NUEVO RENAULT MEGANE
10 noviembre 2008
No debe haber sido tarea fácil para los técnicos trazar las líneas maestras del relevo del actual Megane. Etiquetado por el beneplácito del público como el modelo más vendido, la nueva generación tiene la papeleta de seguir este camino, pero a la vez la competencia le obliga a mejorar en todos los aspectos. Y la verdad es que en Renault han aceptado el reto y esta tercera generación del Megane, sin parecerse en nada a la anterior, tiene muchos números para seguir en la brecha.
El cambio es radical y este nuevo Megane empieza a desmarcarse del anterior porque las dos carrocerías de 3 y 5 puertas son completamente diferentes. Ya no se trata de una carrocería de 3 puertas a la que le añaden otras 2, sino de dos modelos distintos. La marca francesa empieza a vender la variante de 5 puertas, dejando el coupé de 3 para enero.

Esta nueva generación, basada en la misma plataforma que el anterior aunque con retoques, ofrece unas cotas superiores en todas sus dimensiones. La longitud se ha incrementado 8,5 cm y se sitúa en 4,30 m, mientras que la anchura ha ganado 2 cm y llega a 1,80, quedándose la altura sin cambios en tanto que la distancia entre ejes ha crecido otros 2 cm y alcanza los 2,64 m y las vías son ligeramente más anchas. El gran beneficiado de este aumento de cotas es el maletero, uno de los puntos comprometidos del anterior modelo.
Ahora, con unas formas internas muy rectangulares, ofrece una capacidad de 405 litros (75 litros más) en tanto que en el coupé la capacidad es de 377 litros; bajo el piso de carga, la rueda de emergencia es normal. Estéticamente la carrocería de 5 puertas ofrece una imagen más convencional, sobre todo en la trasera, pero ha ganado en elegancia.

El frontal muestra unas líneas muy parecidas a las del Laguna gracias tanto al diseño de los grupos ópticos como a las nervaduras del capó. La zaga es donde más se nota el cambio ya que resulta más convencional, destacando unos hombros muy remarcados, así como unos pilotos de gran tamaño.
En el caso de la carrocería coupé el cambio de imagen es más radical tanto en el frontal como de manera más acentuada en la zaga con un portón trasero de luneta muy inclinada y unos pilotos traseros de corte más deportivo. La línea de cintura es muy alta lo que unido a la caída del techo a partir del montante central, limita aún más la zona acristalada de la segunda ventanilla.
En el interior, todo es nuevo, empezando por el salpicadero que presenta un diseño muy limpio, sin recovecos, con un cuadro de ins-trumentos en el que se combina el modo analógico para el cuentavueltas y el digital para el velocímetro y el resto de la información.