Motor Mundial

Archive for febrero, 2012

Archivo paginado-4
Pongo un texto donde debe ir una imagen de un fichero completo con una firma y una descripción de lo mas peregrina y sin discusión.

Renault Latitude 2.0 dCi Privilege (150 CV)

Miércoles, febrero 29th, 2012

Tras la desaparición del Vel Satis, Renault carecía de una gran berlina en el segmento H que cubriera su oferta de alto de gama en turismos, papel que venían cubriendo los altos de gama del Laguna, en especial en sus versiones Grand Tour. Pero su alianza con la coreana Samsung (de la que posee la mayoría del capital) le permite ahora cubrir mejor esa oferta con este nuevo Renault Latitude, de vocación más global que europea (fue presentado hace año y medio en el Salón de Moscú y vuelto a exhibir para Occidente en el de París, ya con las motorizaciones y niveles para el mercado europeo). No hay que olvidar que Renault no ha adoptado una carrocería de tres volúmenes con maletero independiente para su buque insignia desde hace más de medio siglo; el último fue el Frégate de 1951, que se dejó de fabricar en 1960, cuando llegó el R-16 estrenando la novedad del portón trasero y la tracción delantera.

Por eso el Latitude es toda una novedad en Renault, aunque más pensada para el mercado de exportación que para el europeo. Y por esa misma razón, la estrategia elegida ha sido la más lógica: teniendo en cuenta la baja rentabilidad de este segmento alto en las marcas generalistas, Renault ha optado en su vuelta al mismo por elegir una adaptación de un modelo ya existente de su filial coreana Samsung. De esta manera, el Renault Latitude (con un geodésico nombre que ya emplea Michelin para uno de sus neumáticos) viene a suceder en esta segunda década del siglo XXI a los últimos buques insignia de la marca del rombo en el siglo XX, como fueron el Safrane e incluso el Vel Satis, las dos últimas grandes berlinas de Renault, una como 5 puertas y la otra también, aunque bajo un diseño más alto y casi monovolumen.

Ahora, el Latitude cambia de registro y vuelve a la fórmula tradicional del sedán, con la esperanza de que tenga más éxito que su antecesor (en diez años sólo se vendieron 62.200 unidades del Vel Satis), aunque lo cierto es que desde los R-25 y R-30 (1984-1992) que llegaron a sumar 800.000 unidades a lo lar-go de toda su vida industrial, ningún Renault de gama alta ha logrado en los últimos años acercarse siquiera al listón del medio millón (el Safrane se quedó en algo menos de 290.000 en sus 7 años de vida). Parece claro, pues, que si el Latitude no aspira a grandes volúmenes de producción, sí pretende ser rentable desde el principio, aprovechando las economías de escala y el ahorro de inversión que le permite el no ser más que la versión francesa del Samsung SM5 coreano, y como éste fabricado allí, en la planta surcoreana de Busan, junto al resto de la gama Samsung (SM3, SM7, SM5, QM5) y al Renault Koleos, aunque eso sí, con motores y cambios propios de Renault.

Como el SM5, el Latitude es un sedán clásico de amplias dimensiones (4,89 m de largo, 1,83 de ancho y 1,50 de alto) sobre una plataforma de 2,76 m de batalla, lo que implica unos voladizos relativamente importantes (más de un metro) sobre ambos ejes. Diseño y frontal resultan armoniosos, con faros rasgados (bi-xenon y direccionales), grupos ópticos traseros por diodos, línea tendida de techo y un amplio maletero que aunque anuncia 477 litros oficiales, tiene casi 540 reales, contraviniendo la tendencia coreana a exagerar su capacidad y optando por la más frecuente en Europa de rebajarla.

Un volumen útil que tiene mérito, ya que bajo su plano de carga se aloja una rueda de repuesto de verdad, con la misma medida de las otras (225/50 R17) y su misma llanta de aleación. Algo que ya empieza a ser todo un lujo en nuestros días… Para nuestra prueba hemos elegido la versión más comercial de su oferta, la turbodiesel 2.0 dCi de 150 CV, más atractiva para su clientela potencial por consumo y prestaciones que el 2.0 gasolina de 140 CV, y que aunque no es la máxima (hay un 2.0 dCi de 175 CV y hasta un V6 3.0 dCi de origen Nissan) se queda por precio más cerca de lo que buscan la mayoría de sus posibles compradores (el 2.0 dCi 175 CV se va a casi 32.000 euros en nivel Privilege y a más de 33.000 en Initiale, por no hablar del V6 3.0 dCi automático de 240 CV, que supera los 40.000).
Grande y clásico.- De entrada, el diseño del Latitude es bastante clásico, casi demasiado conservador, como corresponde a este tipo de coches. Discreto y no muy llamativo, parece más pequeño de lo que realmente es (4,9 m de largo), de lo que sólo nos damos cuenta a la hora de aparcar, ya que incluso en maniobra no resulta más torpe que un Ford Mondeo ó un VW Passat. Ancho y alto (1,48 m), en su interior hay espacio suficiente para 5 cómodas plazas, incluidas las tres posibles de la banqueta posterior, donde con 1,40 m de ancho real útil tres adultos se acomodan sin excesivas estrecheces, y lo que es más importante, con espacio suficiente para las piernas. La posición no es demasiado tumbada, pero como hay sitio de sobra al techo (incluso con éste practicable), el confort y la visibilidad están asegurados para el pasaje.

Al volante, los mandos, volante y posición nos recuerdan al Laguna, en un encomiable esfuerzo de Renault por unificar el “tacto” de sus coches. El cuadro tiene dos grandes esferas de fácil lectura para cuentavueltas y velocímetro, dentro de las cuales se integran por abajo los indicadores de temperatura del motor y nivel de combustible, con un mini-display central para las funciones del ordenador de a bordo, puertas abiertas, etc. El volante multifunción reúne las teclas básicas, sin marear, y en la parte superior de la consola central, protegida por una mini-visera va la pantalla del navegador (de serie, lo mismo que los faros de xenon, y eso que este nivel Privilege no es el máximo, ya que tiene por encima el Initiale). Los asientos delanteros son muy cómodos (con tapicería mixta de piel, también de serie, y hasta calefactables y con función de masaje, aunque esto último es ya opcional), y en general no hay críticas de importancia a la ergonomía, aunque sería de desear una mejor visibilidad en ¾ posterior (la luneta queda alta y muy tendida) y mejorar la calidad en algunos remates (montantes, bajos de asientos, alfombrillas), algo impropios de un buque insignia.

Pero si el mayor lujo es el espacio, el Latitude lo tiene de sobra, incluido el maletero donde, a pesar de unas bisagras convencionales, hay un volumen útil que sobrepasa con creces los 500 litros con unas formas muy regulares y el único reproche de no contar con suficientes anillas de sujeción, muy útiles para fijar las redes de sujeción que suelen exigir estos vanos importantes, si no queremos que lo que echemos al maletero viaje bailando de un lado para otro salvo que lo hayamos llenado por completo.

