Mercedes SL
30 junio 2008
El roadster de gama alta de la marca de Stuttgart llegará rejuvenecido y reforzado en su carácter deportivo y exclusivo. Para ello, exteriormente estrena un nuevo frontal, con la parrilla del radiador más ancha y un acabo en punta, atravesada por una única lama horizontal, dos resaltes longitudinales sobre el capó y las salidas de aire en forma de agallas de los paragolpes delanteros.
Estos rasgos retrotraen a la imagen de los SL de los años 50, pero a la vez le modernizan ayudado por la acusada convergencia de las líneas y por los nuevos faros que penetran en el parachoques reforzando la impresión de anchura. Y por supuesto, manteniendo su techo rígido plegable. Atrás se refuerza igualmente la imagen deportiva con el nuevo paragolpes, que toma la forma de difusor en su parte inferior y embellecedores trapezoidales en las salidas de escape.

Entre las aportaciones técnicas del nuevo roadster está la nueva dirección directa, disponible en opción, basada en la servoasistida variable que incorpora de serie, a la que se añade la desmultiplicación variable de la cremallera en función del ángulo de giro del volante, por la que el conductor tiene que girar un 25% menos és-te de extremo a extremo, reduciendo también el giro al tomar una curva, lo que facilita tanto una conducción deportiva como las maniobras de aparcamiento.
Desde el punto de vista mecánico, aparece una nueva versión de acceso a la gama, el SL 280 con motor de 6 cilindros en V, que desarrolla 231 CV, con un par de 30,6 mkg a 2.500 rpm, acelerando de 0 a 100 km/h en 7,8 segundos, con un consumo bastante reducido de 9,4 litros/ 100 km. Aparte, aparece un motor nuevo también de 6 cilindros en V para el SL 350, partiendo del 3.5 de 272 CV, al que se le ha elevado la potencia a 316 CV e incrementado el par motor en un 10% hasta alcanzar los 36,7 mkg de par máximo.

Ahora acelera de 0 a 100 km/h en 6,2 segundos, pero reduciendo el consumo en un 0,4 litros en el ciclo mixto (9,9 lit/100 km), además de el nivel de ruidos. A ello se une también el cambio automático de 7 velocidades que monta de serie y la nueva función de doble embrague que se activa al cambiar a mano a una marcha más corta, con lo que los cambios de relación son más suaves.
Igualmente se ha reducido el consumo de combustible en los motores de 8 cilindros en V de 388 CV del SL 500 y de 12 en V del SL 600 de 517 CV. Las mejoras llevadas a cabo en el campo de la seguridad se traducen entre otros aspectos en la incorporación de serie de faros bixenon, y opcionalmente con el Intelligent Light System, que ofrece cinco funciones de alumbrado: luz de carretera, de autopista, antiniebla ampliada, luz de giro y luces activas. La luz para autopista se conecta en dos etapas a partir de 90 km/h prolongando hasta un 60% el campo visual.