Renault Koleos: fallos de suspensión, dirección y conexión eléctrica

1 abril, 2015
MARIANO NIETO

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El SUV coreano de Renault (se lo fabrica Samsung en Corea del Sur) ha hecho siempre gala de una fiabilidad asiática, lo que no obsta para que haya sufrido algunos problemillas de juventud (fallos eléctricos de elevalunas, nivel de carburante errático, mala conexión Bluetooth, fallos del sensor de presión de neumáticos…) y algún fallo mayor en su mecánica diesel (bomba de aceite defectuosa en el 2.0 dCi 150 CV, ensuciamiento prematuro del filtro de partículas, fallos de centralita en el 2.0 dCi 175 CV, etc). Todos normalmente solucionados en garantía: pero ha habido algunos que han requerido la correspondiente llamada a revisión, uno por culpa de la dirección (en noviembre de 2009 y en abril de 2012), debido a un apriete defectuoso del tornillo de la columna (modelos fabricados desde el principio de producción al 21 de agosto de 2009), y en otra serie (producida en septiembre de 2010) con un problema distinto, ya más serio (soldadura defectuosa en el circuito impreso del control de la asistencia eléctrica, que llegaba a eliminarla en algunos casos). Ya antes hubo otra (agosto de 2009) que afectó a los Koleos 2.5 gasolina fabricados hasta el 21 de mayo de 2008 y a los 2.0 dCi fabricados hasta el 4 de agosto del mismo año, por un problema de insuficiente protección del mazo principal de cables del motor, que en su roce con un travesaño del chasis o con el soporte de la centralita de inyección acababa por pelarse y producir fallos erráticos de conexión en algunos servicios auxiliares (ventilador, calefacción de asientos, etc). Pero la llamada a revisión más seria tuvo lugar hace poco más de dos años, en diciembre de 2012, y afectó a una serie de 618 unidades del Koleos fabricadas de enero a noviembre de 2011, debido al riesgo de ruptura del brazo derecho de la suspensión delantera, mal fijado, que en caso de frenada a fondo podía llegar incluso a partirse. Aquí la llamada se efectuó rápidamente, para proceder sin dilación al cambio del brazo de suspensión defectuoso, sin cargo alguno.