Mecánica potente y sobria.-El motor 2.0 dCi de los Laguna, Mégane, Scénic y Espace es un viejo conocido que siempre nos sorprende por su capacidad de empuje sea cual sea la carrocería que anime. En este caso, y tirando de una caja de más de tonelada y media de peso en vacío (o sea, casi 1.700 kg con medio depósito y sólo el conductor a bordo) nos ha vuelto a sorprender, dejando claro que Renault no tiene nada que envidiar en esta cilindrada a las mecánicas de sus rivales europeos.
Este tetracilíndrico de 1.995 cc, con distribución biárbol por cadena y 4 válvulas por cilindro, inyección “common rail” piezoeléctrica, turbocompresor variable y una moderada relación de compresión (16:1) señal de su buen llenado natural, tiene una fuerza impresionante ya sea en su versión de 150 como en la de 175 CV. En este caso, da sus 150 CV a 4.000 rpm con un par máximo de casi 35 mkg a 2.000 rpm, o sea los clásicos regímenes para estos motores, y se maneja de maravilla con un cambio manual de 6 relaciones de origen Laguna y unos desarrollos muy neutros, sin pecar de exageradamente largos.

Así, con un nivel de ruido muy moderado (el coche está bastante bien insonorizado), este Latitude dCi rueda perfectamente entre 1.500 y 3.500 rpm con fuerza, con una respuesta muy progresiva, pero especialmente contundente entre 2.000 y 4.200 rpm, llegando al corte de inyección sobre las 4.600/4.800. De este modo, logra su velocidad máxima oficial en 5ª ya en este nivel crítico (4.500 rpm) pero es que en 6ª casi también lo logra (208 km/h, pero a menos de 4.000 rpm), con un poder de aceleración en ambas marchas a alta velocidad que muy pocos de sus rivales logran ofrecer. Los 180 km /h reales son perfectamente obtenibles, y los cruceros (ciertamente ilegales, al menos en España) de 160/170 km/h en autopista, también, sin excesivo consumo (señal de una buena aerodinámica).

Por eso rodar a cruceros legales es un juego de niños para este Latitude, que permite viajar horas y horas a todo confort a velocidades entre 100 y 140 km/h, gastando entre 5,5 y 7 litros de gasóleo cada 100 km, con una autonomía real (gracias a su generoso depósito de 70 litros) del orden de los mil km. Desde luego, si practicamos una conducción deportiva veloz, ya por encima de las 3.000 rpm en 6ª subiremos fácilmente el consumo por encima de los 8 litros, pero incluso andando rápido y jugando con la notable inercia de este Latitude, podemos lograr medias en autovía por encima del tope legal de los 120 km/h sin pasar de los 7 litros/100 km. La cruz es el consumo urbano, donde sin “Start & Stop” el peso pasa factura, rozando los 9 litros/100 km, un umbral ya algo alto para el que nos han acostumbrado los motores del grupo VAG y PSA.

Pero por respuesta a medio régimen, este motor es una auténtica delicia, mostrando además un poderío impresionante. Los 10,3 segundos de la aceleración oficial de 0 a 100 km/h son poco más de 9 y medio reales, y en el km desde parado baja de los 31 segundos, cronos nada corrientes en una gran berlina diesel de su tamaño, con unas recuperaciones espectaculares en 5ª (menos de 35 segundos en el km desde 50 km/h) y muy brillantes en 6ª (apenas 41 segundos en el mismo registro). Es un coche ideal para largos viajes en autovía, donde se pueden conseguir mínimos consumos dentro de un máximo confort y a cruceros de marcha bastante rápidos.

Comportamiento: bueno, pero blando.- Este carácter “trotón” del Latitude se aprecia también a la hora de evaluar su comportamiento, cómodo pero un poco “barco”. El tren delantero (al fin y al cabo es el mismo del Laguna) es muy ágil e incisivo, pero el trasero, aunque independiente y multibrazo, acusa más las inercias de un peso algo elevado y unos voladizos más pronunciados que en el Laguna. Entre eso y un mayor balanceo, al límite el Latitude nos obliga a más correcciones de las que nos gustaría para un coche de su peso y tamaño. La dirección es lo bastante rápida para ello, pero va muy asistida y no ofrece toda la precisión deseable en estos casos.

En cualquier caso, y ante errores de trazada de grueso calibre no hay que preocuparse, ya que el ESP actúa de forma inmediata y eficaz, tanto para cortar excesivos subvirajes de entrada en curva como sobrevirajes provocados en la salida. Pero se echa de menos un poco más de elaboración en el puente trasero a fin de lograr el mismo nivel de aplomo en maniobras bruscas que en las medias y suaves. Ciertamente no es un coche al que haya que pedirle un comportamiento muy deportivo, no está en sus genes ni en su naturaleza, pero sí le vendría bien una amortiguación (especialmente trasera) un poco más enérgica, aunque sólo fuera para disfrutar un poco más de su excelente mecánica en terreno virado.

En conducción normal, incluso rápida, el 90% de sus usuarios no echará en falta este requerimiento de una mayor limpieza en los apoyos, pero queda siempre un 10% al que ese detalle habría sido suficiente para darle la misma máxima nota que, por ejemplo, se merece el Laguna. Bien es verdad que a cambio tenemos un nivel de confort exquisito, y que en largos recorridos de autovía su actual configuración le permite ser un perfecto “tragamillas” sin que su conducción llegue nunca a cansar.

Pero cuando se luce el rombo desde lo más alto tiene que ser también a todos los niveles, y no sólo motrices ó de confort y espacio.
Y esta vez no hay que culpar para nada al tren rodante, que con un perfil 50 para 225 mm de ancho en llantas de 17” está en perfecta consonancia con el peso, potencia y tamaño del coche.

Buena relación precio/ equipamiento.-Para terminar, el acabado y equipamiento de este Renault coreano se beneficia del alto grado de competitividad de los automóviles fabricados en aquél país, con un nivel muy completo –completísimo incluso- que en sus rivales de marcas “premium” resultaría mucho más caro. No tenemos sólo faros antiniebla y luz diurna de cruce integrada, sino que de serie tenemos también faros normales bi-xenon direccionales (con regulación de altura) y con cambio automático de cortas y largas, además de las llantas de aleación de 17” (con rueda de repuesto igual), el climatizador dual, los retrovisores eléctricos (plegado incluido), llave inteligente por tarjeta “manos libres” y arranque por botón, anclajes Isofix para sillas infantiles, reglaje lumbar y de altura en asientos delanteros, tapicería mixta piel/textil, sensores de aparcamiento (delanteros y traseros)… Puestos a pedir algo más, echamos de menos el control de presión de neumáticos (que sólo trae de serie el Initiale) y el airbag de rodillas del conductor, pero por poner una pincelada de color a un paisaje en primavera, porque realmente su equipamiento está al nivel del que se espera en un buque insignia, con su notable aislamiento acústico, limitador/regulador de velocidad, apertura interior de maletero y tapa de depósito, la climatización bi-zona ionizada y perfumada, asientos con masaje neumático, equipo hi-fi “by Arkamis”, con 8 altavoces y todo tipo de conexiones (USB, MP3, iPod, Bluetooth, etc), y para colmo, hasta navegador Tom Tom integrado, bastante intuitivo y fácil de manejar.

