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La iluminación, factor clave en otoño

25 octubre, 2017
MARIANO NIETO
Hora de poner a punto la iluminación y las escobillas del coche

Metidos ya en el inicio del otoño, disminuyen las horas de luz y aumentan las lluvias, con lo que se hace imprescindible revisar los sistemas de alumbrado y escobillas del coche para evitar sustos.

El próximo día 28 de octubre entraremos en el horario de invierno, dando lugar al día más corto del año, con casi 6 horas menos de luz que el más largo. Estas circunstancias afectan notablemente a la conducción, pues pasaremos más horas al volante sin luz. La oscuridad tiene un efecto negativo sobre nuestra percepción de los objetos, por lo que es importante que los sistemas de iluminación de nuestros vehículos nos ayuden todo lo posible a ver mejor. En este sentido, la iluminación y las escobillas de calidad van a convertirse en nuestros mejores aliados.

Revisar la iluminación al menos una vez al año.- Mientras que priorizamos el mantenimiento de algunos sistemas y recambios del coche, tendemos a relativizar la importancia de otros como la iluminación, y solo reparamos en ellos si una lámpara se estropea. Sin embargo, las luces deberían ser revisadas al menos una vez al año, y el otoño es una buena época para hacerlo. ¡Ojo! Cuando realices la revisión de las luces del coche no olvides incluir las luces antinieblas, traseras y laterales, además de las frontales. Estos dispositivos también contribuirán a que otros conductores detecten tu presencia más rápidamente, mejorando su capacidad de reacción, sobre todo con mala visibilidad por lluvia, niebla o nieve.

El correcto reglaje de las lámparas proporcionará una iluminación óptima que nos permitirá detectar a tiempo los obstáculos. De no seguir estas recomendaciones, podríamos no solo mermar nuestra capacidad visual, sino también perjudicar a otros usuarios de la calzada. Los choques y vibraciones propios de los desniveles de la calzada durante la conducción se transmiten a los faros, dando lugar a divergencias en la distribución de la luz. También pueden producirse daños mecánicos debidos, por ejemplo, a golpes de piedras, provocando grietas, fisuras o piezas desencajadas, rotas o mal fijadas. Todos estos desperfectos afectan y modifican la trayectoria de la luz emitida, lo que puede causar molestos deslumbramientos si nos alumbran de frente o si miramos por el espejo retrovisor, con el efecto de ceguera que puede suponer riesgos reales para la circulación.

Luces diurnas frente a luces de cruce.- Las luces diurnas han supuesto una importante mejora de la seguridad vial, ya que la misión de la iluminación es ver mejor, pero también ser visto. En caso de que el vehículo sea antiguo y aún no incorpore este sistema, el conductor siempre podrá encender las luces de cruce, aunque su efectividad es menor:

• Las luces de cruce consumen más combustible al estar permanentemente encendidas
• Sufren un mayor desgaste que las luces diurnas, por lo que aumenta la frecuencia de reposición
• Su reparación es más costosa que la de una luz diurna
• Su haz de luz se dirige hacia la calzada, ya que está diseñado para evitar el deslumbramiento de otros conductores, mientras que la luz diurna permite que el resto de usuarios de la vía pública nos detecten en el menor tiempo posible

Sin embargo, las luces diurnas, como su propio nombre indica, son solo para ser usadas de día. Por la noche deben emplearse las luces de cruce, dándose casos de despiste de conductores que creen que llevan estas últimas conectadas al percibir delante del coche cierta iluminación (insuficiente) y además tener el cuadro del salpicadero iluminado (muchos vehículos lo llevan siempre iluminado desde el arranque). En estas situaciones, tampoco se llevan conectados los pilotos traseros, pudiendo darse el caso de producirse un choque por alcance, sobre todo con mala visibilidad o falta de reflejos del conductor que circula detrás, .

Los limpiaparabrisas.- El inicio del otoño, una de las épocas más inestables por sus numerosos días de lluvia, obliga a revisar las escobillas del coche, que deberían cambiarse al menos una vez al año. Un mal mantenimiento de este necesario elementopuede ponernos en apuros por no estar bien preparados. ¿Sabías que los días de lluvia elevan el número de colisiones de tráfico hasta en un 15%. Si las escobillas al desplazarse hacen ruidos, dejan surcos o dan saltos, es hora de sustituirlas por otras nuevas. Como complemento esencial, hay que asegurarse de que el vehículo tiene el nivel suficiente de líquido limpiaparabrisas para que las lunas estén siempre limpias y te permitan ver claramente.