LEXUS IS E IS 250C
10 diciembre 2008
Los cambios son bastante comedidos, siempre dentro del estilo elegante definido por la marca como L-Finesse. En el frontal se han retocado los faros, de focos dobles gemelos bajo sus tapas transparentes, se ha renovado la parrilla, con distinta anchura y mayor número de lamas verticales, en el estilo de la del 250 C, proyectándose 1 cm hacia delante tanto la parrilla como el parachoques, lo que aumenta el voladizo anterior hasta los 82 cm, llevando la longitud total del coche a los 4,59 m. La toma inferior de aire gana en anchura y caudal, con los faros antiniebla rematando sus extremos.

Los retrovisores son nuevos, más grandes y plegables eléctricamente desde el mando a distancia de la llave (al cerrar el coche), y con luces de intermitencia incorporadas (por diodos). Hay algunos refinamientos realmente exclusivos (como la velocidad variable de los alzacristales eléctricos, que se ralentiza al iniciar su apertura o cierre y al finalizarlo) y en la zaga, cambia la estructura interna de los grupos ópticos y su alumbrado, y en los IS 250, varía el parachoques con un panel difusor inferior que crea un efecto de oscurecimiento en la parte baja del mismo. También hay nuevo diseño de llantas, en 17 y 18 pulgadas.
En el interior, se ha revisado la consola central, ahora visualmente más baja, y rediseñado las teclas y botones para ofrecer una mayor calidad de tacto. Hay nuevas molduras y pulsadores, y mejor iluminados de noche. El cuadro de instrumentos se mantiene a un tono, pero se incorporan insertos de madera en gris y marrón, buscando un diseño interior tricolor. Los asientos textiles cambian hacia un diseño más deportivo y los de piel ofrecen ahora dos acabados; cuero terso suave (con reglaje mecánico lumbar y de respaldo) y perforado (en color y ventilados). Como mayor novedad destaca el acceso sin llave mediante tarjeta inteligente (que además de permitir la entrada y salida, así como arrancar y parar el motor sin mover la tarjeta del bolsillo, tiene también una memoria interna para recordar ajustes especiales para el conductor habitual, como posición de volante, altura de asiento, posición de espejos, etc).

Hay también algunas mejoras aerodinámicas, básicamente debidas a un nuevo carenado de la parte inferior del motor y a la vez, de una modificación del flujo de aire para fomentar el efecto «suelo» y aumentar la depresión, y con ello el agarre de ambos ejes. En suspensión y frenos hay algunos cambios, y en el cambio automáti-co se incorpora un accionamiento por levas al volante (Paddle Shift) para su uso secuencial en el modo D. También cambia el accionamiento del embrague, a fin de mejorar su suavidad. En el cambio manual de 6 marchas se monta un embrague mayor y se alargan los desarrollos en el caso del IS 220d con una relación final que pasa de 3,2:1 a 2,9:1, todo para reducir las emisiones de CO2 (en un 8%, de 195 a 179 gr/km).