Y por si fuera poco, los pocos extras disponibles lo son a un precio nada exagerado. Por ejemplo, el pack Zen que incluye la climatización perfumada con control de calidad del aire que se añade al climatizador dual por 1.000 euros, suma de paso la cámara de visión trasera y la calefacción de los asientos delanteros, con función de masaje en del conductor. O el techo practicable eléctrico (opción que montaba la unidad probada) igualmente por 1.000 euros. Son los detalles que realmente hacen competitivo a este modelo, cuyo precio final no es especialmente alto (29.950 euros), pero al que hay que descontar dos mil menos como promoción por lanzamiento (aún vigente) y las rebajas puntuales de los concesionarios, que en estos momentos de crisis son realmente atractivas. O sea que por 27.950 euros como mucho, que pueden ser perfectamente 25.750 (en el nivel Expression) y hasta 24.150 (con motor 2.0 gasolina de 140 CV), podemos tener un auténtico sedán de lujo, capaz y brillante, económico de mantener, y con una nada desdeñable capacidad de representación.

Hidráulica de frenos

Miércoles, febrero 29th, 2012

En la práctica, sustituir un sistema que funciona bien por otro que está por ver que lo haga es siempre arriesgado. Por eso la sustitución del circuito hidráulico por el eléctrico, con una fase intermedia mixta (electrohidráulica) se ha dado hasta ahora sólo en las servodirecciones, y no por razones de precisión ó calidad, que también,sino por coste (es más barato). Lo que no es el caso de los frenos, porque si asistir una dirección con un motor eléctrico es más barato que con un complejo circuito de bomba y presión, en un circuito de frenos hasta ahora es al revés. Sobre todo si las nuevas ayudas electrónicas también son compatibles con el circuito hidráulico, caso del ABS ó el ESP. En el primero, su función antibloqueo actúa sobre el circuito para impedir que las ruedas directrices dejen de girar y mantener así la trayectoria del coche. Y sus mismos sensores sirven para que el ESP controle los deslizamientos de los ejes, evitando o corrigiendo derrapes.

Así se explica que algunos intentos de sustitución de la hidráulica por la electrónica en los frenos no hayan tenido el éxito esperado (caso de Mercedes y su SBC), lo que unido al creciente recelo de muchos usuarios frente a la invasión electrónica, puede permitir al circuito hidráulico sobrevivir bastantes años como sistema universal de transmisión de fuerza en el automóvil. Porque el invento basado en el principio de Pascal sigue siendo el más eficaz para aplicar altas presiones finales desde esfuerzos iniciales relativamente bajos. Sólo exige una tubería hermética flexible que llegue a cualquier punto, cuyo líquido canalizado y estanco, transmita dicho esfuerzo con una mínima deformación a la compresión y que se mantenga líquido, o sea que ni se evapore ni se solidifique.

Por eso se recurre a líquidos sintéticos neutros que ni se congelan ni se evaporan, capaces de soportar desde 40 grados bajo cero a los 300 que puede generar una frenada a fondo. Líquidos a base de éter de poliglicol aditivados con anticorrosivos y antidegradantes químicos, de formulación sintética y capaces de resistir tal espectro térmico.

La evolución del líquido.- Los líquidos de freno son en teoría químicamente puros (no pueden contener más de un 0,4% de agua) y deben ser estables, sin descomponerse ni perder propiedades incluso si llegan a superar este límite, algo ya mucho más difícil. Hay que tener en cuenta que con un 1,5% de agua el líquido ya lo acusa (y bastante) en el tacto del pedal de freno, pero con un 3% provoca “fading” a poco que se frene con fuerza. Al no contener agua, el líquido de frenos es muy higroscópicos (absorbe la humedad ambiente), y aunque se aditivan contra ello, con el tiempo siempre acaban absorbiéndola; por eso hay que cambiarlos por regla general cada 3 ó 4 años.

Algo que nadie hace, a no ser que se ocupe de recordarlo el taller que hace el mantenimiento, y menos ahora que su plazo de su reposición se alarga gracias a su mayor calidad, lo que no quita para que casi ninguno cumpla sus especificaciones de servicio al cabo de 7 años. Y así circula el 50% del parque móvil de turismos… Los fabricantes de líquidos recomiendan su reemplazo cada tres años, los constructores de vehículos (presionados por razones ecológicas) la alargan ya hasta 6 años como mínimo mediante formulaciones con un alto punto de ebullición “húmedo”.

Y los usuarios casi nunca lo cambian; sólo tras una reparación seria (cambio de discos, ó de zapatas y tambores) se animan a cambiarlo. Y no es un cambio superfluo, ya que en frenadas un poco intensas (150º) surgen en el líquido burbujas que dan lugar al ablandamiento del pedal por la compresibilidad del gas (“fading”), mayor cuanto más agua tiene… De ahí que autoridades y constructores busquen una duración del líquido de por vida, o como mucho, una sola sustitución durante toda la vida útil del coche, según un acuerdo alcanzado en 2007.

Convertido en elemento de bajo coste y baja rotación, a menudo regalado (en primer equipo, a cambio de montar también otros componentes, y hasta en talleres, a cambio de lo mismo), el líquido de frenos debe elegirse dado su bajo coste, entre fabricantes de probada garantía. Marcas como Bosch ofrecen una completa gama (DOT-3, DOT-4, DOT-4 Super, DOT-4 HP y DOT 5.1 Super, estos dos últimos de muy baja viscosidad (700 y 900 mm2/s, frente a los 1.500 y 1.800 de los DOT-3 y 4) muy indicados para vehículos con ABS y ESP.

Primer cambio; el ABS…- La actual calidad de los líquidos de freno ha hecho que el estándar DOT-3 (antes el más normal) se haya quedado obsoleto. En los coches actuales se impone el DOT-4, la calidad mínima en primer equipo, y los DOT-5 (ó DOT-4 Plus) para coches con ABS y ESP, de baja viscosidad (menos de 900 mm2/s). Casi todas las marcas acreditadas tienen líquidos DOT-4 con estas especificaciones, normalmente bajo los nombres de DOT-4 Super, DOT-4 Plus, etc, hoy dominantes en el primer equipo.

El ABS fue el equipo electrónico que más hizo cambiar al circuito hidráulico de frenos desde su introducción hace ya más de 3 décadas. Aplicado por vez primera en 1978 por Mercedes, hoy es obligatorio en todos los turismos de la UE tras un acuerdo de la Asociación de Constructores Europeos en 2004. Su misión es muy simple: impedir el bloqueo del giro de las ruedas por exceso de freno sobre ellas (tanto absoluto como relativo, según la adherencia del piso). Así, además de lograr mayor deceleración (si la rueda patina frena menos que si gira) no se pierde la dirección y se puede controlar su trayectoria.

