BENTLEY CONTINENTAL GT SPEED
10 diciembre 2007
Este «megacoupé» de 4 plazas capaz de alcanzar los 326 km/h se presenta como el Bentley más rápido de todos los tiempos, aunque no sea el más caro, con sus 223.000 euros de precio (el Arnage supera los 300.000).
Nacido en honor del Bentley «Speed» de 1923 (los «camiones de carreras»), este GT Speed es una variante del Continental GT, con leves retoques externos (toma de aire más ancha y baja, parrilla de radiador más vertical) y el motor de 12 cilindros en W del grupo VAG (el mismo del VW Phaeton) potenciado con dos turbocompresores (0,6/0,7 bares) a 610 CV (un 9% más sobre los 560 CV del Continental GT), y sobre todo con mayor par (un 15% más) con 78,5 mkg a 1.750 rpm.

Y si antaño aquellos «camiones verdes» de la competición eran movidos por un motor de 6 cilindros y 3 litros, los de ahora duplican las cifras y se permiten el lujo de mover este impresionante coupé de 4,8 m de largo y 2,35 Tn de peso en vacío con la agilidad de una pluma, cubriendo los 0-100 km /h en 4,5 segundos, dentro de un manto de silencio y confort, a través de un cambio automático ZF de 6 relaciones. Y pese a que se han reducido un 3,5% sus emisiones, no se puede decir que sea un coche precisamente ecológico, con casi 400 gr/km de CO2 y un consumo promedio que supera los 16 litros/100 km (y más de 25 en el promedio urbano, con casi 12 en el mínimo extraurbano), lo que hace que se quede hasta un poco corto su depósito de 90 litros.
Por fuera, la altura se ha reducido un poco mediante una suspensión más dura y baja (-1 cm delante y -1,5 detrás), junto a un tren rodante con llantas de 9,5 x 20 pulgadas con neumáticos especiales ZR (Pirelli P Zero) especialmente hechos para este modelo (275/35 R20), aunque se puede elegir también unos un poco menos radicales (275/40 R19) con llantas de 19 pulgadas.

La tracción sigue siendo total a las 4 ruedas, el cambio dispone de bloqueo de convertidor de par y accionamiento secuencial de las marchas (por levas o a la palanca), y el reparto de la tracción es automático, por un diferencial central Torsen al 50/50 y sendos diferenciales delantero y trasero, que hacen que en caso de deslizamientos por exceso de par a un eje (a partir de un 1%) reaccione el sistema aumentando el par motriz al otro eje. Igualmente monta un ESP de última generación (ESP 8.1) que modera su entrada a baja velocidad, facilitando un mayor grado de interacción y control por parte del conductor. En cuanto al control de tracción, el GT Speed cuenta con uno que permite un mayor nivel de deslizamiento de las ruedas («Dynamic Mode» en lugar del «Sport Traction » del Continental GT), en consonancia con el mayor grosor de sus barras estabilizadoras.
La suspensión mantiene el mismo esquema de los dobles trapecios superpuestos, sobre anclajes de aluminio, y con cojinetes más rígidos en el eje posterior. Además, la altura al suelo es constante gracias a la suspensión neumática autonivelante.