontal que no presenta las dos «alas» de todos los Renault actuales, sino una parrilla fina continua y una gran toma horizontal de aire, también ancha y continua en todo el parachoques.
Mide 4,69 m de largo (la berlina, ya que se presenta a la vez también como familiar «break», que no sabemos si se seguirá llamando Grand Tour, como ahora, o no) y curiosamente pesa 15 kg menos que el anterior, señal del esfuerzo de la marca por rebajar kilos de más en sus nuevos modelos. Lleva perfiles cromados en los cristales traseros, unos marcados bajos de caja y llantas de 16 a 18 pulgadas, según versiones. En la berlina, la línea de cintura se prolonga por detrás, por debajo de los grupos ópticos traseros (horizontales y partidos entre aletas y maletero) con lámparas de diodos (LED’s).

En cuanto al nuevo Laguna Break, se distingue sobre todo por la fuerte inclinación de su luneta trasera, la alta cintura lateral y la pequeña tercera ventana lateral de custodia. Aumenta la superficie acristalada, y el portón al abrirse deja un plano de carga rigurosamente plano incluso con asientos plegados.
Por dentro se aprecia un aumento de la calidad de materiales y revestimientos, una mayor preocupación por la calidad percibida y una especial armonía de diseño, sin estridencias. Todos los mandos e indicadores se han situado en busca de la máxima ergonomía para el conductor, situando en la consola central las teclas del freno de mano (eléctrico), el regulador/limitador de velocidad, la navegación, el teléfono, etc… Hay un nuevo navegador Carminat (Navegación y Comunicación), e insertos en madera y piel, así como en carbono oscuro, según los acabados (Initiale, Dynamique). Este último, además del carbono tiene una tapicería en piel y Alcántara, con un estilo más deportivo (asientos de mayor sujeción, volante más plano, etc).

En el chasis no sabemos si montará ya el eje posterior multibrazo (es de esperar que sí), pero sí que se ha aumentado el recorrido de las suspensiones en un 20% y un 50% respectivamente sobre los ejes delantero y trasero, reduciendo el balanceo mediante un nuevo tarado de estabilizadoras y una amortiguación firme pero no dura, al tiempo que se ha reducido la desmultiplicación de la dirección, para una mayor agilidad.
El objetivo es lograr el mismo grado de confort de las grandes berlinas alemanas de su categoría con una superior agilidad de uso. Los frenos se han aumentado de diámetro y las cajas de cambio serán de 6 relaciones en toda la gama, manuales y robotizadas.