El ABS fue posible gracias a las válvulas electromagnéticas de conmutación rápida (solenoides) y las bombas antirretorno, sensibles al aviso de bloqueo transmitido por los sensores de giro de las ruedas. Sensores que han servido también para controlar el par de tracción (ASR, EDS, TCS, etc), y que en vez de impedir el bloqueo de rueda por exceso de freno, evita su patinado por exceso de par. Y también otros avances como el reparto electrónico de la presión de frenado (EBD ó EBV) con una actuación más rápida de las válvulas que abren y cierran el circuito (y que eliminan las molestas vibraciones al pedal de los primitivos ABS). Hoy todos los ABS montan este reparto electrónico cuyos sensores sirven también para el “frenado de emergencia”, que distingue una frenada de urgencia por la velocidad con que se pisa el pedal, aunque no sea a fondo.

Segundo cambio: el ESP.- Este uso múltiple dió paso a la función más importante derivada de los sensores del ABS: el ESP (Electronic Stability Program), el control electrónico de estabilidad capaz de corregir alteraciones de la trayectoria del vehículo propiciadas por el deslizamiento de sus ejes, evitando la mayor parte de las pérdidas de control y salidas de carretera por cambios bruscos de dirección, hasta el punto de que la CE lo ha declarado también obligatorio en los turismos nuevos desde el pasado 2011. Patentado por Bosch e introducido en el mercado en 1995, el ESP recibe también otras siglas según las marcas (VSC para Toyota y Lexus, VDC para Fiat, Lancia y Alfa Romeo, DSC para BMW y Mini, DSTC para Volvo)… Pero en el fondo se trata siempre de lo mismo.

Ahora, ya obligatorio en los turismos de nueva creación, y obligatorio para todos a partir de 2014, el ESP es el equipamiento más decisivo en la mejora de la seguridad vial (habría que preguntarse su influencia en el notable descenso de la mortalidad en carretera de nuestra siniestralidad).

El ESP se basa en una aplicación selectiva de los frenos en cada rueda y eje para corregir los desplazamientos del vehículo sobre su eje transversal, compensando los amagos de sobreviraje y subviraje antes de que se transformen en claros derrapes. Así, un sensor situado en el centro del coche mide los desplazamientos de cada tren y cuando detecta una alteración de trayectoria respecto a la impuesta por el volante, interviene la centralita frenando la rueda trasera izquierda ó derecha (según sea el sentido del giro) en los casos de sobreviraje y la delantera, en los de subviraje.

El ESP también ha venido evolucionando, y los últimos traen nuevas funciones correctoras según la tendencia del vehículo, como el CBC (Cornering Brake Control) para mejorar la estabilidad en curva de un tracción trasera (o en un tracción delantera propenso al sobreviraje), o al contrario el CSB, para moderar el subviraje de algunos tracción delantera.

Los tambores también mejoran.-Además del circuito y sus funciones, la electrónica ha mejorado también la funcionalidad de los frenos de tambor, prolongando su vida frente al actual dominio de los frenos de disco.Unidos estrechamente a la hidráulica de frenos a través de sus juegos de bombines, los frenos de tambor fueron el sistema más popular de freno en automoción hasta que a partir de los años 60 fueron sustituidos por los discos en el eje delantero, el más exigente (por la recarga dinámica del peso) con los frenos.

Desde que en 1992 se hicieron compatibles con el ABS, se mantienen gracias a sus pequeñas ventajas estructurales frente al freno de disco (mayor potencia en frío, sensibilidad al servofreno, fácil freno de mano, etc). Además, el ABS trajo otra ventaja adicional; la supresión del limitador de frenado, un dispositivo de inercia que actúa en función de la carga del eje trasero, por altura, destinado a limitar la presión en vacío a los tambores traseros para evitar su bloqueo prematuro y con él, un posible derrape intempestivo.

Conviene no infravalorar la importancia del buen mantenimiento de los frenos de tambor, que siguen siendo muy populares: baste decir que en 2011 casi la mitad de los coches nuevos (el 45%) montaban frenos traseros de tambor, proporción que seguirá en los próximos 5 años ahora que el tamaño y peso de los coches no tiende a aumentar sino a disminuir. Y ello incluye también a todos sus elementos de hidráulica (bombines, latiguillos, etc).

Otra ventaja de los frenos de tambor es su bajo ó nulo mantenimiento tras la introducción general de la aproximación automática de zapatas. Así, sólo requieren la intervención del taller cada 100.000 ó 120.000 km, para el simple reemplazo de las mismas, operación sencilla y barata con los actuales “kits” de tambor, un negocio que aunque no llegó a los 300.000 kits vendidos en 2011 en el mercado de reposición, representa una fuente de ingresos muy saludable para marcas como TRW-Girling (18%) y RH+Remsa (16%), seguidas por Brembo (7%), Bendix (4,5%), Bosch (3%),etc.

Casi todas las marcas (Bosch, RH, TRW, etc) ofrecen dos tipos de “kit”: el normal y el premontado. El primero viene con todas sus piezas en una misma caja, con todo comprobado y verificado para que no haya sorpresas (o sea, con sus dos cilindros de rueda -bombines- y sus dos juegos de zapatas -uno por ruedajunto a sus piezas menores de montaje: muelles, flejes, tornillos). En los “kits” premontados viene lo mismo pero como su nombre indica, ya montado, lo que reduce un 50% el tiempo de instalación, compensando con creces su ligero mayor coste con una ganancia neta en tiempo y dinero, por lo que se está imponiendo de forma clara en marcas como Bosch y RH.

Pero no son sólo los “kits” de tambores; los demás elementos de la hidráulica de frenos también han evolucionado, esta vez sin electrónica, a base de mejores materiales, como por ejemplo el bombín principal del circuito (cilindro maestro), a menudo unido al depósito del líquido o en conexión con éste. Junto con los latiguillos, son el elemento de mayor rotación del circuito (y el más caro). Su mayor calidad deriva de la de sus materiales, en especial el aluminio, al igual que en los latiguillos. Bosch también cuenta aquí con una buena oferta: sus cilindros maestros de hierro ó aluminio cubren el 75% del parque europeo.

Toyota Yaris: airbag de cortina defectuoso

Domingo, febrero 26th, 2012

Justo cuando Toyota acaba de reemplazar la segunda generación del Yaris por la tercera, se da a conocer el último caso de llamada a revisión de ésta, relativa a un fallo eventual de montaje de los airbag de cortina (cabezas) que en caso de activación pueden forzar el desprendimiento brusco del perfil de revestimiento del montante interior de los parabrisas, con riesgo de daño para los ocupantes. El fallo atañe a las unidades fabricadas entre el 14 de abril de 2010 al 4 de enero de 2011, y se suma a los anteriores ya detectados y avisados (por ejemplo, recalentamiento del actuador del cambio automático MMT pudiendo llegar a su bloqueo, en las unidades producidas de noviembre de 2005 a junio de 2007, sustitución de airbag de acompañante delantero en las de julio de 2010, disfunciones en el pedal del acelerador (unidades de noviembre de 2005 a septiembre de 2009), pretensores peligrosos de cinturones (junio de 2005 a abril de 2007), etc. No son pocas para un modelo con 6 años de vida del que apenas se han fabricado 168.000 unidades (en Europa).

