NUEVO MAZDA2
7 noviembre 2007
El anterior Mazda2 pasó algo desapercibido en nuestro mercado debido a un diseño muy cúbico y poco agraciado, que sin embargo le proporcionaron cualidades ciudadanas ventajosas. Por ello el nuevo Mazda2 ha aprendido la lección recurriendo a un diseño más atractivo, y siguiendo la nueva «estrategia del gramo» de la compañía, es algo más compacto y 100 kg más ligero que su predecesor (apenas supera la tonelada), en busca de un mayor compromiso con el medio ambiente en materia de consumos y emisiones.

Así, con sus 3,89 m de longitud (mide 4 cm menos de largo y es 5,5 cm más bajo), posee prácticamente la misma capacidad interior al contar con la misma batalla de 2,49 m, beneficiándose de 1,5 cm más de anchura. Y es que a pesar de que acomoda perfectamente a cuatro adultos de talla alta, la caída menos pronunciada de la zaga le hace perder 17 litros de maletero (250 litros en total), además de elevar el plano de carga.
El interior lo preside un salpicadero de líneas modernas que emplea plásticos rígidos pero de buena presencia visual, y que además integra la palanca de cambios en la consola central. El volante multifunción (sólo regulable en altura), muestra tras de sí un cuadro de relojes digital y analógico, sustituyendo el indicador de temperatura del motor por dos testigos azul o rojo (motor frío o sobrecalentamiento).
Los asientos poseen un mullido bastante consistente y recogen bien el cuerpo, aunque no le vendría nada mal algo más de inclinación en la banqueta para el correcto apoyo de las piernas.

De momento, se recurre a dos motores gasolina asociados a cajas manuales de 5 velocidades; un 1.3 litros desdoblado en dos potencias de 75 y 86 CV, y otro 1.5 litros con 103 CV, todos realizados en aluminio con pistones de baja resistencia y distribución variable en el árbol de levas de admisión (S-VT), modificando además el 1.5 la longitud del colector de admisión.
En la toma de contacto por viradas carreteras italianas tuvimos ocasión de conducir las dos variantes más potentes de gasolina, con 86 y 105 CV de potencia. La primera cuenta con un motor 1.3 litros muy voluntarioso que entrega un par máximo de 12,4 mkg a 3.500 rpm, mostrando todo su potencial a partir de 3.200 rpm hasta las 6.000 rpm, coincidiendo con el régimen de potencia máxima. De igual forma el 1.5 alcanza los 14 mkg a 4.000 rpm, obteniendo una mejor respuesta a partir de 2.500 rpm y notándose algo más brioso en su conjunto.
Ambos destacan por unos consumos medios contenidos (5,4 y 5,9 litros respectivamente), buena insonorización del habitáculo, y como en otros modelos de la marca, una concepción claramente deportiva, como así lo demuestra su excelente puesto de conducción, con la palanca de cambios de recorridos cortos y precisos, y muy cerca del volante. Los frenos están a la altura de lo esperado y tienen buen tacto y dosificación. Ambas variantes presentan un tarado firme de amortiguación, aunque los muelles permiten cierta flexibilidad para proporcionar el confort adecuado. El único pero lo encontramos en la dirección asistida eléctrica, que aunque es cómoda y rápida en trayectos urbanos, circulando ágil por carretera se muestra algo imprecisa en el negociado de curvas al contar con un exceso de asistencia y filtrado del contacto de las ruedas con el asfalto.

La gama queda configurada en tres niveles de acabado: Active, Active Plus y Sportive, que se corresponden con las tres variantes de potencia en 75, 86 y 103 CV respectivamente. El nivel Active (11.771 euros) incluye todo lo que se le puede pedir a un vehículo del segmento B, como es el doble airbag frontal, 2 anclajes Isofix, aire acondicionado, elevalunas y retrovisores eléctricos, ABS+EBD+EBA, cierre centralizado y radio CD con lectura de archivos MP3. El Active Plus (13.498 euros) añade los airbag laterales y de cortina, ordenador de abordo, climatizador y los elevalunas eléctricos traseros, pudiendo incorporar el control de estabilidad (DSC+TCS) opcionalmente.
Mientras que el acabado Sportive (15.687 euros) incluye este último dispositivo de serie, además del sensor de lluvia y luces automático, llantas de aleación de 16 pulgadas, cargador de 6 CDs y faros antiniebla.
El próximo año se ofrecerá la carrocería 3 p, y en enero la interesante variante diesel con el conocido motor de aluminio 1.4 CRTD de 68 CV (4,3 lit. de consumo mixto), fruto de la colaboración entre Ford-PSA, y que ya incorporaba la anterior generación.