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MANN+HUMMEL

El mérito a la excelencia en la gestión de Mann+Hummel Ibérica es fruto de una estrategia en la que la calidad es el primer referente de competitividad industrial. Su nueva planta zaragozana ubicada en el polígono industrial Plaza constituye todo un ejemplo de ingeniería eficiente y una homologación mayoritaria como proveedor de primer equipo que ha hecho de los filtros Mann la primera referencia internacional en calidad de filtrado, ya sea en los tipos tradicionales de aire de admisión al motor, aceite ó combustible, o más modernamente, en filtros tan sofisticados como los últimos de aire de gran eficiencia para el habitáculo del vehículo (y de su equipo de climatización), los filtros de urea para lograr la reducción catalítica selectiva de los óxidos de nitrógeno en los gases de escape, o los filtros de partículas para motores diesel, tanto los clásicos cerámicos como los de metal sinterizado (SMF-AR).

La nueva planta zaragozana de Mann + Hummel Ibérica que sustituyó a la anterior es la mejor prueba de la apuesta española del grupo MANN+HUMMEL.
Una apuesta que se plasmó hace 4 años en una inversión de 40 millones de euros en terrenos, edificios y utillaje industrial, y que en apenas 15 meses se hizo realidad, cubriendo los 80.000 m2 de sus instalaciones en ese plazo récord, funcionando a pleno rendimiento al fin del mismo hasta absorber el 15% de la producción total mundial de filtros Mann. Con una plantilla en crecimiento de más de 640 empleados, la factoría zaragozana es hoy una de las joyas de la corona de MANN+HUMMEL, y la mayor fábrica del grupo fuera de Alemania.

Porque hoy, fabricar un filtro es algo más que fabricar el elemento filtrante: es fabricar un conjunto armónico de alta tecnología, capaz de cumplir los pliegos de condiciones cada vez más exigentes de los constructores, a los que hay que suministrar conjuntos integrados donde además del filtro y su carcasa de polietileno (ya sea inyectado o soplado) se incorporan tuberías, cámaras, sensores, caudalímetros, manocontactos, etc…

También los materiales han evolucionado: el “sencillo” filtro Mann de aire de admisión del motor cuenta hoy día con 14 clases diferentes de papel tratado, que va desde el estándar de celulosa a los multicapa tratados con resinas fenólicas, pasando por los de vellón sintético (Micrograde N) y los de materiales compuestos (Micrograde NF, Micrograde C), a base de celulosa y nanofibras.

Una variante del filtro de celulosa frente al de vellón es el Micrograde C, de papel con capa soplada de poliéster en una estructura de dos capas. El gramaje es algo superior al filtro de celulosa (150 grs/m2) pero emplea el mismo diámetro de fibras (10 a 50 micras), es ignífugo (F1 opcional) y la unión de fibras recurre a la resina fenólica junto a la soldadura ultrasónica. Luego están los filtros de nanofibras (Micrograde NF) donde el soporte de celulosa lleva una capa de nanofibras sintéticas (0,3/0,5 mm de fuerza del material, 100 a 150 grs/m2 de gramaje, y fibras de 200 a 900 nm). Gracias a la nanotecnología (el empleo de nanofibras, fibras muy diminutas con superficies de poros microscópicos) se logrará junto con los compuestos textiles “non vouwen” (no tejidos), un aumento de la duración de los filtros de hasta 100.000 km de plazo de reposición.

Y la misma complejidad se extiende al filtro de aceite: en Mann, la tradición impone adoptar siempre el estándar más duro y exigente de todos los constructores, incluso más allá de las exigencias legales. Por eso representan la referencia internacional de calidad, superando no sólo las exigencias de los competidores, sino las de los clientes.

“Si se nos pide por ley un filtro que aguante 10 bares de presión, los nuestros aguantan 20. Y si los clientes nos piden distintos niveles de exigencia, -3, 7 y 10 bares, por ejemplo-, siempre utilizamos el más alto. Sobredimensionamos siempre los márgenes más críticos”, nos precisan Jorge Sala y Javier Bellmunt, directores comercial y de marketing respectivamente de Mann+Hummel Ibérica. Y al reto tecnológico (soportes Multigrade O-Syn para los filtros totalmente sintéticos, Multigrade O-G, de soporte multicapa para los rendimientos de larga duración, los Multigrade F de capas múltiples -“meltblown”-para filtros de combustible), se une ahora el ecológico.

Finalmente, conviene resaltar como MANN+HUMMEL ha sabido ir siempre un paso por delante de las exigencias de sus clientes, pensando siempre en los requerimientos futuros de éstos. Y así se viene produciendo una anticipación de servicios que normalmente recaen en los filtros más modernos. Así se aprecia en filtros como los de habitáculo, donde se suma al tradicional el de carbón activo y últimamente los de alta eficiencia. Precisamente es el filtro de habitáculo el de mayor crecimiento en reposición, encontrándose cada vez más cerca en ritmo de rotación con los filtros de gasóleo. Pero son los nuevos filtros que vienen los que revelan el grado de excelencia tecnológica de MANN+HUMMEL, filtros como los calefactados de gasóleo para Mercedes, con un sistema de calefacción eléctrica para impedir que el gasóleo pueda llegar a congelarse en invierno. Y todo sin ocupar más sitio y con la misma duración del filtro convencional (4 años ú 80.000 km).

No podemos terminar sin citar la estrella de los nuevos filtros de MANN+HUMMEL, los filtros de urea para sistemas SCR (Reducción Catalítica Selectiva) dedicados a eliminar los óxidos de nitrógeno (NOx) de los motores diesel. Se trata de unos filtros muy compactos, de alta capacidad filtrante, aptos para el uso diario continuo y de larga vida útil, que protegen del desgaste y averías a los componentes del sistema.

Diseñados en principio para vehículos industriales (camiones y autobuses), ahora también se extienden a los turismos con motores diesel de alta cilindrada, permitiéndoles cumplir los límites de NOx que establece la normativa europea Euro 6 para 2013.