Espinosa de los Monteros cuenta su vida… Empresarial

Sábado, febrero 25th, 2012

El ex presidente de Mercedes Benz España (y antes de Daimler Chrysler España) ha escrito un libro de memorias en el que resume su larga trayectoria empresarial en el sector público y privado (fue vicepresidente del INI, presidente de Iberia, de Gonzalez Byass… y miembro de numerosos consejos de administración, como Uralita, Seur, CASA, Inditex…) y en el que comenta algunas anécdotas de su vida como directivo. Como todo libro de memorias no se sustrae a algunos “ajustes de cuentas” negativos y positivos, entre ellos los de su mala relación con ministros de Felipe González (y con el propio Felipe también) como Carlos Solchaga y Luis Carlos Croissier, o su admiración por Ezdzard Reuter (que le fichó para Mercedes) o Amancio Ortega (creador de Zara). Así, hay bastantes “perlas” curiosas, como su no muy buen concepto de la empresa familiar González Byass, su irrenunciable afición futbolística (es fan declarado del Real Madrid), su mala relación con la CEOE de Jose Mª Cuevas y su todavía peor con algunos sindicatos, desde el SEPLA a UGT (sobre todo cuando le pedían vuelos gratis en Iberia para sus representantes, a lo que no accedió), el fiasco informático del “efecto 2000” (que le costó a Mercedes 200 millones de euros a nivel mundial), etc. Múltiples anécdotas que resumen los últimos 40 años de la economía española y el paso del subdesarrollo a la plena integración europea.

Dacia vuelve a la carga

Jueves, febrero 23rd, 2012

Los buenos resultados de la filial “low cost” de Renault parecen volver a rescatar de nuevo la idea, antes desechada dentro de la marca gala, de crear una nueva gama de bajo precio (se ha llegado a hablar del “coche de los 2.500 euros”, sin duda exageradamente) bajo marca aparte. Al menos el creador del Dacia Logan, Gérard Detourbet, ha recibido el encargo de estudiar su posible desarrollo. Lo que está claro es que con la crisis, Dacia vive un momento dulce dentro de Renault. En España ganó en noviembre casi un 4% en su cuota de venta a particulares, cuando todos retroceden, y el Duster lidera el mercado de los 4×4, con 7.728 unidades vendidas en el año pasado (un 42% más que en 2010). Y de remate, ahora llega el Lodgy, el monovolumen de Dacia, capaz para 7 plazas con 4,5 m de largo y un amplio maletero, que se presenta oficialmente en el Salón de Ginebra (8 de marzo). Con un diseño moderno y actual, el nuevo Dacia Lodgy introduce a la marca en un segmento nuevo siempre bajo sus señas naturales de identidad: robustez, funcionalidad y diseño práctico al mejor precio.

Renault Fluence: reprogramación de airbag y pérdida de servodirección

Jueves, febrero 23rd, 2012

Se trata de un fallo similar al que ya comentamos en nuestro número anterior sobre el Renault Mégane, con un fallo del calculador del airbag detectado en las unidades producidas en la pasada primavera, al que se añade desde primeros de junio también una pérdida errática de asistencia de la servodirección eléctrica (que se endurece a veces, dejando de actuar) por culpa de una deriva de corriente por el roce de un cable con la columna de la dirección, y que se soluciona como en el Mégane colocando un aro de protección sobre la misma (en una operación de una media hora de duración). El fallo afecta a las unidades del Fluence fabricadas en la planta turca de Bursa entre el otoño de 2009 y la primavera de 2010.

Bosch la inyección directa “common rail” en motores diesel, hacia los 2.500 bares de presión

Miércoles, febrero 22nd, 2012

Según la división encargada del desarrollo de sistemas diesel de Robert Bosch, la inyección directa por “common rail” aún cuenta con potencial suficiente para lograr afrontar los futuros desafíos de motores diesel más limpios y eficientes, capaces de cumplir las cada vez más estrictas legislaciones en materia de emisiones, como la futura norma Euro 6 o la norteamericana Tier 2 Bin 5, y rebajando su consumo de gasóleo hasta en un 30%.




Para ello Bosch está desarrollando nuevos inyectores de válvula magnética (solenoides) dentro de su programa modular CRS2, con presiones para los sistemas CRS-16 y CRS-18 de hasta 1.600 y 1.800 bares respectivamente. Y hay un ulterior desarrollo, el CRS-20 capaz de lograr los 2.000 bares de presión de inyección, logrando una pulverización aún más fina del combustible. El inyector solenoide mejorado del CRI-20 utiliza por vez primera un volumen de alta presión integrado que reduce las variaciones de presión, con intervalos más cortos entre las distintas inyecciones y orientación más precisa en el direccionamiento de la aguja de la tobera, llegando a las 8 inyecciones parciales individualizadas por ciclo. De este modo se rebaja el ruido y la emisión de NOx (con las preinyecciones) y la emisión de partículas de hollín (con las postinyecciones).

El sistema Common Rail CRS2 permite cumplir ya hoy la normativa Euro 6 prevista para 2014. Además, Bosch ha desarrollado unos sistemas complementarios (los CRS-14UP y CRS-16) para los mercados emergentes, especialmente India y China, con inyectores solenoides muy robustos y de bajo coste, con presiones de 1.450 y 1.600 bares.
A ello se suman los avances en la inyección directa con inyectores piezoeléctricos, como el nuevo CRS3 concebido para motores especialmente potentes (más de 100 CV por litro de cilindrada). Utilizando la bomba CP4 de alta presión, este sistema está ya disponible para presiones entre 1.800 y 2.000 bares, aunque en Bosch se confía en llegar pronto a los 2.500 bares con este sistema. El actuador piezoeléctrico permite hasta 10 veces más presión de inyección que el solenoide, siendo más resistente a las pequeñas impurezas del combustible. Es un inyector idóneo para el exacto dosificado de las mínimas inyecciones previas y posteriores, así como para la estabilidad de las cantidades inyectadas durante el tiempo de propagación. El CRS3 puede además, gracias a su estructura modular, adaptarse a las exigencias de motores entre 4 y 12 cilindros. Todos estos sistemas pueden además combinarse con otros auxiliares y complementarios para la reducción del impacto medioambiental (como los “stop & start”, etc) así como aplicarse sobre nuevas generaciones de motores más pequeños, siguiendo la tendencia del “downsizing” cada vez más difundida en los motores diesel.

