RENAULT FLUENCE
4 octubre 2009
Desde que se lanzó el nuevo Megane, ya se sabía que no tendría versión propia de carrocería tres volúmenes con maletero independiente (aunque sí familiar Grand Tour). La razón era que ya había un modelo destinado a cumplir esa función, derivado del Samsung SM3 coreano. No hay que olvidar que la división de coches de Samsung fue adquirida en su día por Renault.
Y de su nueva gama, Renault ha desdoblado el SM3 con un hermano para Europa, el Fluence, ya listo para comercializarse en marzo de 2010. Hermano gemelo del Samsung SM3, el Fluence toma el lugar del actual Megane Sedán de 4 puertas, pero en realidad se sitúa un poco por encima hasta convertirse en alternativa clásica al Renault Laguna (4,70 m), si bien con menores motorizaciones. Del SM3 conserva la plataforma, batalla y cuerpo central, pero Renault ha adaptado muy bien frontal y zaga para acercar su imagen a la de los últimos Laguna.
Mide 4,62 m de largo (12 más que el Megane Sedán), por 1,81 de ancho y 1,48 de alto, manteniendo una generosa batalla de 2,70 m (6 cm menos que el Laguna berlina, pero uno más que el Laguna Coupé), superior a los 2,63-2,64 de los Megane berlina y al nivel del Megane Grand Tour.

Estas dimensiones (es más largo que la Serie 3 de BMW) le permiten jugar a caballo entre el segmento C y el D, y además de un gran habitáculo, le conceden uno de los mayores maleteros de su segmento (530 litros de capacidad) lo que también le permitirá, dado su amplio espacio para alojar baterías, ser el primer coche eléctrico de la marca del rombo, ya que sobre el Fluence se realizará la primera versión de tracción 100% eléctrica de un turismo Renault, para 2011.
Como coche moderno y actual que es, el Fluence nace ya con todos los avances de los que alguno se privaban sus antecesores. Nace climatizado en toda su gama (con aire acondicionado manual como mínimo y climatizador bizona en las versiones superiores), con posibilidad de acceso y arranque manos libres (por tarjeta inteligente), con asientos regulables en altura y volante en altura y profundidad, un navegador opcional integrado práctico y asequible (Carminat Tom-Tom), “bluetooth”, conexión hi-fi “plug & music”, amplia variedad de equipos de sonido (incluido el lujoso 3D Sound by Arkamis), regulador/limitador de velocidad, sensores de aparcamiento… Y en materia de seguridad, además del ABS+SAFE (ayuda a la frenada de emergencia), traerá también el ESP (ESC para Renault) con control de subviraje (CSV), además de hasta 6 airbags y dos fijaciones traseras Isofix para sillas de niño.

Estéticamente presenta unas líneas algo más curvilíneas que las del anterior Megane Sedán, con un marcado techo en arco, ausencia de lunas laterales delanteras de custodia, faros carenados que montan por las aletas, parrilla frontal cuadrangular con la toma principal de aire inferior en el parachoques (flanqueado por los dos faros antiniebla circulares, bastante centrados)… Detrás, los grupos ópticos horizontales (repartidos entre aletas y tapa del maletero, bajando ésta bastante hasta “morder” notablemente el paragolpes) ayudan a suavizar su impresión de altura (no olvidemos que mide casi metro y medio de alto). El conjunto es armonioso y abunda en detalles cuidados (banda y rejilla cromada de la parrilla frontal, lamelunas, ribetes en maletero, cercos de faros antiniebla, molduras pintadas, manillas metalizadas, etc).