Nueva legislación en la compra de neumáticos

Miércoles, febrero 22nd, 2012

La nueva legislación de la UE que entrará en vigor a partir del 1 de noviembre de 2012, va a ayudarles a distinguir sus prestaciones a través de una etiqueta estandarizada muy similar a la que incorporaron hace unos años los electrodomésticos grandes (lavadoras y frigoríficos). Esta etiqueta facilitará a los consumidores, en su punto de venta, información sobre tres características esenciales de un neumático: una escala sobre la resistencia a la rodadura (mostrando el impacto sobre el consumo de combustible y sobre el medio ambiente); el agarre sobre mojado (para mostrar las prestaciones de seguridad del neumático así como la distancia de frenado en carreteras mojadas); y el ruido de rodadura exterior (también factor de su impacto medioambiental). Todos los neumáticos para turismos, furgonetas y camiones que se fabriquen a partir del 1 de julio 2012 deberán venderse con esa información, debiendo llevar literalmente esa etiqueta adhesiva.

Los tres criterios de prueba sobre la etiqueta del neumático son, en realidad, solo una parte de muchos más criterios de funcionamiento que las marcas de primer nivel evalúan en su amplio programa de pruebas para cada producto nuevo. Por lo tanto, la esperada etiqueta del neumático no añade ningún criterio nuevo de pruebas, pero requiere una certificación y graduación adicional con métodos de ensayo específicos acordados por la UE, para ayudar a orientar a los consumidores hacia neumáticos más seguros y respetuosos con el medio ambiente, gracias a la información objetiva y comparable del rendimiento del neumático que facilita la etiqueta, orientando al comprador hacia unos neumáticos más seguros y de mayor rendimiento en combustible, lo que puede llegar a equivaler, según Goodyear-Dunlop, a un ahorro de hasta 300 euros durante la vida del neumático.

Efectivamente, los tres parámetros que se recogen en la etiqueta europea del neumático son un buen punto de partida y se consideran muy importantes por razones ecológicas y de seguridad, con el objetivo de aumentar la eficiencia energética en un 20% así como reducir las emisiones de CO2 en un 20% para 2020. Sin embargo, hay otros criterios importantes que no se han tenido en cuenta a la hora de juzgar las prestaciones de un neumático, entre los que podemos considerar por ejemplo el nivel de resistencia al aquaplaning, y la distancia de frenado sobre superficies secas, criterios de seguridad también importantes que podrían incorporarse en una segunda etapa.

Las categorías de neumáticos que se verán afectadas por el nuevo reglamento son C1 (turismo), C2 (vehículos comerciales ligeros) y C3 (vehículos pesados), quedando las siguientes categorías excluidas del marco del etiquetado del neumático: los recauchutados, profesionales todoterreno, competición, con clavos, de recambio de uso provisional, los diseñados para montarse en vehículos matriculados por primera vez antes del 1 de octubre de 1990, aquellos cuya categoría de velocidad sea inferior a 80 km/h, aquellos cuya llanta tenga un diámetro nominal igual o inferior a 254 mm o igual o superior a 635 mm y los de motocicleta.

El grupo Fiat en España, en la encrucijada

Martes, febrero 21st, 2012

Por desgracia, la situación del grupo Fiat en España empieza a ser ya muy delicada, con amenaza incluida de nueva reestructuración de plantilla, lo que por otra parte ya se venía haciendo gota a gota. En efecto, la continua caída de ventas del grupo italiano, y principalmente de su marca Fiat con sólo 15.872 unidades vendidas el pasado año (-33%) cierra un 2011 desastroso en el que el grupo ha llegado a sólo 25.238 matriculaciones entre sus cuatro marcas (Fiat, Alfa Romeo, Lancia y Jeep), con la ayuda de las 850 de Chrysler y Dodge, marcas que desaparecen de nuestro mercado este año. También habría que considerar la venta de 9.300 vehículos comerciales Fiat (la división menos afectada pues sólo cayó un 7% el último año) y la venta de recambios también muy afectada por la crisis, lo que supone no sólo unas ventas insuficientes para el mantenimiento de la red (en su día la mayor de una marca extranjera sin implantación industrial en España), sino incluso para el personal de Fiat Auto, con sede en Alcalá de Henares (Madrid). De las 220 personas que aproximadamente lo integran en la actualidad, fuentes consultadas hablan de un posible fuerte recorte de plantilla que implicaría proceder antes a jubilaciones anticipadas y cancelación de contratos externos de personal.

Lexus RX 400h: módulo inteligente de potencia defectuoso

Martes, febrero 21st, 2012

Lexus España ha procedido a realizar una llamada a revisión sin cargo del modelo RX 400h producido entre los años 2004 y 2006, por una posible incidencia que podría afectar al sistema inversor del vehículo dentro del “Módulo Inteligente de Potencia” (IPM), el cual contiene una serie de transistores que si han sido soldados de manera inadecuada pueden dañarse debido al calor generado por una corriente elevada producida durante la conducción en alta potencia del motor. Si la incidencia se presenta, se activan en el salpicadero varios testigos de emergencia de mal funcionamiento, y el coche pasa a funcionar en modo de seguridad (o sea sigue rodando normalmente, pero bajo potencia limitada). La inspección consiste en comprobar el número de serie del inversor, y reemplazarlo -si procedepor otro de nuevo diseño. Además, hay 43 unidades del RX 400h fabricadas entre junio de 2004 y marzo de 2005 con un problema de fijación defectuosa del amortiguador de torsión de la polea del cigüeñal (como el que ya se señaló anteriormente en el RX 300), que deberán someterse a inspección para ver de corregir el fallo o bien sustituir la polea por otra de nuevo diseño.

TRW nuevo sistema de frenos FBS por simulación de pedal

Lunes, febrero 20th, 2012

Novedad en el pasado salón de Francfort, TRW está poniendo a punto un sistema modular de frenos llamado nada menos que “frenos del futuro” (Futur Brake System), cuya tecnología es independiente del vacío y puede simplificar el sistema de frenado a la vez que aumenta su funcionalidad. Según la empresa, este sistema irá totalmente integrado y usará la simulación del pedal con un refuerzo mecatrónico (o sea, mecánico y electrónico) que le permitirá ser tener menos componentes y pesar hasta 4 kg menos. Según TRW, el FBS es completamente modular, cumple con todas las funciones de frenado y estándares de control (ABS, ESP, etc) y permite aplicaciones autónomas de freno con acumulaciones puntuales de presión de alta precisión para sistemas como el control de crucero inteligente (ACC y ACC Stop & Go), mitigación de impacto y frenado automático de emergencia. Lo que no dicen (aunque se desprenda de ello) es que mantiene el tradicional circuito hidráulico invariable.

VW Cross Coupé

Domingo, febrero 19th, 2012

La idea de crearlo a base de mezclar un “coupé de 4 puertas” y un SUV compacto ha sido de los dos maestros del diseño de Wolfsburg, Walter da Silva y Klaus Bischoff. Basado en la nueva plataforma modular de VW, la MQB con 2,63 m de batalla, este Cross Coupé “concept” es más largo que un Golf pero más corto que un Tiguan. Con 4,35 m de largo, mide 1,87 m de ancho y 1,52 de alto, y es menos alto de lo habitual en un SUV. Su batalla de 2,63 m también es más larga que la del Golf (+5,2 cm) y la del Tiguan (+2,6 cm), pero sin pasarse mucho para que sea lo bastante ágil y maniobrero tanto en ciudad como “off road”. Los voladizos delantero y trasero miden 86 cm, y sus proporciones son ágiles y deportivas, reforzadas por un ancho de vía que supera con creces el metro y medio (1,56 m delante y 1,61 detrás).

Este SUV de cuatro asientos está propulsado por dos motores eléctricos (uno delante y otro detrás) y un motor turbo 1.4 TSI de gasolina e inyección directa, pudiendo recorrer 40 km sólo con propulsión eléctrica. La tracción directa con “eje de accionamiento eléctrico” es toda una innovación en VW, con el eje posterior impulsado por el motor eléctrico trasero pero alimentado por la energía del motor eléctrico delantero, que en esta fase actúa como generador alimentado por el motor TSI. Así, se elimina el árbol central de transmisión entre los dos ejes, sustituido por el flujo de corriente eléctrica, lo que permite aprovechar el túnel central que suele albergar el eje de la transmisión para acoger en él la batería de ion-litio. Su baja posición y la disposición general de los sistemas de tracción permiten un centro de gravedad muy bajo y facilitan un equilibrado reparto del peso entre ejes para lograr un comportamiento final muy dinámico, pero sin dejar se ser un SUV, como lo prueban sus buenos ángulos “off road” (24,2º el de ataque, por 32,5º el de salida, gozando de una notable altura al suelo de casi 20 cm).

Estéticamente, su diseño adelanta los futuros frontales de VW: capó largo, baja cintura acristalada y una peculiar línea de “hombros” (línea “tornado”) en arista, que parece haber sido cortada a cuchilla y que se extiende por debajo de las ventanas sin marco, de la parte delantera hasta la trasera. Junto a esta línea hasta el centro están las aletas, que acogen los pasos de rueda para unas grandes llantas de aleación (20”) con neumáticos 265/45, mientras que detrás los voluminosos pilares C, al estilo de un coupé, se elevan sobre los pasos de rueda y la silueta de toda la trasera parece surgir desde las llantas.

El frontal ofrece una fusión de los faros de xenon con la parrilla cromada, de dos barras (una encima de la otra), mientras que las aletas cromadas que ascienden de los laterales del vehículo resaltan su anchura y sirven para acoger la luz de cruce diurna (la menor) mientras que en la de encima están los intermitentes. En el centro del parachoques hay una zona pintada en color carrocería, que se extiende hacia arriba para formar una unidad homogénea con las barras de la parrilla del radiador, y en la parte inferior central hay otra toma de aire, subrayada por otros dos perfiles cromados, flanqueada por los faros antiniebla, de diodos.

Por detrás, la línea de las ventanas se mantiene bajo una luneta muy tendida, como la de un coupé, con deflector de techo para aumentar la penetración aerodinámica. Los grupos ópticos horizontales disminuyen la impresión de altura, lo mismo que las salidas de escape, integradas a ambos lados del parachoques.

En el interior, se vuelve a comprobar el diseño mixto entre SUV y coupé; así, el salpicadero presenta formas de coupé, pero es alto y robusto como en un SUV, robustez que también se refleja en los mandos y en todos los elementos del interior, desde la consola central, con dos botones giratorios de aluminio para las funciones del aire acondicionado, al freno de mano eléctrico (por botón), que tiene delante la palanca del cambio, también en aluminio, que acciona la caja de cambios DSG de 7 marchas.
Un mando giratorio en la consola permite elegir los tres modos de conducción, Sport, City y Off-road, que se ven en la pantalla multifunción, que varía según el modo seleccionado (por ejemplo velocímetro, brújula y mapa topográfico en el modo Offroad). Cada modo presenta imagen y colores distintos, y centrada entre las esferas redondas, hay otra pantalla en color con datos del vehículo, menú del teléfono, detalles del equipo de audio e información de navegación con fotos Off-road en 3D.

Respecto a su habitabilidad, este Cross Coupé ha sido pensado sólo para 4 plazas, con 4 asientos individuales con los reposacabezas integrados. Sus ocupantes disfrutan de un holgado espacio, y los asientos traseros y del acompañante se pueden plegar totalmente para cargar tablas de surf, parapentes u otros objetos voluminosos, contando para ello con un recubrimiento sintético protector. El maletero cubica 380 litros (hasta el ras de la ventana), pero si se carga hasta el techo desde el respaldo de los asientos delanteros, con los traseros abatidos, su capacidad sube hasta los 1.230 litros.

En cuanto a su tracción, los tres motores del VW Cross Coupé trabajan juntos. El más potente es el 1.4 TSI de gasolina que da 150 CV y 21,4 mkg, en posición delantera transversal y junto al que va acoplado un motor eléctrico de 55 CV y 18,4 mkg de par. Ambos actúan juntos o por separado sobre el eje anterior en condiciones normales.
Sólo cuando se pasa a la configuración 4×4 ó al modo de tracción “cero emisiones” (sólo eléctrico) es cuando entre en escena el tercer motor eléctrico, integrado coaxialmente en el eje trasero, al que mueve. Es un motor bastante potente (115 CV y 27,5 mkg) que unido a los otros dos llega a sumar un total conjunto de 265 CV, una potencia de auténtico superdeportivo.

La batería que los alimenta no es muy grande, yendo así encajada en el túnel central (que ya no es de la transmisión). Consta de 8 módulos de ion-litio que dan 9,8 KW/h. Su módulo de control, en el vano motor, trabaja a 370 voltios repartiendo la corriente a los dos motores, mientras que se recarga tanto a través de una fuente externa (toma doméstica a 230V) como en marcha por el motor TSI o el regenerador de los motores eléctricos.

Con los 55 litros de su depósito de gasolina lleno, el VW Cross Coupé pesa 1.750 kg, con un reparto al 58/42 entre sus ejes, y su consumo combinado es de 2,7 lts/100 km (62 grs/km de CO2), lo que le permite una autonomía teórica en modo híbrido de 815 km, más 40 km en modo eléctrico. O sea 855 km. Con una capacidad de carga máxima de 450 kg y un Cx de 0,33, acelera de 0 a 100 km/h en 7 segundos y alcanza una velocidad máxima de 220 km/h (120 km/h en modo eléctrico).

Rodando en modo sólo eléctrico, el embrague gira desacoplado del motor, pero no de el del cambio DSG de 7 marchas, al que sigue conectado, lo que permite rodar durante trayectos relativamente largos en la relación superior siempre que la batería tenga suficiente carga. Si ésta baja demasiado, el motor se pone de nuevo en marcha –de forma casi imperceptible-y se acopla otra vez al tren motriz. Al frenar, ambos motores eléctricos actúan como alternadores recargando la batería, que también puede recargarse a voluntad del conductor por el motor TSI (mediante un botón en la palanca de cambio) para disponer antes de su total capacidad (por ejemplo, para poder circular por zonas reservadas a vehículos “cero emisiones”).

Es un sistema muy práctico, donde la autonomía eléctrica y la total aparecen siempre en el cuadro de instrumentos, y el controlador del motor regula los flujos de energía y la gestión de la conducción considerando la demanda de potencia por parte del conductor en cada momento. Basándose en la tracción real (por ejemplo, compensando una pérdida de tracción en el eje delantero) o cuando se decide pasar a tracción a las 4 ruedas o eléctrica, el segundo motor eléctrico integrado en el eje trasero se acopla al instante. Es todo un ensayo que quizá veamos más adelante en otros SUV de Volkswagen, aunque no sean tan deportivos como este Cross Coupé “concept” que de momento es sólo eso, un “concept”, aunque con muchas posibilidades de hacerse realidad dentro de dos ó tres años.

Peligra la Formula 1 en Valencia y Cataluña

Domingo, febrero 19th, 2012

Como era de esperar, el ajuste del déficit autonómico en dos de las comunidades autónomas más endeudadas de España va a tener consecuencias para sus dos acontecimientos deportivos automovilísticos más notorios, como son los Grandes Premios de Fórmula 1 de España (Montmeló) y de Europa (circuito urbano de Valencia). El nuevo responsable del gobierno valenciano (Fabra) ha encargado una auditoría sobre los costes reales de organización de su G.P. y decidido comprar sus derechos a la sociedad que hasta ahora los explotaba (Valmor Sports, propiedad del ex corredor de motos Jorge Martínez Aspar, el empresario Fernando Roig y el grupo Bankia). Valmor debe 19 millones de euros por pérdidas, que debería pagar la Generalitat valenciana para adquirirla, pero antes Fabra quiere esperar a que la auditoría aclare su deuda real. Luego, queda por ver si se seguirán celebrando las carreras, porque el acuerdo leonino que firmó Camps con Formula One Management (la empresa de Bernie Ecclestone que controla los derechos de la Fórmula 1), contempla una indemnización de 15 millones de euros por carrera no celebrada (y quedan tres hasta 2014, cuando vence el actual contrato). O sea 45 millones, cifra que no puede asumir la Generalitat valenciana en las presentes circunstancias, ya que casi iguala el coste de celebrarlas. Por eso la solución pasaría por una renegociación de condiciones y la posible fusión del GP valenciano con el de Montmeló, ya que la Generalitat catalana se encuentra en una situación parecida, y Ecclestone estaría dispuesto a renegociar la fusión de ambos GP en uno (el de España) a celebrar alternativamente un año en Valencia y otro en Cataluña.

Audi nuevos sistemas de iluminación por diodos y láser

Sábado, febrero 18th, 2012

Ademas de los faros por diodos para todas las funciones y el cambio automático de luz de cruce y carretera, que son ya realidad, Audi trabaja en varios otros desarrollos, como el “Matriz Beam”, sistema que consiste en dividir la luz de los diodos en fuentes independientes. Así, los diodos suministran la mejor luz para cualquier situación sin necesidad de sistemas mecánicos de cambio de foco; según se necesite se encenderán, apagarán ó atenuarán de forma independiente y por separado, según los datos que proporcionen los sensores del sistema Matriz Beam. Otro desarrollo es el AFS con diodos; el AFS (siglas inglesas de Advanced Frontlight System) ya existe, y aquí supone un paso más sobre el Matriz Beam, al provocar una iluminación selectiva que resalte los objetos del ángulo de visión (que podrían ser personas, animales, señales de tráfico, etc) reconocidos por el sistema de Visión Nocturna. Estos faros AFS podrán orientar sus diodos montados en el extremo de varillas piezoeléctricas, que con la tensión de la corriente se orientarán en vertical y horizontal, y además podrán montarse diodos en las parábolas que proyecten flechas de luz en el sentido de la carretera.

Pero hay también otras novedades Audi en la iluminación auxiliar y posterior. Como la luz trasera inteligente, con un sensor que aumenta su intensidad cuando disminuye su alcance (por lluvia intensa, niebla, etc), para evitar que el conductor que no sigue se nos acerque demasiado al percibir peor las luces de nuestro coche. Normalmente este sensor podría montarse en la trasera del coche para medir la neblina resultante por las salpicaduras que desprenden las ruedas. Lo mismo puede aplicarse a la luz antiniebla trasera, pero esta vez generada por un foco láser que cambia su haz según las circunstancias.

Con visibilidad aceptable, lo emite en forma de abanico orientado ligeramente hacia abajo, hasta formar una línea roja sobre el suelo, variable en función de la distancia del vehículo que nos sigue, línea que actúa como límite de seguridad. Con mala visibilidad, la línea se transforma en un triángulo de advertencia, formado por las partículas reflectantes de agua suspendidas en el aire, avisando de manera más rotunda. Por último, otro desarrollo son las luces de intermitencia progresivas, ya desarrolladas hace años en modelos de EE.UU., a base de lámparas de iluminación en cadena (de dentro afuera) que señalan mejor el sentido del giro que la simple intermitencia, pero ahora de diodos en vez de incandescencia.

Las extrañas subvenciones de la Generalitat Catalana a revistas

Viernes, febrero 17th, 2012

Ya hemos hablado de los extraños gastos de algunos grupos editoriales entre nuestros colegas de la prensa del motor. Pero es que hay también casos curiosos de insólitas subvenciones a los mismos procedentes de fondos públicos, y más concretamente de los presupuestos autonómicos de la Generalitat Catalana. Quizá el caso más sangrante -aunque no el único- sea el del grupo Tecnipublicaciones (Recambios y Accesorios, Postventa V.I., Todo Transporte, Auto Revista, Nuestros Talleres…) que ha presentado concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) al quedarse sin el soporte económico que les aportaba Catalana Iniciativas, empresa o fondo (actualmente propietario del Grupo) directamente financiado por la Generalitat catalana. Por supuesto, no ha sido sólo esta suspensión de ayuda la causa de la situación concursal de Tecnipublicaciones (también la crisis ha pasado factura), pero sorprende que la Generalitat financiara revistas del sector del motor y además en castellano (hay otra, Cotxes, también subvencionada y escrita sólo en catalán, y nos cuentan que hay otras más), carentes del explicable fervor nacionalista de otros gastos más “glamourosos” (como las oficinas diplomáticas auxiliares, las llamadas “embajadas catalanas”, de las que hay un montoncito). El caso es que con la crisis ha llegado el “tío Arturo” con las rebajas, cerrando el grifo de las subvenciones. Esperemos que puedan sobrevivir sin ellas… Nosotros lo hemos hecho durante 68 años y sin ninguna subvención.